Sin duda alguna esta está siendo la primavera más nivosa en muchas de nuestras estaciones desde hace muchos años.
Una de estas estaciones es la "mía", Port del Comte. Están entrando muchos frentes que favorecen abundante precipitación en la zona, tanto es así, que sólo en este mes de marzo han caído más de 200 litros de agua, además de intensas nevadas que han dejado la estación digna de otras latitudes.
Si bien es cierto que el mes de marzo es muy provechoso para las estaciones de la cara sur de los Pirineos y las del más Oriental, lo que está sucediendo este año no tiene parangón.
Han habido años buenos de nieve, pero grandes nevadas tan seguidas no se recuerdan en la zona.
Y como no podía ser de otra manera, este pasado domingo me planté en Port del Comte para comprobar el abasto de las últimas grandes nevadas.
Para variar un poquito, durante la madrugada de domingo había empezado a nevar otra vez, y el parte meteorológico daba nieve durante todo el día.
Este era el aspecto al llegar a la terraza del Hotel, habían caído ya unos 20cm más y seguía nevando.
La alegría y felicidad en el ambiente era increíble. Gente contenta, trabajadores contentos, ver Port del Comte en estas condiciones es impresionante.
Imaginad el alcance de todas estas nevadas que, subiendo en un telesilla con Toti, profesor de esquí de la estación que lleva toda su vida allí, me decía que no recordaba un episodio tan largo de nevadas en toda su vida. Han habido años muy buenos, incluso épocas de nevadas semanales, pero tantas nevadas de días seguidos durante un episodio tan largo no había ocurrido en al menos los últimos 40-50 años.
El paisaje, incluso con el "mal día" que estaba haciendo era increíble, los árboles llevan cargados de nieve desde hace muchísimos días.
La subida a la Bòfia es espectacular. Como muchos sabéis, allí está la zona del Bosquet, todo un bosque con las ramas de los árboles cortadas en sus partes bajas para así dejar pasar a los esquiadores, pues como siga así, no vamos a poder pasar a no ser que las corten más arriba, jajaja.
Menudo día, nos estamos acostumbrando a lo bueno.
Hay poca gente y los descensos son un disfrute máximo. Nieve suelta en pistas y fuera de ellas, incluso mi hija pequeña disfruta como nunca del powder de Port, aunque de vez en cuando toca parar a descansar.
Vayas dónde vayas y mires dónde mires, el paisaje es de ensueño.
Aunque es día para las personas más intrépidas o las que vayan bien equipadas, el no parar de nevar en todo el día hace que vayamos con estas pintas...
En días así, lo que se agradece ir con buena ropa y buenas gafas no tiene precio, es la diferencia entre el disfrute máximo o el pasarlo mal. En nuestro caso es disfrute máximo.
Y tras unas horas de alegría pura, tocaba parar y volver para casa, pero con una sonrisa que no nos cabía en la cara.
Port del Comte y muchas otras estaciones están con unos gruesos de nieve espectaculares, aprovechemos lo poco que queda de temporada porque si no lo hacemos, nos vamos a arrepentir hasta el próximo diciembre.
Y como siempre digo...
