Después de un invierno bastante rácano en nevadas, que no en litros de agua, esta primavera se está portando de lujo para los intereses de nuestras estaciones y, por qué no decirlo, para los nuestros como esquiadores.
Port del Comte lleva ya 2 semanas de auténtico lujo, empezó el último día de febrero y primeros de marzo con la gran nevada que amenizó la 5ª Kdd Ferran&Pow, y a día de hoy las nevadas no han parado, han ido siguiendo una tras otra hasta la de este pasado fin de semana, que ha sido el summum de lujuria nívea.
Poco nos vamos a extender en este artículo, ya que unas imágenes valen más que millones de palabras.
Si cuando subes a Port del Comte tienes estas postales, sabes que el resultado del día o fin de semana va a ser apoteósico.
La jornada empezaba ya con muchos nervios y con una alegría en el ambiente que no era normal, todo el mundo en la estación con caras de felicidad, los problemas rutinarios se esfumarían durante varias horas.
Anna y yo llegábamos más temprano de lo habitual, a las 8 y poco de la mañana ya estábamos en el párquing, pero lo curioso es que a esa hora ya estaba más lleno de lo habitual.
Empezaríamos justo al arrancar la silla, ya que un servidor tenía poco rato de disfrute porque a las 10 de la mañana tenía que ayudar a unos amigos a grabar un videoclip en la misma estación.
La subida por el telesilla El Querol es un auténtico espectáculo para los sentidos.
La belleza de Port del Comte con esos gruesos de nieve es embriagadora, pocos lugares hay así en nuestro Pirineo, parece más bien que estés en el otro lado del charco que en la Península.
Y como hay poco tiempo antes de la grabación, toca ir por faena y aprovechar algunos rincones.
¡Qué calidad de nieve! ¡¡Polvo frío y seco para dar y regalar!!
Aunque tocaba parar de esquiar durante algunas horitas para...
Grabando junto a Rolando a Virginia y Ferran para su vídeo-clip. Las imágenes van a ser muy espectaculares.
Unas horitas allí y nos vamos a recorrer la estación y seguir aprovechando las mejores condiciones de nieve en años.
Y como decía que unas imágenes valen más que millones de palabras...
Unas horas más de disfrute y para casa a descansar; aunque todavía nos quedaría domingo para seguir con el orgasmo níveo.
Y así era, domingo por la mañana y otra vez subíamos al paraíso.
Como no podía ser de otra manera en Port del Comte, pistas perfectamente planchadas para no parar de disfrutar.
La zona de la Ginebrosa que nos lleva a Estivella está preciosa, y las vistas de Port desde allí son magníficas.
Qué penita da el pasar por allí y saber que el Clot de la Vall no abrirá...
Pero bueno, no nos vamos a quejar, Port siempre es bonito, con o sin Estivella.
Esos bosques, esas pistas dibujadas entre ellos y esos paisajes no tienen posible comparación
Otro día más de disfrute máximo y con unas condiciones que hacía años que no teníamos en Port del Comte.
Queda muy poco para Semana Santa y, por ende, el fin de temporada, así que no perdáis el tiempo y subid a esquiar, tenemos Port del Comte y nuestras montañas de escándalo, así que no dejéis para mañana lo que podáis hacer hoy y pensad que dentro de un mes nos empezaremos a lamentar.
Y como siempre digo...
