Una carrera de Copa del Mundo ni empieza en el momento en que el primer corredor se situa en el portillón de salida ni acaba con la llegada del último dorsal.
Para la estación todo empieza meses antes con la preparacion exaustiva de las pistas donde tendrán lugar las competiciones.
Estos trabajos se intensifican la semana previa al evento y en esta labor participan tanto el personal de pistas como militares y profesores de las distintas escuelas de esquí, ayudando a compactar la nieve y a dejar la pista totalmente lisa, sin ninguna irregularidad que pudiera provocar la caida de un corredor.

Pero la carrera empieza de verdad el día de antes con la celebración del sorteo de dorsales. En esta ocasión participaron en dicho sorteo tanto las jovenes promesas de nuestros clubs como la propia Maria José Rienda, la cual fue homenajada de forma improvisada por sus propias rivales.
Para preparar bien los esquis estos profesionales deben tener en cuenta muchos factores: el tipo de prueba, la donde se desarrollara -no es lo mismo que tenga poca pendiente o mucha como es el caso de la Fuente del Tesoro-, el estado de la nieve, las condiciones meteorológicas del dia de la carrera, o incluso el dorsal del corredor, ya que la nieve puede transformarse del primero al último.
Los primeros, la dirección de carrera, los marcadores y personal de la F.I.S., que se encargan de , inspeccionar la pista y colocar la publicidad por toda el trazado.
Seguidamente llegan las corredoras y entrenadores para reconocer la pista. Este es un momento de gran importancia. Despacito y con mucho cuidado van bajando la pista intentando memorizar donde tendrán que realizar cada curva y cuales serán los puntos críticos.
Tras reconocer, los skimans ultiman los esquís y las corredoras comienzan a calentar mientras una por una son llamadas por el juez de salida.
Son momentos de nervios, tensión, y mucha concentración. Las corredoras se aislan intentando. recordar donde estaba cada puerta y tan solo escuchan los últimos consejos de sus entrenadores
Una a una, en intervalos de menos de un minuto, van saliendo todas las corredoras siguiendo el orden del dorsal. En la segunda manga, se invertirá el orden de las 15 primeras.
Y entre corredora y corredora, salen los derrapadores, profesores experimentados que tienen por misión apartar la nieve que se acumula junto a las puertas y a lo largo de todo el trazado, asi como también eliminar los surcos que se forman tras el paso de las chicas.
Al llegar, muchas de ellas exaustas, se quedan en la meta viendo los tiempos de las contrincantes.