Muy buenas queridos lectores, ¿como va el verano? ¿Mucho calor? Jeje. Hacía tiempo que no publicaba algo pero, hoy tengo ganas de refrescaros con un buen powder. Hoy en el blog de los Gatos del Pirineo, vamos hablaros de la estación de Obergurgl-Hochgurgl, la cual era la primera vez que visitaba en mi vida. Para poneros en contexto, esta jornada de esquí corresponde al viaje de los Gatos al Tirol austriaco, concretamente al sábado 31 de enero 2026. El viaje oficial gatuno en el Tirol había llegado a su fin, aquí os dejo el link de aquel reportaje, pero algunos alargamos con un par de jornadas más de esquí.
El día anterior disfrutamos de un espectacular powderday en el glaciar austriaco de Kaunertal, de esos que hacen afición. Hoy el día no sería tan exitoso en lo que a freeride se refiere, pero también tuvo, como no!
Respecto al dominio esquiable, pues está formado por dos núcleos de sectores (más bien estaciones) unidos por un telecabina muy largo.

En el mapa de pistas lo veréis más detallado.

Hoy no era una jornada cualquiera de esquí, pues se trataba de investigar y recorrer una estación nueva para mi, la 179 de todas las que en ese momento conocía en el mundo. Siempre es un placer conocer nuevas pistas, nuevos rincones y en definitiva descubrir cositas nuevas. No supe muy bien donde aparcar y comenzar la jornada, pero al final acabe pagando el parking cubierto de Gurgl 1930, a pie del telecabina.

Vista mientras subíamos en el telesilla Plattachbanh, que te sube a la cota máxima del sector Obergurgl.

Una vez arriba, calentamos como los toreros, directamente al ruedo.

Un poquito de fuera pista entre las barreras antiavalanchas, que me recuerdan a las barreras de las fiestas taurinas por las calles de mi pueblo.

La nieve, sin ser muy fresca, no estaba nada mal.

Aunque para ser la primera bajada del día, pues está un poco peleona.

No le pongamos pegas, ¿verdad Alberto? La nieve esta estupenda siempre. No hay mala nieve, solo malos esquiadores

Sonia siempre dando la cara en los marrones.

Chillando como una niña.

Nos pensábamos que ya no tendríamos hoy freeride, que todo estaría trillado...

Pero no, los Gatos siempre buscan lugares de culto donde dar rienda suelta a la imaginación, de las mejores líneas fuera pista en cada momento y dependiendo de todas las circunstancias y variantes.

Porque esto funciona así en el freeride: imaginación, análisis y ejecución!

Tras las primeras trilladas, con el gatillo preparado para el siguiente tiro, cambiamos rápidamente de sector en busca de seguir abriendo huellas en cotas altas, antes de que otros nos lo trillen.

En el sector Hochgurgl, lo primero que hicimos fue subir a la cota máxima de todo el dominio , Top Mountain Star le llaman. Resultó ser un fiasco porque, aparte de un tramo de pista negra helada, el resto de la bajada resultó ser un enjambre de pistas azules sin nada a destacar, con un montón de peligrosos cruces donde uno de los nuestros tuvo un buen susto con otro esquiador.
La verdad es que el aspecto que menos me gustó de todo el dominio fue justamente ese. Hay un sinfin de cruces de pistas, demasiados para mi gusto, sobre todo en cotas medías, y lo único que se consigue así es peligrosidad, tanto para esquiadores rápidos como lentos.
El caso es que, después de recomponernos del sustito, vimos que lo mejor sería volver al fuera pista jaja. Cogimos el telecabina Schermerbahn, del cual solo baja un par de pistas rojas. Pero arriba del todo vi una única huella increíble, que partía desde la estación superior del telecabina. No sabíamos muy bien por donde se accedía pero había que buscarlo, la bajada merecía mucho la pena.
Por detrás del edificio del telecabina, hubo que acceder andando con los esquís a cuestas y la nieve por las rodillas. Entonces nos dimos cuenta el porque solo había una huella jaja. Estaba jodido de avanzar a pie, te hundias.

Pero al final lo conseguimos y aquí tenemos la foto soñada de portada, la foto de la jornada y una vez más se la llevo Alberto.

La pala era muy muy inclinada, y daba respeto por si se nos formaba un pequeño alud o algo.

Pero uno a uno fuimos bajando, habiendo previamente acordado que hacer, donde colocarse y como escapar, en caso de que la ladera se nos viniera abajo.

No fue el caso de ningún tipo de alud, así es que la bajada la disfrutamos de una forma increíble, la mejor bajada de la jornada. Era cara norte a la sombra, nieve profunda y completamente polvorienta, como recién caída.

La verdad es que la gozamos

Tras un poco de pisteo hasta la base de la estación, nos encontramos a otro grupo de Gatos, con Araceli a la cabeza.

Compartimos algunas bajadas con ellos.

Unos por pista y otros por fuera pista.

Mención aparte merece la pista de la Copa del Mundo, situada a un extremo del sector Hochgurgl. Esta pista roja si era un verdadero cañón, con una pala muy pronunciada, nada cómoda de bajar para los amantes de la velocidad.

Agustín, el más veterano de los Gatos, que siempre esquía gratis, disfrutó de lo lindo.

Las pistas en general no están mal, pero tampoco son auténticos pistones.

Las que bajan a la base de la estación si nos gustaron más, entre árboles, largas, sin cruces, con curvas naturales en velocidad.

La verdad es que la estación tiene unas vistas muy bonitas del final del valle de Otztal.

Después de comer, un poquito más de aventuras fuera pista...

... ya con una nieve más peleona, trillada y transformada, pero igualmente divertida.

La estación tiene posibilidades de fuera pista. En días de polvo debe ser divertido, pero sin llegar a tener grandes descensos de desnivel, casi siempre entre pistas o accediendo por diagonales.
El centro neurálgico de la estación es Schermerschirn, en Hochgurgl, que es donde hay un gran restaurante y parten la mayoría de remontes de ese sector, entre ellos el que te cambia de sector.

Obergurgl-Hochgurgl se encuentra a la sombra de otras grandes estaciones del Tirol, más conocidas internacionalmente como su vecina Solden, la cual se encuentra a pocos kilómetros de carretera, 13 para ser más exactos. Obergurgl-Hochgurgl tiene 112kms de pistas en total, aunque el mayor número y las mejores pistas están en el sector Hochgurgl.

Las cotas de la estación van desde los 1700 a los 3000, habiendo un desnivel máximo de 1250m. La mayoría de las pistas eso sí, son azules. Es una estación más familiar, donde abundan austriacos con un esquí tranquilo, aunque también hay algunos turistas de los que hacen la semana completa de vacaciones en Solden, y viene aquí a conocer la estación.

El turismo de nieve comenzó en 1922 con la fundación de la Escuela de Esquí de Obergurgl (una de las más antiguas de Austria) por Angelus Scheiber. Pero no fue hasta 1949 cuando se fundó la primera compañía de remontes y se instaló el primer telesilla.
Originalmente eran estaciones independientes. Obergurgl y Hochgurgl se conectaron en 1989 mediante el telecabina panorámico Top Express Gurgl (el de la siguiente foto), creando el dominio unificado actual de 112 kilómetros de pistas.

Obergurgl se encuentra en el fondo del valle de Oztal a 1930 metros. A partir de ahí, no hay más carreteras, ni nada: ¡estás en el fin del mundo! Realmente si hay una carretera que corona el puerto y pasa la frontera a Italia, aunque eso es solo en verano. El complejo es bastante elegante, de alta gama, bastante pequeño pero increíblemente tranquilo comparado con otras estaciones del Tirol.

La jornada la acabamos recorriendo las pistas altas y sobre todo las bajas, del sector donde habíamos aparcado, el de Obergurgl.

Algún marroncillo nos metimos entre árboles, aunque con poco disfrute.

Para acabar el día, lo hicimos por la pista roja 12 y la negra 13 que bajan a la base. Pistas exigentes , estrechas y divertidas que bajan entre árboles y que te hacen acabar el día con un buen sabor de boca.

Y esto es todo.Espero haberos entrenido y sobre todo...refrescaros!!
Hasta la próxima y recordar...SED FELICES!!!
