El sector de las estaciones de esquí de Andorra se une a la preocupación de los hoteleros ante el adelanto del sistema europeo de control de fronteras, el Entry/Exit System (EES), por parte de España, lo que amenaza con dejar a las instalaciones de los complejos invernales con un déficit de personal en las próximas semanas.
Grandvalira Resorts asegura que aproximadamente el 80% de su personal es temporal. De este volumen, una porción "muy relevante" corresponde a trabajadores que, si bien son contratados en origen, han realizado trabajos de verano en Europa y ahora se encuentran en una situación irregular en el espacio Schengen al acercarse la temporada de esquí. David Ledesma, director de marketing de Grandvalira Resorts, señaló a RTV Andorra que:
"Tenemos muchos compañeros que nos ayudan a tirar adelante la temporada... Realmente, estas medidas nos preocupan y pueden tener una afectación clara y directa a nuestra actividad."
Aunque tradicionalmente las estaciones de esquí han contratado personal en origen, la restauración y otros servicios esenciales en pistas son la rama más perjudicada por la inminente entrada en vigor del EES. Los hoteleros calculan que podría faltar unos 2.000 temporeros en todo el sector turístico, afectando a entre un 30% y un 50% de la plantilla total.
¿Qué es el Sistema Entry/Exit (EES)?
La preocupación nace del Entry/Exit System (EES), un nuevo sistema automatizado y digital de la Unión Europea para el control de fronteras exteriores del espacio Schengen. Es decir, evitar la inmigración ilegal.
De esta manera, se ha reemplazado el sellado manual de pasaportes de ciudadanos de terceros países (no UE) por un registro electrónico más riguroso donde se incluyen los datos personales y biométricos del viajero (imagen facial y huellas dactilares), así como la fecha y lugar exactos de entrada y salida.
Así se puede calcular automáticamente el tiempo de estancia autorizado (máximo 90 días en un periodo de 180 días) para detectar fácilmente a quienes exceden ese plazo.
Para el Principado de Andorra, que no es miembro del espacio Schengen pero depende de España y Francia para el acceso de sus temporeros, el adelanto de su aplicación por parte de España ha generado un caos burocrático, ya que el calendario original preveía una aplicación total a partir de abril de 2026.
Además como la estancia máxima es de tres meses en 180 días (y dos veces al año), muchos de esos trabajadores temporales que necesita Andorra ahora, han consumido ese permiso en sus trabajos de verano. Par volver a reiniciar su permiso, deben esperar otros 90 días, si acabaron su contrato a final de agosto, aun podrían estar para el 1 de diciembre. Pero es poco habitual que estos trabajadores estén tres meses sin ocupación alguna.
El sector, liderado por la Unió Hotelera, afronta la situación "a contra-reloj". Jordi París, presidente de la UH, ha advertido que la noticia "no ha sido bien recibida" y ha criticado la reacción "tímida" y "retardada" del Govern andorrano.
Se exige al Gobierno de Andorra que active de manera urgente un plan estratégico para garantizar la contratación adecuada de temporeros y que negocie con España y Francia para obtener mayor claridad y posibles vías de flexibilidad o moratoria. El retraso en la supervisión de documentos por parte del servicio de Inmigración, sumado a la previsible inflación salarial por la escasez, dificulta aún más un inicio de temporada de esquí que se espera excelente, con ocupaciones cercanas al 90-100% y la apertura prevista para el puente de la Purísima.

Encontrar personal en Andorra es un tema recurrente desde hace unos años
