El Puigllançada, con sus 2.409 metros, es un mirador privilegiado sobre el Ripollès, el Berguedà y la Cerdanya. La ruta propuesta, accesible gracias al telesilla Cap de Comella, remonta por el sector Torrent Negre —mítico en invierno por su buena nieve y sorprendentemente verde en verano— antes de seguir la cresta que conduce a la cima. Una excursión moderada, ideal para iniciarse en el senderismo de alta montaña y descubrir el contraste de La Molina entre verano e invierno.
El itinerario perfecto para quienes quieren dar sus primeros pasos en la alta montaña. El Puigllançada (2.409 m) es lo que, en lenguaje coloquial excursionista, se conoce como “cim de vaques” (montaña accesible para las vacas). Sus panorámicas, sin embargo, son más de águila que de ningún otro animal. ¡Vamos allá!
Puigllançada: Un balcón natural en el Pirineo más oriental
Datos técnicos
Fecha de la ruta: 7 de agosto de 2025
Distancia: 7,12 km
Desnivel positivo: 365 m
Dificultad técnica: Moderada
Desnivel negativo: 358 m
Altitud máxima: 2.409 m
Altitud mínima: 2.037 m
Tipo de ruta: ida y vuelta por el mismo itinerario
Tiempo en movimiento: 1 h 52 min
Tiempo total: 3 h 3 min
En pleno mes de agosto y con un calor intenso que abraza buena parte del Pirineo, nos escapamos a La Molina para subir al Puigllançada aprovechando el acceso con el telesilla Cap de Comella. El precio del trayecto es de 15 euros ida y vuelta para adultos, y de 7,50 para niños. Si se prefiere, se puede subir solo en telesilla y descender a pie por la pista de Muntanya Sagrada o por el itinerario Vilalta.
La altitud del recorrido, siempre por encima de los 2.000 metros, hace que la sensación térmica sea agradable incluso en pleno verano y permite disfrutar de una jornada de montaña sin sudar en exceso.
La ruta, de ida y vuelta por el mismo itinerario, comienza siguiendo un camino de montaña o pista forestal que remonta por el sector Torrent Negre, un lugar mítico para los esquiadores habituales de La Molina gracias a su abundante nieve de gran calidad en invierno, favorecida por la altitud del sector, su forma de olla y su orientación norte. En verano, estas mismas pendientes se transforman por completo: los prados verdes sustituyen al manto blanco, y el silencio solo se rompe con el sonido de las vacas o las ovejas que pastan o por los silbidos de las marmotas.
Una vez superada la parte alta del Torrent Negre —identificable por la llegada del telesilla—, el camino desciende suavemente hasta un collado para luego remontar la cresta final que nos lleva a la cima del Puigllançada. Desde aquí, la vista es espectacular: el Ripollès, el Berguedà y la Cerdanya se extienden a nuestros pies en un paisaje de valles y sierras que invitan a detenerse y contemplar.
En la cima disfrutaremos de una panorámica de 360 grados: el macizo del Pedraforca, la sierra del Cadí, el Pic de l’Orri, la Tosa d’Alp, el Puigpedrós, el Carlit, los Peric, el macizo de Madres, el Puigmal, el Montseny y, si el día es claro, Montserrat.
Consejos de un guía de montaña
Durante el recorrido nos acompaña la naturaleza en estado puro: rebecos que se dejan ver a lo lejos, rebaños de vacas u ovejas dispersos por los prados y, en el cielo, el vuelo majestuoso de algunas rapaces. Pero la montaña no siempre se muestra tan amable, y hay que estar preparados para un entorno que puede volverse hostil en muy poco tiempo.
Para orientarnos correctamente, contamos con la colaboración del guía de montaña Jordi Pau, quien nos ofrece algunos consejos esenciales para cualquier salida de senderismo de alta montaña en verano: calzado y ropa deportiva adecuados (zapatillas de trekking y camiseta y pantalón de montaña) y, en la mochila, agua suficiente, algo de comida, protección solar, unas buenas gafas de sol, ropa de abrigo de apoyo (que no falte nunca una chaqueta cortavientos que a la vez sirva para la lluvia), manta térmica, minibotiquín y, sobre todo, planificar la ruta con antelación para asegurarse de que las condiciones meteorológicas son buenas. Además, no olvidar una brújula y un mapa o, alternativamente, un teléfono inteligente con alguna app específica para montaña y una batería extra para mantenerlo operativo en caso de pasar más horas de las previstas.
Con un desnivel positivo moderado de 358 metros, este itinerario es ideal para quienes quieren iniciarse en el senderismo de alta montaña en verano, sin grandes exigencias físicas. Las tres horas totales se pasan rápido gracias al ritmo tranquilo y a las paradas frecuentes para disfrutar del paisaje.
Y para redondear la jornada, nada mejor que terminar comiendo en el restaurante Alabaus, situado en el Pla d’Anyella, a cuatro kilómetros de la base del telesilla Cap de Comella. Una combinación perfecta de naturaleza, deporte y buena gastronomía.
Otros datos de interés: El Puigllançada forma parte de la lista de los 100 cimas más emblemáticas de Catalunya (listado de la FEEC).

Este reportaje y su difusión en forma de Reel es una colaboración entre los medios Reclam Cerdanya, Pànxing Cerdanya y Diaridelaneu, además del presente blog Esquiaryviajar en Nevasport y AvuiCerdanya. En esta ocasión, además de contar con la presentación y explicación de María Mora, de PX Comunicació, hemos contado con la colaboración de Cerdanya Senderisme de Salut a través del guía de montaña Jordi Pau Caballero.
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