¡Borjamaris sí, pero no tanto!
A ver, Friki, que sí, que te has venido arriba con los Borjamaris. Que si gastan, que si lucen, que si sostienen la economía de las estaciones... ¡y hasta nos hacen un favor por no esquiar mucho! Pero vamos a ponerle un poco de nieve al asunto, que te estás deslizando sin control.
Que gasten no significa que aporten. Comprar el último plumas de 900€ no mejora la calidad de la nieve, ni hace más divertida la bajada. Y si se pasan el día en la terraza, pues oye, que monten un "Moët" como el de Baqueira en cada estación y nos dejen las pistas a los que venimos básicamente a esquiar.
Eso de que “saben estar”... depende. Porque muchos van tan emperifollados que parecen más preocupados por el selfie que por respetar una cola o no cruzarse en mitad de una negra. Y sí, hay Borjamaris majos, pero también los hay que se creen dueños del monte porque su padre tiene un apartamento a pie de pista. Seguro que conoces a más de uno.
¿De verdad los echaríamos de menos? ¿O simplemente nos acostumbraríamos a estaciones más tranquilas, con menos postureo y más pasión por el esquí? Porque si lo que queremos es sol, cerveza y postureo, para eso ya tenemos Ibiza, ¿no?
Y ojo, que no digo que no puedan venir. ¡Que vengan todos! Pero que no se nos olvide que esto va de esquiar, de montaña, de frío en la cara y de una sonrisa cuando te quitas las botas al final del día. No de ver quién lleva el casco más caro o el gorro con más pompones.
Así que sí, viva la diversidad en pistas. Pero no me vendas que sin Borjamaris esto se hunde, porque el esquí, querido Friki, lo mantienen los que madrugan para pillar la primera bajada, no los que llegan a las 12 para pedir un Aperol o un Kir Royal.
