El invierno pasado estuvimos bajo el efecto de La Niña. Y también el anterior, aquel que esquiábamos cuando podíamos por las restricciones del COVID. Si tratamos de recordar las condiciones de nieve de un año y otro, podríamos decir que no fueron iguales. En 2020-2021 nevó mas que en 2021-2022. Pues bien, parece que según ha advertido la OMM volveremos a tener una temporada bajo el efecto de La Niña. Pero esto no significa que se vuelvan a repetir patrones.
Y es que tanto el efecto de El Niño como el de La Niña no tienen tanta incidencia en Europa como en otras partes del planeta. Además resulta que La Niña que estamos registrando estos años se está comportando un poco de manera anómala, "a su bola" como ha descrito algún meteorólogo como Mario Picazo,
Qué son los efectos de El Niño y la Niña
Se trata de dos fases opuestas de un mismo patrón meteorológico, que se conoce como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un fenómeno natural que registra anomalías en las temperatura de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Como este océano es tan grande, lo que ocurre aquí tiene consecuencias importantes para el clima alrededor del planeta.
El Niño es cuando esas temperaturas anómalas suben y se calientan las aguas. La Niña es el efecto contrario. Por eso este invierno hemos visto esas grandes nevadas en las estaciones de esquí de Argentina y Chile, así como Australia, donde actualmente todavía muchos complejos invernales aguantan con hasta 2 metros de nieve. Que es como si en nuestro hemisferio entrásemos en abril con temperaturas bajas y esos grosores.
A grandes rasgos lo que genera esos cambios de temperatura son los vientos alisios. Por ese océano soplan habitualmente de este a oeste. Es decir, desde regiones subtropicales de alta presión hasta zonas ecuatoriales de baja presión. Osea que arrastran aguas tropicales más calientes de la costa sudamericana hasta Asia, al otro lado del 'gran charco'.
Arrastradas las aguas más calientes de la superficie, salen a flote las corrientes más profundas y frías.
Pero cuando estos vientos se debilitan las aguas en superficie no se mueven o incluso llegan a imperar las que llegan de Asia, que son más frías. Si a esto se suma las que están más en profundidad pues tenemos un océano pacífico con temperaturas más frías de lo habitual. Esto es entonces lo que se conoce como La Niña y es lo que lleva pasando en los dos últimos años.
La Organización Mundial de Meterología advierte que hay un 70% de posibilidades de que vuelva a pasar este invierno. Ese porcentaje disminuye gradualmente hasta el 55% a partir del mes de diciembre de 2022 a febrero de 2023.
Petteri Taalas, Secretario General de la OMM ha asegurado que tres años consecutivos con La Niña solo se ha registrado dos veces desde 1950,
«Es excepcional que un episodio de La Niña se mantenga durante tres años consecutivos. Su efecto de enfriamiento está ralentizando de forma temporal el aumento de las temperaturas mundiales. La agudización de la sequía en el Cuerno de África y en la parte meridional de América del Sur llevan el sello de La Niña, al igual que las precipitaciones por encima de la media observadas en el sureste asiático y en Australasia».»
Pero lo que muchos esquiadores se preguntarán es ¿y esto como afectará a nuestra temporada? Pues bien, aunque tanto el efecto del Niño como de La Niña suelen tener afectación en Europa, nuestro continente no sufre tanto esos cambios como en otras partes del planeta. Especialmente lo notan en la costa este de Sudamérica, el 'cuerno de Africa' (ese que forman países como Etiopía, Kenia, Eritrea o Djibouti), o partes de Asia y la zona norte de Australia.
Así en unas zonas están registrando unas sequías atroces que este año si que hemos visto ampliadas a Europa y en otras como pasa en Asia les está lloviendo a mares, por ejemplo Pakistán. En Australia esas precipitaciones al sumarse a una bajada anormal de temperaturas pues se les ha convertido en abundantes nevadas, igual que la zona central y oeste de Sudamérica.
Si nos atendemos a los dos últimos inviernos que hemos tenido con La Niña, puede nevar bastante como en 2020-2021 o menos como en 2021-2022. Pero lo que si está claro es que podríamos firmar una temporada como la pasada, cuando registramos 'nevadas quirúrgicas', aquellas que cayeron en momentos clave que permitieron mantener las pistas mientras disfrutamos de un muy buen ambiente para esquiar gracias a la buena visibilidad y el sol.
Si te interesa conocer más al detalle el informe que ha realizado la OMM, lo tienes en un PDF a través de este enlace:
El Niño/ La Niña hoy. Agosto 2022 (OMM)
