Porté-Puymorens by Trio-Pyrénées vivió hace justo una semana una jornada de esquí espectacular. El miércoles pasado, tras días de nevadas intermitentes, la nieve polvo virgen lo cubría todo. O casi todo. Y en condiciones meteorológicas casi inmejorables para disfrutar de un gran día en la nieve.
Con todo el dominio abierto, poca gente en pistas y temperaturas frías que conservaban la nieve en perfectas condiciones, la estación presentaba un aspecto magnífico. Los esquiadores disfrutaron de uno de los mejores días de la temporada, especialmente en las zonas de fuera pista, donde las primeras huellas dejaban sobre la nieve un paisaje, o mejor un decorado, 100 % esquí. Otra jornada redonda, de las que quedan grabadas en la memoria. Y llevamos unas cuantas este invierno. Por nieve, y por frío, que lo cierto es que está resultando un invierno "como los de antes". Y eso es de buen recordar.
En resumen, uno de esos días sobre los que vale la pena escribir. Aunque a decir verdad, al ritmo que vamos, todos los de esta temporada acabarán siendo así: inolvidables.
El caso es que acertamos visitar la estación justo 24 horas después de una nevada que lo había dejado todo cubierro con una nieve polvo virgen espectacular, perfecta para quienes buscaban espacios fuera pista. Y para buena banda sonora a la imagen que se proyectaba ante nuestros ojos, tuvimos la suerte que algunos no podían esconder sus gritos de alegría mientras dibujaban las primeras trazadas sobre un manto inmaculado. Mirando las fotos que aquí publico, uno ya se puede hacer una idea de por donde van los tiros. No era griterío de alegría, eran aullidos humanos que transmitían una larga alegría.
Y a pesar del gran día que teníamos por delante, había poca gente en pistas. Pero todo proyectaba un ambiente increíble, el de una jornada redonda que compartimos hablando con algunos clientes, y que —como no podía ser de otra manera— nos confirmaron ante la cámara que la jornada estaba siendo simplemente espectacular.
Pistas “esquiadas” y un recuerdo para Martin Bonis
Pero nuestra visita no era para observar como esquiaban los otros, sinó más bien para comprobar como estaba la estación. después de tanta nevada. Y para ello había que meterle un poquito de gas a nuestros esquís para recorrer todos los sectores.
Nuestro mini tour por las pistas lo iniciamos en el sector de La Mine y La Vignole, donde los entornos cargados de nieve a ambos lados permitían innumerables bajadas con nieve virgen, y todo ello sin salir del dominio esquiable. Y venga fotos... Todo estaba cubierto de nieve.
Esquiamos por las pistas La Mine, Flipper y Panoramique, pero irremediablemente la vista se giraba hacia las crestas y lomas de nuestro alrededor. Decenas de esquiadores disfrutando de nieve virgen en los alrededores de las pistas La Corniche, Les Baillettes y sobre todo la Martin Bonis (negra, con salida en la llegada del telesilla de La Mine y con una pequeña aproximación a pie).
Cabe recordar que esta pista, Martin Bonis, es un homenaje al joven vecino del valle del Querol, más conocido con el apodo de Tintín. Apasionado del parapente y el esquí, murió prematuramente en enero de 2022 a los 19 años. La estación rinde homenaje bautizando con su nombre este rincón de los practicantes de las nieves no tratadas o vírgenes, de las cuales él era un reconocido aficionado y buen esquiador. Y quienes le conocieron, destacan su carácter de buena persona.
Después nos trasladamos al sector de Porté y Font Frede. Una vista al mirador colgante con selfie incluída y, enseguida y sin perder tiempo, rumbo a visitar la pista de La Cheminée, una canal bastante cerrada arriba y abierta en su mitad que permite ser esquiada si se tiene suficiente nivel. Hay que tener en cuenta que es una negra que no se pisa, con una salida algo estrecha y con mucha pendiente en su parte alta. Con nieve mármol tiene que dar miedo. A continuación, vuelta arriba para visitar las pistas del Nid de l’Aigle y la mítica Coulée hasta el pueblo, abierta en toda su anchura.
Aunque no la esquiamos, vamos a dar una buena noticia para los “coleccionistas” de pistas negras: la mítica Les Sapins está abierta. Hay que tener presente que tampoco se pisa y que con el paso de los esquiadores se forman bañeras. No siempre se puede esquiar esta pista que muy pronto, como la Coulée, cumplirá 60 años.
Dos apuntes históricos
Y es que fue en el año 1967 cuando se abrió todo este sector. Aquel año se instaló el telesilla de dos plazas del Estanyol (Estagnol), que recibió una importante reforma en 1977, y el primer telesquí de Font-Freda. Estas dos pistas, Les Sapins y La Coulée, son una verdadera seña de identidad de la estación, con especial atractivo visual para quienes circulan por la carretera del puerto de Puymorens. A punto de cumplir 60 años, vale la pena visitarlas para rendir una especie de homenaje y disfrutar de estos dos trazados icónicos.
El segundo apunte histórico es menos agradable de recordar. El pasado de 30 de enero se cumplieron 40 años de un hecho trágico, provocado por una de las grandes nevadas aún hoy recordadas en el Pirineo Oriental. El 30 de enero de 1986, en una jornada de nevada intensa y voluminosa, una avalancha que se originó en la Jaça Gran, a 2.200 metros, se precipitó por la ladera sur de la montaña hasta el pueblo de Portè. Un hotel-residencia, llamado Font Freda, fue plenamente afectado por la avalancha, que causó diversos destrozos en el edificio y provocó la muerte de dos personas. (Más información en este enlace, del reportaje El Puymorens, esquí, nieve y avalanchas que no volverán, publicado en Esquiaryviajar en septiembre de 2023). Pero tranquilos, desde entonces la zona está bien securizada contra las avalanchas.
¿Qué dicen los esquiadores?
Pero no todo es esquiar, y cuando desde Esquiaryviajar visitamos una estación siempre nos gusta contrastar nuestra experiencia con la de los esquiadores con quienes compartimos el espacio. ¡Que luego algunos nos dicen que siempre lo vemos todo bien!
Así, en la entrada de la Cheminée coincidimos con varios esquiadores que accedían a ella. Uno de ellos era Ignasi Puente, de Barcelona, que calificó la jornada de “increíble y espectacular”. En la misma línea se mostraba Tanit Esquius, de Berga, que explicó que “estoy disfrutando de uno de los mejores días de la temporada”.
Antes de terminar la jornada charlamos un rato con el jefe de explotación de Trio-Pyrénées, Llorenç Balart, que nos confirmó lo que ya pudimos comprobar con nuestros esquís: “todo el dominio está abierto, con nieve polvo caída hace pocas horas”, y que se esperaba una buena afluencia para este próximo fin de semana, más aún después de que los últimos "findes" hayan estado marcados por una meteorología protagonizada por las nevadas, algo bueno para las pistas pero no tanto para hacer caja.
Y hasta aquí nuestro reportaje de la visita a la estación del valle del Querol. Sin ninguna duda, esquiamos en uno de los mejores días de la temporada, pero de una temporada que ya va camino de convertirse en "gloriosa". Pero sinceramente, no dejéis que os lo contemos nosotros por fieles que seamos a lo allí vivido, aprovechad para subir a pistas y comprobarlo vosotros mismos.
Para más detalles de nuestro "snowreport", no os perdáis el vídeo completo de dos minutos en Facebook o en dos partes en nuestro Instagram (ambos en català).
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