A las puertas de las fiestas de Navidad, nos hemos escapado a Andorra para aprovechar los fines de semana de tranquilidad antes de las vacaciones de invierno.
Como digo, los fines de semana entre el Puente de la Purísima y las fiestas de Navidad normalmente son muy tranquilos y, si juntamos esto con el buen estado de Ordino Arcalís, nos da una combinación de lujo. Además, el sábado 20 de diciembre por la tarde y noche, caían unos buenos centímetros de nieve nueva que dejarían la estación en unas condiciones espectaculares.
Llegábamos temprano para aprovechar la mañana y la estación lucía bonita, muy bonita. Ya sé que no había caído una súper nevada, pero esos centímetros hacían que sacara a pasear los nuevos esquís de freeride, los nuevos Rossignol Sender Free 110, unas tablas que me tienen enamorado estéticamente, ¿me van a enamorar también en la nieve?
El día no es apetecible, algo de niebla, poca visibilidad y luz plana, pero el estado de la nieve es tan bueno que todo lo hace fácil. Arcalís no falla nunca.
Unas primeras bajadas por la zona de la Coma para calentar y tomar sensaciones con los esquís. Para quienes no conozcáis la estación, es una zona ideal para calentar; pistas verdes, azules y rojas que nos darán juego para ir apretando cada vez un poco más.
Menuda postal más invernal. Como decía, el día no era el mejor, pero el disfrute era máximo. Además, me encontraba con amigos que no acostumbran a esquiar los fines de semana y aprovechaba para poder hacer alguna bajada juntos.
Menudo lujo esquiar con este par. Y qué delicia es ver deslizar a Òscar, parece que baile con la silla.
Hablando de delicia, ¿os he comentado la excelente calidad de la nieve?
La pista Canaleta lucía así de bien.
Menuda mañana estábamos teniendo, aunque no podía faltar algo de postureo y fotos para redes, jajaja.
Cada vez que subíamos por el l'Hortell me miraba la zona de la 15 metros, zona freeride por excelencia de Arcalís, y tenía muy buena pinta, los esquís y la cabeza me pedían a gritos ir para allí.
Pendiente, rocas, pasos estrechos y nieve, así que no podía hacer caso omiso a esos gritos.
Y como no podía ser de otra forma, allí me encontraba al gran Marc Beascoechea, madre mía, ¡¡qué nivel!!
Un rato más disfrutando como niños, y no podía faltar la típica foto.
La verdad es que fue una jornada de esquí de las buenas, aunque ahora que pienso, cualquier día encima de los esquís lo es, jajaja.
Arcalís tenía un aspecto muy muy bueno y se presentaba a las puertas de Navidad realmente bien.
Lo mejor de todo es que a partir de mediodía empezaba otra vez a nevar, era el preludio de la semana de nevadas que nos espera. De hecho, hoy mismo mientras escribo estas palabras, está cayendo una nevada intensa en Andorra y buena parte del Pirineo y nuestras estaciones, así que por fín, se esperan unas Navidades blancas como hace tiempo que no vemos.
¿Realmente os vais a quedar en casa, o vais a aprovechar para ir a disfrutar de las montañas nevadas?
Y como siempre digo...
