La estación de Cambre d’Aze, integrada en el grupo Trio-Pyrénées, ha inaugurado una nueva propuesta deportiva y turística orientada al senderismo y a la bicicleta de montaña. Se trata de un EnduroPark con seis circuitos señalizados —uno de nivel azul, cuatro rojos y uno negro— que recorren los frondosos bosques de la vertiente norte del macizo y circo de origen glaciar de Cambre d’Aze.
Los recorridos se distribuyen entre las cotas 1.640 y 1.940 metros, y se accede a ellos desde el pueblo de Saint-Pierre-dels-Forcats mediante el telesilla El Molí, que permite subir con bicicleta hasta la cota superior. También hay acceso desde Eyne, a través del telesquí L’Orée, adaptado para el arrastre de bicicletas. Desde su llegada, una pista bastante llana con una ligera bajada conecta con los circuitos del telesilla.
A diferencia de los bike parks tradicionales de la zona, centrados en los descensos rápidos (DH o downhill), el nuevo EnduroPark de Cambre d’Aze apuesta por un formato pensado para bicicletas de enduro, con recorridos más naturales, mínimamente intervenidos tanto en vegetación como en el terreno, aunque con algunos tramos técnicos en alguno de los circuitos "rojos" que exigen habilidad y control. Es una propuesta pensada para un perfil de ciclista más vinculado a la exploración y a la experiencia inmersiva en la montaña, más que a la adrenalina pura de la velocidad.
A pie de telesilla, junto a las oficinas y la taquilla, hay un pequeño taller de reparación y alquiler de bicicletas de montaña. También es posible alquilar equipos básicos de protección.
Oferta gastronómica
La nueva propuesta veraniega de la estación se completa con la reapertura del restaurante-cafetería Le Chalet Sylvain, situado a la llegada del telesilla, con vistas directas a las paredes de piedra de Cambre d’Aze. En este entorno fresco y bien acondicionado —punto de inicio de la mayoría de los circuitos—, los comensales pueden elegir entre acomodarse en la terraza frente al mostrador o hacerlo en las mesas de picnic, algo más alejadas del punto central de cocina, donde se puede observar cómo se asan las carnes a la vista del cliente.
El local ofrece carnes a la brasa de origen local —cordero, cerdo y ternera— servidas en brochetas, parrilladas, bocadillos o menús combinados con el forfait de verano del EnduroPark, a precios muy ajustados. Según Galdric Bes, responsable de restauración de Trio-Pyrénées, la filosofía es clara: “queremos que los visitantes encuentren una oferta completa y de calidad, con producto de los Pirineos orientales y opciones asequibles para todos”.
Hasta el 31 de agosto
Desde el 5 de julio y hasta el 31 de agosto, la estación permanecerá abierta todos los días de forma ininterrumpida, de 9:30 de la mañana a 6 de la tarde. Una propuesta que, según Jérémy Laubray, director de explotación de Cambre d’Aze, “es solo el primer paso de un proyecto más amplio para desestacionalizar la estación y aprovechar el potencial natural del lugar durante los meses de verano”. Laubray remarca que la propuesta de Cambre d’Aze es la de un EnduroPark de carácter más tranquilo, diferenciándose de otras propuestas, aunque también afirma que algunos tramos de los circuitos rojos tienen suficiente nivel técnico para satisfacer a ciclistas más exigentes.
En palabras de Nicolas Maxheim, responsable comercial y de comunicación del grupo Trio-Pyrénées, explica que durante el verano pasado ya abrió Formiguères (este año repite), pero que en la presente temporada la gran novedad es Cambre d’Aze y que "se trata de una joya aún poco conocida en verano, y este nuevo EnduroPark debe permitirnos posicionarla como un destino singular orientado al turismo activo y de naturaleza”.
Maxheim destaca que los circuitos se encuentran en un entorno natural de gran altitud, lo que garantiza temperaturas suaves o frescas incluso en pleno verano, además de un paisaje de alta montaña con el verde intenso característico de los Pirineos. De cara al futuro, con el objetivo de mejorar la comodidad de los clientes en caso de meteorología adversa, está previsto equipar y cubrir parte de la terraza actual con un techo y grandes ventanales.
Tarifas de forfaits, menús y packs combinados:
Subida en BTT: 12 €
Forfait de 1 día BTT: 22 €
Pack 1 día Endugrill (forfait BTT + menú parrillada): 38 €
Pack 1 día Endusnack (forfait BTT + menú snack): 30 €
Forfait de temporada BTT: 149 €
La experiencia nos dejó un muy buen sabor de boca (dejo una opinión personal en las siguientes líneas). Por el entorno, por la calidad de los circuitos y por la atención recibida. Una propuesta fresca, con gran potencial, que se diferencia de lo ya existente y que, precisamente por eso, complementa muy bien la oferta actual y sorprende gratamente.
Y mi opinión personal
Hacía dos años que no pisaba ningún bike park. La última vez fue en Les Angles, y antes de eso en La Molina, donde me he dejado ver de forma muy esporádica en otras temporadas. Este año, sin embargo, la propuesta de Cambre d’Aze me ha hecho volver a subirme a una bicicleta. Y tengo que decir que ha valido la pena.
Fui el sábado pasado, y no fui solo. Me acompañó Miguel Soto, colaborador habitual de EsquiaryViajar en invierno, cuando nos muestra el estado de la nieve y las pistas, y que en verano también es un clásico que aparece cada fin de semana en el bike park de La Molina. Ir con él fue una muy buena decisión: su experiencia fue clave para poder valorar con mirada crítica esta nueva apuesta de Cambre d’Aze.
Lo primero que hay que tener claro es que no estamos ante un bike park convencional. Aquí no encontrarás grandes pasarelas de madera, saltos gigantes, dobles, ni... Lo que propone Cambre d’Aze es un EnduroPark, un concepto más pensado para bicicletas de enduro que para las de descenso. A simple vista puede parecer que no hay grandes diferencias con otras estaciones, pero una vez estás pedaleando te das cuenta de que la propuesta es más natural, más inmersiva y quizá menos técnica. Y también menos rápida, lo cual, para un ciclista poco o nada técnico como yo, es una muy buena opción.
Los circuitos son variados y están bien señalizados: hay seis en total, con uno azul, cuatro rojos y uno negro. Se desarrollan entre las cotas 1.640 y 1.940 metros, en un entorno fresco, húmedo y frondoso, bajo bosques de pino negro que ofrecen una sombra muy agradecida cuando aprieta el sol. Este entorno boscoso es, sin duda, uno de los grandes puntos fuertes del EnduroPark. En pleno mes de julio, poder hacer bajadas a la sombra casi todo el rato es un lujo.
Desde el punto de vista logístico, la combinación del telesilla El Molí desde Saint-Pierre-dels-Forcats y el telesquí L’Orée desde Eyne funciona muy bien. Este segundo remonte, además, permite acceder fácilmente a la zona principal de circuitos mediante un camino llano y muy agradable.
Y después de pedalear... una grata sorpresa: en la parte alta del telesilla, el restaurante-cafetería Le Chalet Sylvain ofrece platos sencillos, pero muy bien pensados para ciclistas hambrientos. Una carne a la brasa, un bocadillo de butifarra caliente o una fórmula que combina forfait y menú completan una jornada redonda.
Para los que somos esquiadores, hay también un componente “emocional” difícil de describir. Pedalear entre pistas de esquí que ahora son una alfombra de hierba fresca, pasar junto a los cañones de nieve o subir en el mismo telesilla que en invierno nos lleva a las pistas tiene algo de mágico. Es como redescubrir tu terreno de juego favorito, pero con otra cara, en verde y más cálida.
¿Recomendaría esta experiencia? Sin duda. Para quienes buscamos alternativas a los clásicos bike parks, esta es una propuesta fresca, accesible y bien integrada en el territorio. Yo volveré. Seguro.
Si os ha gustado 'Verano en Cambre d’Aze con EnduroPark y gastronomía en el Chalet Sylvain' también puede interesar la lectura de:
Otros enlaces de interés (en francès):
Otros enlaces de interés (en català):
En Instagram:
Post:
