Hola gente! ¿Cómo van esos calores? ¿Mal verdad? Bueno, no padezcáis, el invierno y sus nieves acabaran llegando a su cita. Aunque ahora mismo haga un calor del copón, recordad que somos esquiadores. Lo nuestro no es ir en chanclas y bermudas, ese no es nuestro habitat. Pero bueno, a falta de frío y nieve, sabemos adaptarnos a las circunstancias. Justamente este nuevo reportaje del blog de los Gatos, trata de eso, de una actividad que aparentemente nada tiene que ver con el esquí, pero que cuando se práctica, uno se da cuenta de que se viven sensaciones similares, a lo que sería lanzarnos esquiando fuera pista, por un tubo o por una ladera empinada. Esta actividad, deporte o como queramos encasillarlo, se llama barranquismo (canyoning en inglés), que consiste en descender cañones que el curso del agua a tallado en las vaguadas de las montañas con el paso de los años. Normalmente estos estrechos cañones o barrancos, poseen una gran belleza, con cascadas, saltos de agua, pozas, cuevas y todo tipo de formaciones que, consiguen crear una atmósfera única que apasiona a cualquier persona, ya que el precioso paisaje encañonado que ven tus ojos, solo está al alcance de gente privilegiada que, acceda a estos barrancos con experiencia y con el material necesario.
Si el verano pasado estuvimos dándole duro a las vías ferratas, viajando a Dolomitas, la meca mundial de esta actividad, este verano 2024, decidimos viajar a otra de las mecas, en este caso del barranquismo. Se trata de la isla portuguesa de Madeira.

¿Donde esta Madeira? Mucha gente no sabe bien donde está, se piensan que está en el Archipiélago de las Azores, bastante al interior del océano Atlántico, pero no, está mucho más cerca de lo que creemos. ¿Sabemos donde están las Islas Canarias verdad? Pues bien, Madeira esta unos 500kms más al norte que las Canarias. Por tanto respecto a la península Ibérica, lo tenemos incluso más cerca que Canarias.
Los vuelos directos generalmente son desde los aeropuertos portugueses de Oporto o Lisboa, y no son caros, más o menos lo que podría costar viajar de Madrid a Tenerife, por ejemplo. En nuestro caso, partimos del aeropuerto de Valencia a Madeira, haciendo escala en Lisboa, por tanto el precio total nos encareció a unos 300€ por persona (150 ida y 150 vuelta).

Casas típicas de Santana
Para moverte libremente por la isla, como suele ser habitual en todos mis viajes, suelo alquilar un coche. Éramos 6 personas en este viaje, por lo que alquilamos dos coches pequeños y económicos. Los alquileres de coche se están poniendo por la nubes. Las compañías ponen cada vez más requisitos, tanto con el pago, como con las tarjetas, fianzas y seguros. En los últimos años, cada viaje que organizo, me doy cuenta que lo más difícil de cuadrar es la reserva de los autos. Y esta vez no iba a ser menos, porque no es para nada barato alquilar coche allí en Madeira. Cada coche, pequeño, nos costó unos 800€ para las 2 semanas, con el seguro a todo riesgo de rentalcover.com .
Ya sabéis que los seguros que ofrecen las compañías de alquiler son carísimos, por eso cogimos online un seguro externo, que cubre incluso más cosas que el de la propia compañía de alquiler de coches. Eso sí, del depósito de la fianza en la tarjeta de crédito no te libras, te pueden bloquear entre 1200€ a 2000€ dependiendo el coche. La verdad es que en los mostradores de alquiler de coche, se pasa mal cuando te toca el típico empleado "tocapelotas", que insiste sin cesar en meterte miedo para que le contrates el seguro de la compañía, que si quieres estar 100% cubierto te vale casi lo mismo que el propio alquiler del coche, que barbaridad!. Cuando el empleado se da cuenta de que no te va a convencer y va a perder "su comisión" por venderte un seguro, entonces ya no te trata bien, y te va a poner las cosas difíciles. Por ejemplo, va a exigirte que le hagas todo el pago de golpe en una única tarjeta de crédito a nombre del conductor y titular de la reserva, me refiero a tanto al pago de alquiler, como los depósitos de la fianza y del combustible. Claro, a lo mejor son 2500€ de golpe en la tarjeta, y si tu tarjeta crédito no admite esa cantidad de golpe, o bien porque no la tienes bien configurada o bien porque no hay saldo suficiente, pues al final se sale con la suya el empleado y te toca sacar algún seguro de los que te ofrece la compañía.
En fin, cuento todo esto para que pueda servir de experiencia a quien lo lea. Los alquileres de coche es una mafia, con cargos y requisitos completamente abusivos, que tienes que firmar y aceptar por contrato si quieres alquilar coche. Y no puedes hacer nada contra eso, pues los lobbies son muy poderosos y tienen comprados a los gobiernos que regulan estas cosas. Entonces, cuando alquilemos un coche, siempre busca y compara por internet, porque puedes ahorrar mucho dinero, sobre todo si el alquiler es para más de una semana. Mira en varios buscadores, y compara los precios con los que ofrecen las propias compañías de alquileres en sus webs oficiales, evidentemente súmale un seguro a todo riesgo que cubra todo sin perder la franquicia, también que cubra ruedas y lunas. Si vas sobrado de dinero, lo más cómodo y tranquilo es desde luego pagar el seguro de la compañía de alquiler, pero ya digo, eso te va a salir casi igual de caro que lo que vale alquilar el coche, ya cada cual que elija. Ojo, puede darse el caso, de que al reservar online pilles alguna promoción y que el seguro a todo riesgo de la propia compañía de alquiler de coches no te salga demasiado caro en la comparación, en ese caso, no lo dudes, merece la pena, contrátalo con ellos.
Respecto al alojamiento, estuvimos en dos, uno en el norte de la isla durante 11 noches, y luego 3 noches en la parte sur. Hay que decir que en Madeira la oferta de alojamientos es muy distinta a lo que podría ser Canarias por ejemplo. En general en Madeira los alojamientos son rústicos, en entornos rurales, y se consiguen mediante las plataformas de AIRBNB o BOOKING. Pero ya digo, no son edificios altos de apartamentos ni nada de eso, suelen ser chalets de campo. Aquí os dejo un link de nuestro alojamiento, ubicado en el norte de la isla, cerca de Sao Vicente. Era un chalet de 2 plantas, 3 habitaciones, dos baños, comedor y cocina enorme, y luego la zona exterior donde nos cabían los dos coches, y había una zona a cubierto con sofás, sillas, mesa, hamaca, barbacoa... La verdad es que el alojamiento era impresionante, estuvimos muy a gusto allí las 6 personas, y el entorno era maravilloso, verde, rodeado de montañas y cerca de la zona de los mejores barrancos de la isla. El precio fue muy barato: 1156€ por 11 noches. Como éramos 6 personas, nos salió a una media de 17,5€ por noche por persona. ¿Un chollo no?





Bueno pues ya os he contado la parte logística del viaje, que siempre es interesante para todo aquel que quiera montarse un viaje allí por libre.
Vamos ahora a contar las maravillas de esta isla, que son muchas. Lo primero decir que la mayor característica de Madeira es que es una isla muy montañosa; no hay ninguna zona completamente plana. Esto provoca que la mayoría de sus costas sean acantilados. Un ejemplo es esta cascada que acaba casi en el mar, llamada Garganta Funda, con 140m de altura, una de las más altas de la isla.

Otro lugar con mucho encanto es la Vereda do Fanal, donde podemos encontrarnos el bosque de Laurisilva.

Este bosque de aspecto "encantado" es uno de los lugares más típicos de la isla. Se encuentra en el norte, en una zona alta, y es característico encontrar esta niebla que le da un aspecto tenebroso. De hecho, lo bonito es verlo así, por tanto, ves a primera hora de la mañana para aumentar las posibilidades de encontrar niebla.

Los árboles son centenarios e impresionantes.

La isla de Madeira es muy montañosa, y por tanto, hay multitud de túneles, bien sea para carreteras o para acequias de agua. Muchos de estos túneles viejos ya no están en uso para los coches, pero los peatones todavía podemos hacer uso de ellos.

La Ribeira da Janela, es otro de esos lugares mágicos de la isla.

Acantilados, playa de piedras...

... y unas gigatescas rocas emergentes del mar, es lo que encontrarás en este bonito lugar.

Justamente mi hija Tania cumplió 11 años ese día! Dios que mayor está, muchos la habéis visto crecer aquí en Nevasport.

Tras unos días de aclimatación a la isla, el jueves 27 de junio, llegó nuestro estreno en el barranquismo de Madeira.

El primer barranco elegido fue el Ribeira da Pedra Branca

La isla de Madeira se ha convertido en un destino top para el barranquismo europeo, pero también mundial. Sus barrancos nada tienen que ver a lo que nos encontramos por Europa comúnmente. Aquí en Madeira los barrancos destacan por sus grandes verticales y sus paisajes selváticos, recordándonos a lugares tropicales como Costa Rica o Isla Reunión.

Aunque en nuestro grupo hay gente guía con mucha experiencia, los meses previos tuvimos que entrenar juntos todo el grupo por barrancos en España, para acostumbrarnos a trabajar juntos.

Esta es una actividad preciosa, pero también a la vez peligrosa, aunque haciendo las cosas bien, la verdad es que es bastante seguro.

Este primer barranco que atacamos en la isla de Madeira era corto, pero nos vino bien para calentar motores. Su rápel más largo fue una cascada de 50 metros.

Una de las cosas más bellas del barranquismo en Madeira, es que algunos cañones acaban en el océano Atlántico, provocando unas vistas apoteósicas.

El último rápel de 22 metros...

...desciende prácticamente hasta el nivel del mar.

Pero antes de llegar al último rápel, hemos debido descender por la parte más estrecha e inaccesible del cañón.

Al mediodía acabamos la jornada y mientras comíamos en nuestro alojamiento, Jonhy y yo (Richard) nos vinimos arriba con la intención de descender una cascada impresionante que habíamos visto por la carretera.

La investigamos un poco por internet y descubrimos que estaba equipada para descender. Se llama cascada Agua d´Alto, y es famosa por encontrarse a la salida de un túnel, enfrente del océano.

Subir hasta la cabecera de la cascada no fue nada fácil, había que hacerlo por un sendero empinadísimo, estrecho (solo cabían dos pies) y súper expuesto, equipado con algún tramo de cable para amarrarte. Una vez arriba, se hacía un primer rápel de 15 metros encañonado, y ya después tocaba enfrentarse al monstruo, una cascada con una vertical de 90 metros. Para que os hagáis una idea sería como descender más o menos un edificio de 30 plantas, con vistas al océano.
La verdad es que era la primera vez a la que me enfrentaba cara a cara con una vertical tan larga, hasta la fecha mi record era "solo" 60 metros. Como podéis imaginar los nervios estaban a flor de piel, pero tuve que quitármelos de encima para concentrarme en rapelar dicha pared, la cual estaba fraccionada en tres tramos (6+32+50), por lo cual, teníamos que hacer cambios de cuerda colgados en la pared "literal", sin repisas para apoyar los pies ni de nada y...apáñatelas como puedas! Hasta la fecha esta vertical, debido a su altura y exposición, es lo más "heavy" que he hecho en mi vida.

Tengo que decir que no todo fue de maravilla en esa pared de 90 metros. Hubo algunos momentos serios de incertidumbre que solventar, algún enredo en la cuerda, un mosquetón atascado... en fin. Apuros que allí arriba plantan cara, aunque se solucionaron sin mayor problema, pero que personalmente me hizo recapacitar en que, esto lo hago para pasarlo bien y no para pasar tantas preocupaciones. Me di cuenta que eso de los rápeles fraccionados en grandes verticales, no era muy de mi gusto, y que en el futuro intentaría descartarlos.
Al día siguiente, tocaba descansar de barrancos, cambio de tercio: súper madrugón para ver el amanecer desde el Pico del Areeiro (1818m), el tercero más alto de la isla de Madeira.

Suele haber un mar de nubes espectacular en los amaneceres. La expectación es máxima y mucha pero que mucha gente acude en masa a ver este amanecer, pues el parking pilla al lado.

Estamos rodeados de crestas.

Es la parte más alta de la isla.

Pero no hemos venido hasta aquí simplemente para ver el amanecer, ¿verdad Josemo?

Una de las rutas de trekking más espectaculares de la isla de Madeira es la que va desde el Pico Areeiro hasta el Pico Ruivo (1861m), el techo de Madeira, la montaña más alta de la isla.

La ruta está muy bien acondicionada con senderos bien marcados, escaleras, túneles, quitamiedos... Es desde luego todo un espectáculo de vistas, con subidas y bajadas, por crestas y algunas laderas muy expuestas. Más de 12km y 1100m de desnivel positivo. Una ruta dura pero indispensable si, uno se considera montañero y visita esta isla.

Dos días más tarde volvemos a los barrancos. En esta ocasión nos toca realizar otro barrancazo, de unas características muy parecidas al del primer día. Se trata del barranco de Ribeira Funda, que tiene un recorrido corto, alrededor de 2-3h de barranco...

...pero tiene una cascada de 55 metros que quita el hippo.

Hasta la fecha es la cascada más bella que he descendido en la vida.

Una auténtica gozada rapelar por ella.

Todas las paredes eran verdes, como si de un tapiz se tratase, aunque muy resbaladizo

Lo bueno es que era cómoda de descender, pues habían algunos salientes y el agua caía muy pulverizada.

Pero es un auténtico paredón que no deja a nadie indiferente.

Y eso es solo el comienzo. A partir de ahora el barranco se va encañonando...

...transcurriendo por lugares realmente bellos.

Estos parajes son paraísos escondidos solo aptos para barranquistas.

Esto es justamente lo que más me gusta de este deporte, la exclusividad de progresar por un cauce, sin aglomeraciones.

Aquí en Madeira no nos encontramos a nadie en los barrancos, solos tú y tu grupo de aventura, una auténtica gozada. En otros sitios de España o Europa, a veces hay colas en los barrancos. Sí sí, como lo oyes, cola de gente y te toca esperar, como si de la cola de un telesilla de Pradollano se tratara. Mmmm, eso es lo peor que te puede pasar en un barranco, pierde todo el encanto.

Pero ya digo, no es el caso, aquí en Madeira no existen las aglomeraciones, ni siquiera en la isla. Digamos que hay un turismo más sensato y sostenible. Ni caravanas de coches, ni colas para salir comer... Las pocas veces que vi algunas concentraciones más de gente, fueron en las 2 rutas de trekking más famosas de la isla. En Funchal, la capital de la isla, si que hay bloques de apartamentos grande y altos, más tipo a Benidorm, pero vamos, que ni de lejos se asemeja al turismo de playa de Benidorm, o la costa levantina, ni a su vecina isla de Tenerife tampoco.

La última cascada de este barranco Ribeira Funda, es de 23 metros y cae al océano.

Aquí ya el agua tiene más potencia, e inevitablemente has de bajar por el activo.

Este tipo de cascadas de unos 25 metros, suelen ser muy disfrutonas. Son fáciles de rapelar ya que no se hacen largas. Aun así no hay que perderles el respeto, pues 25 metros es como descender desde lo alto de un edificio de ocho plantas, ojo!

Si te gusta la aventura en montaña y no sufres vértigo, los barrancos acuáticos segurísimo que te gustan.

Otra de las atracciones de Madeira son sus famosas piscinas naturales. La más famosa es esta de la siguiente imagen, la de Porto Moniz, que es de pago, aunque también está al lado en el mismo municipio otra gratis, no con tanto glamour pero, igualmente chulas.

A mi me gustaba más esta otra gratis que había en el municipio de Seixal, más cerca de mi alojamiento.

Seixal es un municipio pequeño pero precioso, junto a grandes acantilados. Tiene una playa de arena negra fantástica, no muy grande pero chula. Y además tiene la piscina natural, donde me di un relajante baño.
Hay que decir que el agua esta bastante fresca, pero no tanto como en Galicia por ejemplo, y que el clima de la isla es oceánico subtropical, por lo que hace una temperatura entre 15 y 25 grados diría, aunque a nosotros nos hizo la mayoría de días sobre los 16 -18 grados, prácticamente la temperatura máxima de Valencia en invierno. Quiero decir con esto que, a pesar de que el agua del océano no esta fría, igualmente para un valenciano acostumbrado al "caloret", no le apatece mucho bañarse jeje.

La ruta más clásica de la isla es la de las 25 Fuentes.

Hay una poza con una cascada bastante bonita al final de esta ruta. El problema es que debido a que es una ruta fácil y cómoda, hay demasiada gente, pierde encanto. Pero bueno, esa es la sensación que me dió a principios de julio, temporada alta. Seguramente si madrugas o vas en temporada baja habrá menos gente.

Volviendo al tema barranquismo, el siguiente que le atacamos fue el Ribeira do Folhado inferior.

También en la parte norte de la isla, se encuentra cerca de Seixal. El punto de partida para la aproximación comienza en la piscifactoría de Chao da Ribeira, donde dejaríamos el vehículo. Después toca caminar río arriba, hasta un punto que cruzas al otro lado y ascienden por una ladera súper escarpada con 1400 escalones, hasta llegar a la levada (acequia) que da paso a la cabecera del barranco.

Este barranco es uno de los clásicos de la isla. Por aquí han pasado muchos de los mejores barranquistas del mundo, no por su dificultad, sino más bien por su belleza y entorno. Es pura selva!!

Cuando uno tiene en mente como es un barranco de Madeira, el Folhado sería el mejor ejemplo, un barranco muy selvático. Hay que decir que el barranco tiene dos partes para realizar, la superior o la inferior. Si quisieras hacer la integral (las dos partes juntas), pues ya hay que estar muy bien físicamente porque se hace muy largo.

Nosotros hicimos la inferior, que en resumidas cuentas es la más bella y accesible.

Nos rodean paisajes selváticos.

Bellos saltos de agua rodeados de vegetación.

Son paisajes que bien recuerdan a Costa Rica, Colombia o la Isla Reunión, mecas del barranquismo mundial.

No podemos olvidarnos de los barrancos alpinos en Suiza o Italia por ejemplo, donde también son barrancos colosos y es también de lo mejorcito a nivel mundial, aunque, son muy diferentes, no son selváticos.

A ver que, barrancos hay muchos, en muchas partes del mundo y seguramente los habrá más "heavys" donde menos te lo esperas: Himalaya, Noruega, África... Pero claro, yo hablo de los barrancos "equipados", o sea de los deportivos.

Un total de 19 rápeles tiene este cañón.

El más grande este de 25 metros.

La reunión está montada en un sitio complicado, y el inicio del rápel no es fácil.

Impresionante cascada en mitad de la selva.

Satisfecho con la vivido!

Seguimos progresando lentamente. Las rocas son muy resbaladizas incluso para las botas especiales de barranquismo que calzamos.

La parte final del cañón se vuelve muy abrupta. El cauce se encañona entre altas paredes de roca. Todo se vuelve oscuro.

Los últimos rápeles son de gran belleza.

Impresionante descender en este entorno.

Es sin duda lo que todo buen barranquista sueña con realizar algún día.

Un espectáculo de barrancazo que tardaremos en olvidar.

Los siguientes días cambiamos de ubicación en el alojamiento. Tocaba ahora partir a la parte sur, a Funchal, la capital con más de 120.000 habitantes. Uno de los mayores atractivos de esta zona y de la isla, es el Cabo Girao, en la población Cámara de Lobos, con su famosa plataforma de cristal suspendida a 580m altura, uno de los cabos más altos del mundo.

Mirador del Velo de la Novia, es también un lugar digno de visitar, en la zona norte, cerca de Seixal, con una cascada de más de 100m que cae al mar. Un escenario difícil de olvidar, donde la naturaleza predomina y sorprende.

En Funchal tenemos el telecabina que no nos sirve para esquiar...

... pero nos sube a lo alto de una montaña donde aparte de las vistas increíbles de la capital, se encuentra el famoso jardín botánico de Monte Palace, que cuenta ahora con unas 100.000 especies de plantas de todo el mundo.

Es uno de los lugares más singulares de la isla de Madeira, marcado por su exótica flora y el arte que lo rodea.

Pienso que es imprescindible visitar si uno viaja a Maderia.

El viaje va llegando a su fin pero nos queda un último barranco por descender, el quinto del viaje. Se trata del cañon Ribeira du Seixal inferior, el cual es el más largo de los que realizamos en esta expedición.

Se encuentra también cerca de Seixal y también se accede por el mismo lugar que el Folhado o el Hortela. Como ya os dije, hay que subir los 1400 escalones desde la piscifactoria Chao de Ribeira hasta llegar a la levada.

Continuamos por un túnel largo de la levada...

... y a la salida se encuentra la cabecera del barranco de Seixal inferior.

Como el resto de barrancos de esta zona, el verde lo colorea todo.

Se trata del barranco principal de todo este valle.

Aguas cristalinas y entorno selvático.

Rápeles no complejos.

Pozas verdaderamente fascinantes.

Llegamos a una de las zonas más estéticas de todo el recorrido, con magníficos colores y juegos de luces. Rápel de 19 metros.

Tramo precioso encañonado con un rápel de 10m.

Sin duda uno de los rincones más bellos de esta expedición a Madeira.

Por momentos el barranco se abre...

...hasta llegar a la gran cascada de 38 metros. Hay posibilidad de realizar un fraccionamiento, aunque nosotros lo hicimos del tirón. Eso sí, hay que controlar mucho los roces porque, estas rocas rajan cuerdas con una facilidad pasmosa.

El barranco es desde luego precioso, nos hace soñar!

Sin grandes complicaciones seguimos avanzando.

De repente vuelve a cerrarse el cañón.

La oscuridad y el frío regresa.

Pero ya vamos llegando al final.

Último rápel del viaje.

Y esto se acaba señores, no sin antes tener que progresar lentamente a pie más de 30 minutos por el cauce.

De esta manera el viaje llegó a su fin. El último día hicimos un poco de turismo por la costa del sur en la Punta de San Lorenzo.

Y eso es todo señoras y señores! Aquí acabaron las 2 semanas de expedición en una de las islas más bellas que he visitado en mi vida, sobre todo por sus espectaculares opciones para el barranquismo, una actividad que cada día me gusta más.
Agradecer como no a mi compis: Josemo, Vane, Jonhy, porque sin ellos el descenso de todos esos cañones no hubiera sido posible. También agradecer a mi mujer e hija por "aguantar" mis aventuras.
Para finalizar este reportaje, os dejo con el vídeo oficial de nuestro viaje, un auténtico documental.
No quiero despedirme, sin mencionar la tragedia de incendios que está arrasando actualmente gran parte de la isla de Madeira. En la última semana el incendio ha arrasado ya más de 5000 hectáreas, lo que significa un 6,68% de la isla y 14% de todos sus bosques, afectando incluso a bosques protegidos. Son miles los evacuados y el aeropuerto es un caos, con muchos turistas durmiendo allí porque sus vuelos fueron cancelados debido a los fuertes vientos. Esta siendo un verdadero desastre medioambiental y, la Unión Europea, esta enviando ayuda para tratar de contener un incendio que a día de hoy, a la publicación de este artículo, todavía no ha sido controlado.
La verdad es que todo esto es muy pero que muy triste. Supongo que va a pasar tiempo, para volver a ver la isla tan bonita como la hemos visto nosotros antes del incendio. Pero confío en que la madre naturaleza más pronto que tarde recupere lo que el fuego a destrozado. Es una isla preciosa. Yo espero que sí, y volveré para verlo con mis ojos.
