Monasterios y estaciones de montaña... en la Fira de la Muntanya de Vic

Monasterios y estaciones de montaña... en la Fira de la Muntanya de Vic
La Fira de la Muntanya de Vic: preludio de temporada y templo de devociones blancas. Entre forfaits a precios de promoción, libros y ambiente de montañeros, la 44 edición de la feria consolida Vic como el punto de encuentro donde el mundo de la montaña se explica, se respira y se proyecta hacia el futuro.
Escalada Open Bloc en el recinto de la Fira (Foto: IST).
Escalada Open Bloc en el recinto de la Fira (Foto: IST).


Cuando llego al recinto del Sucre, aún con los operarios haciendo los últimos ajustes y los responsables de los estands descargando material, ya se respira ambiente de Fira de la Muntanya. En la sala donde se celebrará la presentación de la temporada de nieve de Pirineu365 hay movimiento. Y esa sensación colectiva que anuncia que el invierno está a punto de llegar se hace evidente, sobre todo gracias a las nevadas de hace menos de 48 horas y a que, a diferencia del año pasado, las temperaturas han sido las que tocan para la época.

La feria ha abierto sus puertas este viernes con la presentación de Pirineu365 que, más que un acto institucional, ha sido una declaración de intenciones: Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ha presentado las novedades de la temporada 2025-2026. El objetivo, nos han explicado, es claro: que las seis estaciones del grupo —La Molina, Vall de Núria, Vallter, Espot, Port Ainé y Boí Taüll— dejen de ser solo estaciones de invierno para convertirse en espacios de montaña vivos todo el año. Una apuesta por la desestacionalización, la diversificación y la actividad continua en el Pirineo los 365 días del año.

Ayer en la Fira se presento la nueva marca Pirineu365 y la temporada de esquí 25/26 de sus seis estaciones (Foto: IST).
Ayer en la Fira se presento la nueva marca Pirineu365 y la temporada de esquí 25/26 de sus seis estaciones (Foto: IST).

El presidente de FGC, Carles Ruiz Novella, ha hablado de un “compromiso firme con el territorio”, y el secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, ha destacado el papel de las estaciones como motor económico y social. De hecho, ha trazado un paralelismo tan inspirado como atrevido —y, a mi parecer, muy acertado— que llega curiosamente justo una semana después de que yo mismo me encontrara entre los muros de un monasterio.

El secretario ha comparado el papel actual de las estaciones de montaña con el que tuvieron los monasterios en tiempos del abad Oliba: vertebrando el territorio y generando vida a su alrededor. Un símil que, en Vic, resuena con fuerza y todo el sentido del mundo: por historia y por mística. Y añadiría aún otro motivo, como explicaré más adelante.

Pero más allá de los discursos y los planes estratégicos, la feria es —como cada año— una experiencia sensorial. El mercado de ocasión hierve de gente buscando gangas: esquís, botas, cascos, bastones, raquetas de nieve, ropa técnica... Objetos que cambian de manos y que volverán a la montaña. El espíritu es claro: reutilizar, reducir y compartir. A pocos metros, el espacio de expositores vibra con marcas, empresas y entidades que presentan novedades y proyectos. Digamos que si el mercado es el motor, la feria con los estands es el alma.

¿Os apetece un slalom virtual? (Foto: IST).
Ya se puede esquiar en Vic ¿Os apetece un slalom virtual? (Foto: IST).

Y entre la actividad frenética, un rincón de aire más pausado: la Fira del Llibre de Muntanya. Es el argumento, la razón. Las editoriales y librerías especializadas ofrecen tesoros que explican la montaña desde la literatura, la ciencia o la memoria. Y, por supuesto, hace ilusión ver allí el libro del cincuentenario de Vallter, del cual soy coautor junto con Jordi Surinyach. En el espacio de los libros se pasea más lentamente, se reflexiona y se recupera el sentido profundo de algo que a menudo olvidamos: que la montaña es naturaleza, cultura, respeto y silencio antes que deporte.

Fuera, el Festival de Escalada y los diez años del Open Bloc Vic marcan la zona dominada por la juventud, con música, food trucks y una energía contagiosa. Es el futuro. La Cronopassera, la carrera de sprint sobre el paso elevado del tren, debutó anoche con éxito y aplausos, mientras algunos —mucho más valientes y atrevidos que yo— escalaban la chimenea del Sucre. Es el espíritu de la competición, de la superación, del querer ir más allá. Es la imagen perfecta de una feria que ha sabido ofrecer talleres, actividades y una programación muy variada. Todos acaban encontrando su espacio preferido.

Y ya para terminar. Después de doce temporadas siguiendo presentaciones de temporada, sé que muchas pueden sonar iguales. Pero aquí, en Vic, el acto cobra otro significado.

Mucho ambiente en el recinto de los estands (Foto: IST).
Mucho ambiente en el recinto de los estands (Foto: IST).

Es el punto de encuentro del sector, más cerca del Pirineo, y eso, para mí, tiene todo el sentido del mundo. Es compromiso. Es el momento de poner cara a los proyectos durante la presentación, de compartir visiones al terminar el acto y de comprobar que, a pesar de los retos, el mundo de la nieve sigue activo y comprometido. Es el momento en el que podemos ver en qué punto se encuentran proyectos como el telemix de Vallter o las placas solares flotantes de Espot, o el impacto que pueden tener los campeonatos de esquí de montaña de Boí, hasta el papel que puede tener en la difusión de la montaña y la nieve el nuevo espacio del Niu de l’Àliga en La Molina.

Ahora que el Pirineo empieza a teñirse de blanco y las primeras bases de nieve ya son una realidad, la Fira de la Muntanya es, sin duda, el mejor preludio de temporada. Y, volviendo al paralelismo evocado por el secretario de Movilidad e Infraestructuras Manel Nadal, no puedo evitar añadir otro: quizá estemos ante una religión invernal ya declarada e instaurada que, aunque hace años seguimos, tal vez no éramos plenamente conscientes de la devoción que demostramos tener.

Digámoslo claro: en pocos días subiremos religiosamente a nuestros monasterios actuales —las estaciones de montaña— para vivir deporte, amistad, salud y, también, para contribuir a la vida de los pueblos de nuestro Pirineo. Temporada tras temporada, fin de semana tras fin de semana. ¿No es devoción eso?

Nos veremos muy pronto en pistas, pero este fin de semana, nos vemos en la Fira.

Si te gustó 'Monasterios y estaciones de montaña... en la Fira de la Muntanya de Vic' también puede interesar la lectura de:

La Fira del llibre de muntanya (Foto: IST).
La Fira del llibre de muntanya (Foto: IST).

 

0 Comentarios Escribe tu comentario


    Escribe tu comentario





     

    Si este mensaje tiene un solo insulto, no te molestes en enviarlo, porque será eliminado.
    AVISO: La IP de los usuarios queda registrada

    Los comentarios aquí publicados no reflejan de ningún modo la opinión de Esquiaryviajar.com. Esta web se reserva el derecho a eliminar los mensajes que no considere apropiados para este contenido. AVISO: La IP de los usuarios queda registrada, cualquier comentario ofensivo será eliminado sin previo aviso.



    Lo más leído: