Noticias La actualidad más blanca de la red

La nueva vida que Bode Miller busca para su familia en Big Sky

La nueva vida que Bode Miller busca para su familia en Big Sky
La leyenda del esquí estadounidense se trasladará junto a su familia durante el invierno hasta las montañas de Montana para vivir más cerca de la naturaleza. El objetivo es que los hijos crezcan en otro ambiente alejado del urbano. Al mismo tiempo será embajador de Big Sky, donde además pondrá en marcha camps y cursos.
Boyne Resorts es quizás la última de las grandes empresas que gestionan estaciones de esquí en los Estados Unidos fuera de los gigantes de Vail Resorts y Alterra Mountain Co. Propietaria de 10 complejos invernales, la fundaron Everett Kircher, Jim Christianson y John Norton en 1947 cuando montaron un pequeño remonte en una colina del norte de Michigan. Aquel viejo aparato todavía lo conservan... y hasta funciona!. Lo han tenido que reparar varias veces, pero lo harán tantas veces sea necesario para recordar sus orígenes.

Algo similar busca ahora Bode Miller, quien busca llevar a sus hijos a los orígenes en los que él creció y se desarrolló.

Bode Miller es el mejor esquiador que ha tenido los Estados Unidos. Nadie en su país ha logrado ganar tantas medallas olímpicas y en los Mundiales como él, ni la cantidad de victorias en la Copa del Mundo. Cuando se retiró después de 16 temporadas compitiendo, había participado en 438 carreras (solo el austriaco Benjamin Raich le supera, con 441), se subió 79 veces al podio y ganó 33 veces, más que ningún otro estadounidense (Phil Mahre se quedó en 27).

Después se dedicó a tratar de lanzar una nueva marca de esquís, criar caballos, y vivir la buena vida en su casa de California. También tuvo hijos de tres mujeres diferentes, no en vano siempre fue un juerguista y un mujeriego, hasta que la jugadora de voleibol y modelo Morgan Beck le hizo sentar la cabeza.

Hace ahora poco más de un año, Bode Miller perdió a su hija de 19 meses cuando se ahogó en la piscina de su casa. Casi sin tiempo a asumir la pérdida de su retoño, pocos meses después su mujer dio a luz al que debía ser su quinto hijo.

Pero aquel suceso conmocionó enormemente a los Miller. Entre otras cosas, comenzaron una campaña para concienciar a los padres de la necesidad de aplicar sistemas de seguridad cuando se tienen piscinas en casa con niños. Bode MIller explicó a la prensa unos meses después que
"Fue una experiencia horrible perder un hijo. La pérdida fue brutal, pero somos una familia increíble, y tenemos una habilidad única para vivir realmente una vida espectacular, seguir adelante, y también mostrarnos y mostrar al resto del mundo cómo puede ser ese proceso de curación."
Y es ahí donde entra esta segunda fase de Bode Miller. El ex-corredor junto a su mujer, su hija de 11 años y sus hijos de 6 y 4 años, cogerán las maletas y se irán a vivir a las montañas de Montana para instalarse en un nuevo hogar en Big Sky, al norte del Parque Nacional de Yellowstone, donde además recibirán nuevos integrantes a su familia ya que esperan dos gemelos más. Alli planea dar a su hija e hijos, criados en California, un sabor modernizado de lo que fue su infancia en el norte de New Hampshire, donde él y sus padres hippies vivían en una casa sin agua corriente ni electricidad.

En una reciente entrevista a AP, Miller dijo que pasó un tiempo tras la muerte de su hija, cuestionando qué podría haber hecho de manera diferente, y luego enfocó su atención en sus otros hijos. A partir de su infancia en Franconia, New Hampshire, llegó a la conclusión de que necesitaban acercarse a la naturaleza y vivir en una pequeña comunidad para unirse como familia e inculcar valores como la independencia, la autosuficiencia y la determinación,
"Después de perder a Emmie, definitivamente reflexionamos sobre cómo estábamos criando a nuestros hijos. Sentimos que faltaba de nuestra experiencia, y que su educación en el sur de California no era suficiente, por lo que necesitábamos buscar otras opciones".
La familia planea dividir su vida durante todo el año entre California y Montana. Fuera de la temporada de esquí vivirán en su hogar en "Coto de Caza", un exclusivo barrio de Los Angeles.

Cuando llegue la temporada de esquí estarán en Spanish Peaks, un también exclusivo complejo residencial con algunas pistas y remontes conectados a la estación de Big Sky, que hace 8 años cerró y se la quedó Boyne Resorts para ampliar Big Sky, y hacer de esta estación junto a su vecina Moonlight Basin, la más grande de Estados Unidos (al menos hasta que Vail Resorts unió Canyons y Park City). Opcionalmente los ultrarricos propietarios de una muy exclusiva residencia en la estación de esquí de Yelloswtone Ski Club pueden entrar también en las pistas de Big Sky, ambas vecinas y conectadas.

En Big Sky Bode Miller se encargará de ser la cara de la estación. Un embajador que podrá acompañar a algunos esquiadores afortunados por las pistas, pero además será el responsable de desarrollar camps y consolidar el auge del esquí en esta zona del país, sobre todo tras las grandes inversiones que está haciendo Boyne Resorts, entre ellas la inauguración del remonte más moderno y tecnológico del mundo: un telesilla de 8 plazas con todo tipo de comodidades y tecnologías, en el que encontramos una capota panorámica, asientos calefactados, barra de seguridad automática y todo lo que hayas leído que se le puede colocar a un remonte de este tipo, y además tendrá una enorme pantalla de información en la terminal de salida.

Bode Miller no olvida su campaña de concienciación, y compaginará esta iniciativa sus tareas con Big Sky, además de enseñar a sus hijos a esquiar. El pequeño de 4 años acaba de comenzar, y está deseando volver a pisar la nieve de nuevo...

También intentará volver de nuevo a retransmitir competiciones de esquí. Lo hizo en los últimos Juegos Olímpicos de PyeongChang-2018 ,pero fue criticado por su poca locuacidad y por decir que uno de los corredores estaba haciendo peores tiempos porque acaba de casarse... Acepta las críticas, y asegura que lo volverá a intentar, aunque reconocer que no puede esperar a hacerlo cada cuatro años, cuando llegue un evento olímpico, porque así no podrá mejorar.

Bode Miller y Morgan Beck

0 Comentarios Escribe tu comentario


    Escribe tu comentario





     

    Si este mensaje tiene un solo insulto, no te molestes en enviarlo, porque será eliminado.
    AVISO: La IP de los usuarios queda registrada

    Los comentarios aquí publicados no reflejan de ningún modo la opinión de nevasport.com. Esta web se reserva el derecho a eliminar los mensajes que no considere apropiados para este contenido. AVISO: La IP de los usuarios queda registrada, cualquier comentario ofensivo será eliminado sin previo aviso.



    Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia y nuestros servicios analizando la navegación en nuestra web. Si continúas navegando, consideramos que aceptas la Política de Cookies x