Hoy os narramos lo que fueron las dos jornadas de esquí en el dominio de Cervinia-Zermatt, dentro de nuestro viaje inaugural de la temporada 2025-2026, donde llegamos a esquiar 10 días consecutivos tocando 4 países, tanto de Pirineos como en Alpes. Y digo "tocando" porque en el caso de Zermatt en Suiza, estábamos alojados en la parte italiana de Vaultournenche, aunque cruzamos ambas jornadas de esquí a la parte suiza de Zermatt.
Veníamos desde Tignes-Val d´Isere alojados a pie de pistas, con 150kms de pistas abiertas y todos los valles de Espace Killy conectados. Entonces ¿por qué nos desplazamos hasta Cervinia-Zermatt? Pues bueno, la respuesta es clara: NOS GUSTA CAMBIAR. Estar muchos días en un mismo dominio, llega a ser monótono y repetitivo. Cada mañana que va pasando en el mismo dominio, se va perdiendo parte de esa ilusión por esquiar cosas nuevas y sorprenderte viendo cosas distintas. Para nosotros, el factor de mantener la llama de la ilusión activa es muy importante, así es que, no nos importó coger el coche y conducir 5 horas de Tignes a Valtournenche. Realmente es un trayecto que podría hacerse en poco más de 2 horas. Pero el túnel del Montblanc está cerrado por obras hasta navidad, por lo que hubo que dar un gran rodeo, usando el túnel de Valfrejús y pasar por Turín.
El caso es que llegamos a nuestro nuevo alojamiento a las 22:00, justos para cenar y dormir. A la mañana siguiente, cogimos el auto y subimos hasta el parking de la estación de esquí de Cervinia, que desde este año es de pago, 10€ la jornada. Otra estación que se suma al carro de cobrar el parking. No se a donde vamos a llegar!

La jornada comenzó según lo previsto, mucha niebla, y nevando. En la parte italiana de Cervinia la visibilidad era pésima, pero en la parte suiza se veía decentemente. Esto lo observamos desde las webcams y por ello decidimos esquiar la mayor parte de la jornada en la parte suiza de Zermatt.

Como sabéis, este dominio tiene dos vertientes, la italiana y la suiza, separados por el glaciar de Plateau Rossa que está a más de 3000m de altitud. Por tanto, según la dirección de las nubes y el viento, lo más normal es que las nubes se enganchen en las montañas de la zona de donde vengan las nubes, y mientras en una zona la visibilidad es muy mala, en la otra puede que se vea decentemente. Esto has de tenerlo muy en cuenta para acertar aquí con tu día de esquí.

Históricamente la conexión entre Cervinia-Zermatt es muy inestable. Hay que entender que la conexión por pistas y remontes se hace entre los 3900m y los 3500m de altitud. Eso es una barbaridad de altitud, las condiciones climáticas allí son muy extremas. Eran muchos los días que por nevadas o vientos, la conexión no está abierta, o puede que la cierren durante la jornada y te dejen colgado en la otra vertiente.
Y digo "eran" porque, afortunadamente, la tecnología avanza. Con los nuevos telecabinas que poco a poco están instaurando en esta conexión internacional, está mejorando mucho y son menos los días que la cierran. Me dio la sensación que actualmente ya van a ser pocos los días que cierren la conexión entre ambos países.

En el siguiente plano actual de pistas de la parte alta y de conexión entre Zermatt (izquierda) y Cervinia (derecha), os he marcado en morado los telecabinas nuevos, capaces de soportar vientos extremos, pues tienen un diseño especial con 3 cables que estabiliza las cabinas. Dos de estos telecabinas ya están construidos y en funcionamiento, los que van desde Trockener Steg hasta Plateau Rosa, pasando por el Matterhorn Glacier Paradise. Todavía falta por construir el tercero y no menos importante en la parte italiana, que va desde Plan Maison hasta el Plateau Rosa. Cuando este acabado, será posible cruzar de la parte italiana a la suiza o viceversa, incluso en días de muy mala meteorología y rachas de vientos muy fuertes, tanto en verano como en invierno, ya seas peatón o esquiador. Esto revalorizará más aun si cabe a este dominio italo-suizo, pues independientes quedan algo flojos, pero unidos es un súper dominio muy completo. Además, turísticamente ambos lados se beneficiarán de visitantes y peatones, que puedan cruzar de un país a otro. En Zermatt por ejemplo el precio del forfait y los alojamientos son más caros que en la parte italiana, por no hablar de la obligatoriedad de tener que llegar a Zermatt en tren o taxi, ya que los vehículos tienen prohibido el acceso.
Para mi desde luego me resulta más cómodo y barato acceder a este dominio por la parte italiana. Pero, quienes deseen exclusividad y lujo, es mejor que se alojen en la parte suiza.

Aclarado esto, decir que el dominio en su conjunto se encontraba con 150kms de pistas abiertos. En la parte italiana estaba prácticamente casi todo abierto, incluso en el sector Valtournenche, y estaba bien de espesores de nieve. Sin embargo, en la parte suiza, apenas tenían algunas pistas abiertas en cada sector y aunque, se podía recorrer todo el dominio de Zermatt por pistas y remontes, lo cierto es que solo había un trazado disponible, poco más, además se notaba bastante la falta de espesor de nieve; en zonas de caras sur ni había nieve.
Nosotros recorrimos todos los sectores de Zermatt, pero evidentemente las mejores pistas estaban cerradas, todavía en preparación, y las que bajan directamente al pueblo no tenían nieve. La parte positiva era que había buena visibilidad, la nieve en pistas estaba muy buena y que había poquísima gente esquiando en Zermatt, algo característico de esta estación habituada a la exclusividad por sus altos precios.
La mañana transcurrió algo aburrida esquiando por los sectores de Zermatt. No estábamos de muy buen humor, debido también a la lesión de nuestro compañero el día anterior en Val d´Isere, que había hecho reducir nuestro grupo de 4 a 3 personas. Sin embargo a las 15:00 de la tarde, ya en la parte de Cervinia, un rayo de sol y esperanza desató nuestras neuronas. Con una visibilidad excelente y mucha nieve fresca, pudimos por fin esquiar por fuera pistas sobre nieve polvo.

Las pistas estaban vacías de gente.

Dios nos había regalado un espacio de hora y media hasta el cierre de la estación, para deleitarnos y disfrutar de lo lindo.

Cuando una jornada de esquí ha sido floja pero de repente se abre la luz y la inmensidad de la nieve fresca...

...la euforia se desata! Vamos Sonia!!

Aprovechamos hasta el último momento.

Hasta el último remonte abierto.

Acabamos muy contentos, tanto que nos dimos una vueltecita por el pueblo de Cervinia a comprar regalitos y bebernos una merecida birra.

Al día siguiente, viernes 5 de diciembre, la previsión era prácticamente la misma. Nevadas ligeras, visibilidad justita, aunque pronosticaban que a mediodía despejaría un poco.

Al contrario que el día anterior, esta vez las nubes venían de Suiza a Italia, por lo que las nubes estaban enganchadas en la parte suiza. Momento que aprovechamos para recorrer todas las pistas del lado italiano que el día anterior no tocamos, llegando incluso hasta el sector de Valtournenche. Las pistas de la parte alta estaban con una capa de nieve fresca de 10 centímetros y sin pisar. Una auténtica locura lanzarse y flotar por ellas!

En la parte italiana hay mucha más nieve que en la suiza, y esto lo empezamos a aprovechar.

Las pistas de Cervinia son verdaderas autopistas, con algunas bajadas que son muy largas, combinando palas más inclinadas con zonas planas. Para el fuera pista, tanto Zermatt como Cervinia, no ofrece muchas posibilidades. El terreno o es muy abrupto o está lleno de vaguadas. Definitivamente este dominio no es propicio para el freeride.

Pero bueno, siempre se pueden hacer cositas entre pistas. Con esta nieve fresca recién caída es una delicia.

A lo lejos divisamos la pista Ventina, con una pinta increíble. A mi gusto la bajada desde el Klein Matterhorn 3883m en el glaciar hasta el pueblo de Cervinia a 2050m, por esta pista Ventina, es la mejor bajada de todo el dominio; una bajadón rompepiernas total. Recordamos que por esta pista Ventina se iba a crear ese descenso de Copa del Mundo que pretendía batir varios récords, como el de mayor longitud y desnivel. Finalmente, debido a las dificultades climáticas de lo que significa montar una pista de descenso en un glaciar, esta prueba de Copa del Mundo no llegó nunca a celebrarse, renunciando para siempre a formar parte del circo alpino.

Tras trillar un poco por la zona media de Cervinia, nos damos cuenta que el cielo se había despejado por completo. Las previsiones de sol se habían adelantado. Teníamos pendientes hacernos algunas fotos con el Matterhorn, ya que el día anterior estaba completamente encapotado. De camino al Plateu Rosa, en el teleférico, me di cuenta de que junto a la pista Ventina se estaba declarando una fiesta del powder, por toda la gigantesca pala lateral, donde no estaba casi trillado.

En el mismo telecabina, empecé a ponerme muy nervioso, con mucha ansia de trillar. Sonia y Diego parecían inmunes a esa ansia, no se imaginaban el potencial de fuera pistas que teníamos a nuestra disposición. Que ilusos! No tarde nada en convencerles de que, la foto con el Matterhorn despejado podía esperar. Lo primero es lo primero!

Como locos nos lanzamos como fieras a trillar a lo bestia, como si no hubiera un mañana.

El mejor polvo de la semana esta aquí.

Hemos nacido para esto!

Madre mía. Todavía no es navidad pero ya estamos comiendo POLVORÓN !

Vaya éxtasis de bajadón, abriendo huella y con este escenario del Cervino de fondo y cielos azules. ¿Que más se le puede pedir a la vida?

Al llegar abajo, no dudamos en volver a repetir. La fiesta del powderday acababa de declararse y hay que aprovecharla. En la subida por el teleférico vemos unas líneas que caen desde lo alto del glaciar, a casi 4000m de altitud. Como si hubiéramos visto oro, mis ojos se abrieron como los de un búho, imaginando dibujar también mis líneas en ese pedazo de bajadón. Sin embargo, algo dice dentro de mi que esas líneas son demasiado potentes, que entrañan serios riesgos a la entrada de encontrar grietas. Estamos hablando de un glaciar, donde en verano afloran los seracs de hielo.

Así es que, de momento descarto esas líneas y prefiero repetir por lo seguro, lo que acabábamos de bajar.

Todavía queda muuucha fiesta en esta grandísima ladera junto a la Ventina.

Pedazo de powderday, más de 10cm de nieve fresca! Hoy por fin el sol nos ha dejado ver todas las posibilidades que tenía esta montaña, ocultas durante días debajo de las nubes.

Señores, queda muuuucha huella por abrir. Disfrutar de lo votado, floten sobre el powder y empáchense todo lo que puedan (literal).

Es el día soñado. Vaya inicio de temporada nos estamos pegando!

Y esta foto que me sacaron es también mi foto soñada.

Diego no pierde comba, que manera de untar mantequilla!!

De nuevo otra vez para arriba. Durante el trayecto, decidimos que sí bajaríamos por esas líneas que caen de lo alto del glaciar tan heavys. Se aprecia suficiente nieve para tapar todo tipo de posible problemas.

Pero antes vamos a pistear un poco por la zona alta de Zermatt.

El día se ha quedado espléndido.

Ahora sí que el Matterhorn esta visible, con su boina característica incluida.

Las pistas tienen una nieve espectacular.

Diego por fin consigue su foto soñada. Su primera vez en Zermatt, fotografiándose junto a la montaña más bonita del mundo (o eso dicen).

De nuevo arriba, vamos a lo serio. Toca dibujar en el lienzo del glaciar.

El espesor a casi 4000m de altitud es máximo. El surco que abrimos es de 20cm de profundidad.

La nieve es muy fría, de una calidad brutal.

La gozada esta siendo máxima.

Le estamos sacando todo el jugo posible a los fuera pistas del dominio.

No hay palabras para describir este descenso.

Yo me puse el uniforme de gala, de traje y corbata para la ocasión.

Las fotos están saliendo redondas. Con estas pedazo de condiciones de nieve y con este escenario tan bello de los Alpes...

... ninguna foto puede salir fea.

Es la fiesta del powder!

Vaya tarde más buena se ha quedado.

Pero quiero más y más nata, no me canso. Vete tú a saber cuando me vuelvo a encontrar en otra situación así.

En Trockener Steg, hicimos una última parada.

El día estaba llegando a su fin.

El Monterosa (4634m) se despedía de nosotros.

Una última miradita a Zermatt pueblo.

Hasta la próxima señor Matterhorn !!

A 5 minutos del cierre de instalaciones, volvimos a lo alto del glaciar, por la súper cabina nueva antivientos. Dios mío las vistas a los glaciares que tiene!! Impresionantes.

Esta vez bajamos por las pistas de verano.

Todavía no puedo dejar de disparar fotos a las vistas. Sigo enamorado.

De nuevo volvemos a meternos fuera pista por la súper amplia pala junto a la pista Ventina.

He esquiado aquí en Cervinia-Zermatt muchas veces, pero nunca me cansas sus vistas.

En belleza, es uno de esos lugares de montaña mágicos del mundo.

Diego no olvidará nunca este día. Como lo hemos gozado. Para nada imaginábamos este gran desenlace final. Para mi también fue el mejor día que he esquiado en este dominio.

Y con esta vista de Cervinia con el sol apagándose, cerramos este reportaje. Una lloradita y al coche a seguir nuestro skisafari.

Esa misma tarde regresaríamos en coche a los Alpes franceses y haríamos noche en un hotel cercano a Orelle, puerta de entrada a Les 3 Vallées por un extremo del dominio, junto a Val Thorens. Pero eso ya os lo cuento en el próximo artículo, porque se trata de otra fiesta del powder!
Hasta la vista y recordad...SED FELICES!!
