Si quieres que tu nombre aparezca en el Libro Guinness de los Records, solo tienes que tener buscar alguna de las marcas ya registradas y tratar de superarla. También está la opción de crear uno totalmente nuevo. En este caso debes contactar con los responsables del famoso glosario para que te la autoricen. Y esto es lo que hizo el joven noruego Benjamin Forthun hace tres años. Desde entonces lleva atravesando con sus esquís las aguas de uno de lo lagos de Folgefonna con el objetivo de llegar más lejos que nadie en toda la historia.
Hace un mes lo logró. Atravesó nada menos que 112 metros con sus esquís de alpino. Bajó esquiando a través de una lengua de nieve y navegó por las aguas del lago para acabar al otro lado. Todo registrado convenientemente para que no hubiera ninguna duda de que merecía verse el nombre de Benjamin Forthun en el Libro Guinness de los Récords.
¿Si, seguro?.
Pues parece que el francés Philippe Troubat no está de acuerdo. En 2010 logró atravesar con sus esquís nada menos que 150 metros un lago en La Clusaz durante una competición. Pero luego se hundió en el agua.
Y es aquí donde llegó la controversia. ¿El récord debe darse al que complete el recorrido sin hundirse en el agua? ¿O lo que prima es la cantidad de metros que se logra navegar con unos esquís?. Todo dependerá de la interpretación que se haga de la petición que se hizo al Libro Guinness de los Records.
En Noruega lógicamente apoyan a Benjamin Forthun, pero también es cierto que el récord trata de mantenerse el máximo de tiempo sobre el agua. Y eso es lo que logró el francés Philippe Troubat. No pudo alargar más su récord porque se hundió. Y el noruego tampoco lo pudo estirar porque encontró el final del lago.
