Dos saltadores de esquí de oro olímpicos y tres empleados en el poderoso equipo masculino de Noruega fueron acusados de violaciones de ética el lunes después de una investigación sobre una presunta manipulación de trajes de esquí de saltos en los campeonatos mundiales.
La Federación Internacional de Esquí dijo que los saltadores de esquí Marius Lindvik y Johann André Forfang, dos entrenadores y un miembro del personal de servicio fueron acusados formalmente como parte de una investigación sobre la “manipulación de trajes” en el Nórdico Worlds organizado el pasado mes de marzo en Noruega
Los trajes modificados ilegalmente pueden ayudar a los atletas a 'volar' aún más con más resistencia aerodinámica. Las acusaciones, respaldadas por imágenes de video y confesiones rápidas por funcionarios del equipo, sacudieron a aficionados y deportistas noruegos cuando saltó el escándalo el último fin de semana en Trondheim.
No se dio una fecha para los juicios o veredictos de un caso que se intensifica a menos de seis meses antes de que comiencen los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en el norte de Italia. Las prohibiciones, las multas y la descalificación de los resultados están en la lista de castigos abiertos al comité de ética de FIS, dijo el órgano rector en un comunicado.
La FIS dijo que la investigación incluyó 38 entrevistas de testigos y examinaron 88 pruebas, por lo que formalmente se están debatiendo la medalla de oro de Lindvik en los Campeonatos del Mundo celebrados en Trondheim, además del bronce de Noruega en el evento por equipos masculino, están en riesgo.
Lindvik y Forfang, quienes estaban en el equipo que tomó el bronce, negaron la participación en estasactuaciones fraudulentas. Sin embargo, fueron descalificados del evento individual y suspendidos por la FIS para el resto de la temporada.
Se espera que Lindvik, de 27 años, defienda su título olímpico en los Juegos de Invierno de Milan-Cortina D’Ampezzo. Forfang, de 30 años, ganó el Oro por Equipos y una plata individual en PyeoncgChang 2018.
La manipulación consistía en introducir fibras no autorizadas en los trajes y manipular los chips de la FIS. Algo que un periodista polaco logró grabar en secreto, lo que condujo a protestas formales de los equipos de Austria, Eslovenia y Polonia. Tuvieron que desmontar las costuras de la entrepierna para encontrar las trampas.
A raiz de aquello la FIS endureció sus reglas sobre trajes de salto de esquí, algo que causó una serie de descalificaciones en la primera prueba de la Copa del Mundo que comenzó este pasado fin de semana en Courchevel, aunque se dio por sentado que no se hizo con intención de manipular los resultados.
Técnicos de la Federación Noruega manipulando los trajes de los saltadores de esquí
