Si hablamos de la gastronomía en los Alpes franceses, estamos hablando de otra galaxia. Una galaxia gastronómica, con aroma a alta montaña, productos de excelente calidad, chefs carismáticos que saben lo que quieren y que saben vender identidad, marca, calidad, prestigio y productos de proximidad.Con restaurantes preciosos, entrañables, algunos muy bucólicos, otros más modernos pero sin perder ni un mínimo ápice de personalidad. Alpes Isère nos abre las puertas de sus cocinas, de sus salones...de su gastronomía única, donde comer se convierte no solo en un placer, sino en una experiencia inolvidable.

Hemos pasado un verano realmente espectacular, con calor, si, es innegable, pero con la satisfacción de haber formado parte durante unos días del Tour de Francia y de la Megavalanche, mezclándonos con el ambiente, con la gente y con el entorno...como debe ser. Un buen viajero respeta la montaña, no hace ruido, no arriesga si no toca, se mezcla con la gente, absorbe su cultura, disfruta del arte y de la gastronomía local. Un turista suele hacer todo lo contrario...

Durante nuetros viajes por Alpes-Isère hemos descubierto bares, restaurantes, ferias gastronómcias, panaderias, tiendas de embutidos y quesos, granjas y food-trucks sorpredentes, algunos, como el de la imagen superior, realmente únicos. ¿Como puede ser que en Alpe d´Huez, a casi 2.700m encontremos uno de los mejores cafés que hemos probado nunca?...El nivel de calidad en Alpes-Isère es muy alto, cuidando al máximo los pequeños detalles.

Los ravioles con queso Bleu de Sassenage, espectaculares. ©Víctor Riverola i Morera
En Villard-de-Lans disfrutamos de una cena fantástica en el acogedor restaurante Chez Mamie, donde preparan los exquisitos ravioles con queso Bleu de Sassenage (oficialmente Bleu du Vercors-Sassenage AOP). Los propietarios nos prepararon una mesa en la terraza, donde nos refugiamos de una lluvia que duró unas tres horas, permitiéndonos disfrutar de la clásica (y muy agradable) bajada de temperaturas que acompaña a una buena tormenta de verano.

El interior del restaurante Chez Mamie en Villard-de-Lans ©Víctor Riverola i Morera
En toda la región brillan con luz propia los célebres Ravioles du Dauphiné (pequeños cuadrados de pasta fina rellenos de queso fresco, Comté y perejil). Los ravioles se fusionan a la perfección con el queso estrella del Vercors, el Bleu de Sassenage, un queso azul local que destaca por ser suave, cremoso y con un sutil toque a frutos secos. Realmente espectacular. Se pueden servir gratinados o con el queso por encima sin gratinar (nuestro caso).

Los amantes de las verduras a la brasa y en general, de los productos del huerto, así como los vegetarianos/vegamos, disfrutaran en el Vercors. ©Víctor Riverola i Morera
Los postres se merecerían un capítulo aparte. En toda la región el ingrediente más famoso es la nuez de Grenoble AOP (que se cultiva en los valles del Vercors e Isère), combinada con la influencia de la pastelería tradicional del sureste de Francia. Dicha pastelería es famosa por como trabaja las frutas, la crema, la nata y el chocolate. Destaca la Chocolaterie Frigoulette en el corazón del Vercors, con sus maestros chocolateros famosos por sus creaciones orgánicas como los bombones con forma de quesos de la región" (Saint-Marcellin o Bleu du Vercors hechos de chocolate).

La pastelería en el Vercors es excelente. Los postres son deliciosos, destacando el chocolate con frutas, las cremas y la calidad de los frutos secos. ©Víctor Riverola i Morera
Durante nuestra excursión de casi un día entero por el interior del macizo del Vercors, pedaleando más de 30km, visitamos granjas, estaciones de esquí, poblaciones de cuento...y también varios restaurantes y tiendas especializadas en productos de la región. Nos sorprendieron varios establecimientos, uno de ellos fue el Annata (Table et Cave) un restaurante precioso situado en Méaudre, inaugurado el 18 de marzo del 2026, ocupando el espacio del antiguio Fleur de Vignes.

El restaurante Annata, en Méaudre. Una joya que tendremos que volver a visitar en invierno.
©Víctor Riverola i Morera
Con Léo Bocaccio y el chef Clément Masson al frente, el Annata es el vivo ejemplo de como podemos combinar tradición (cocina alpina) y modernidad (cocina neoitaliana) sin dejar de sorprender, o de resultar interesante y seductor. Su bodega (cave) nos ofrece una selección de más de 200 vinos, destacando los del Valle del Ródano y algunas joyas italianas.

Clément Masson delante de su horno de leña, con el pan que hornean cada mañana. ©Víctor Riverola i Morera
Otra de las joyas que visitamos fue el entrañable y bucólico Comptoir du Méaudret - Café & Épicerie, un excelente restaurante con una terraza preciosa donde nos instalamos tras media jornada pedaleando. La idea era comer bien pero sin llenarnos en exceso, pues por la tarde todavía quedaban 3-4h de excursión en BTT.

Noa y Anöel, nuestro guías nos aconsejaron descubrir las ensaladas y los platos con embutidos, salmón y queso de la región...y así lo hicimos. Verduras fresquísimas, un salmón ahumado excelente, unos embutidos locales tremendos y el Bleu du Vercors-Sassenage bien gratinado por encima de unas tostadas perfectas.

Como se puede apreciar en las imágenes, disfrutamos de una comida perfecta, sana, equilibrada y muy aromática. Tras visitar un par de granjas, regresamos a Villard-de-Lans para dejar las bicis y nos cambiamos con la intención de subir a cenar a Alpe d´Huez.

En Alpe d´Huez descubrimos la cocina local, adaptada al presente. Las carnes y los pescados son excelentes, igual que las raclettes y fondues, con sus embutidos, ensaladas y con un pan calentito que es una maravilla. La noches que pasamos Alpe d´Huez fueron únicas, con una temperatura agradable y varias experiencias gastronomicas que sin lugar a dudas, serán lárgamente recordadas. Es nuestro deseo recomendar dos restaurantes magníficos, totalmente distintos el uno del otro.

El atún marinado con verduras y una salsa exquisita.©Víctor Riverola i Morera
La primera sorpresa nos la llevamos en el elegante Le Génépi, un restaurante precioso con platos suculentos, elaborados en una cocina que utiliza una materia prima excelente. El atún, las carnes, las salsas, las verduras...todo encaja dentro de un inspirado puzzle donde tradición y modernidad se dan la mano. Al día siguiente tocaba madrugar y la Megavalanche nos obligaba a no tener una digestión nocturna muy pesada, por tal motivo, nos dejamos asesorar por la propietaria y nos lanzamos a probar platos donde las verduras, el pescado, las salsas y la influencia japonesa, se dejaban notar.

Las verduras al horno, las berenjenas...pasadas por el horno se convierten en una explosión de sabores verdaderamente espectacular. ©Víctor Riverola i Morera
Comimos un atún marinado con una salsa/jugo memorable, y unas berenjenas horneadas con una salsa que rivalizaba con la anterior, impresiónante. Y no podemos pasar por alto su homenaje a Japón, con unas verduras y una crema sobre tortilla excepciones. Tal y como hicimos en el Vercors, la idea era no comer en exceso, y aunque en cada viaje caen un par de raclettes y fondues, aparcamos los chuletones con la intención de probar platos un poco más ligeros y variados. En Alpes-Isère la variedad culinaria es espectacular y ya que estamos...aprovechamos para probar cosas nuevas.

Francia y Japón se dan la mano en uno de los platos más sabrosos que he probado en años.
©Víctor Riverola i Morera
Nos gustaría destacar la excelente labor del chef Alexis Rollo y de todo el servicio, junto con la presentacion de los platos, la calidad de los ingredientes y la ubicación de Le Génépi, justo al lado de la oficina de turismo y la estación intermedia del telecabina urbano Alpe Express.

Interior de Le Génépi, con la maitre que nos atendió. Una joya, ella y el restaurante.
©Víctor Riverola i Morera
El telecabina Alpe Express es gratuito y es muy práctico para los peatones, esquiadores y ciclistas que desean cruzar la población-estación de forma rápida y cómoda. Conecta el pueblo de Huez con Alpe d´Huez, pasando por la Place Paganon (Oficina de Turismo), el Quartier de l'Eclose y el Quartier des Bergers. Funciona sin operador físico a bordo de las estaciones (tecnología ESO de POMA) y opera tanto en invierno como en verano para facilitar la movilidad sostenible en la estación, como si de un metro se tratase, algo que aprovechamos al máximo durante nuestra estancia en Alpe d´Huez.

El Alpe Express, cruzando Alpe d´Huez. Un ejemplo a seguir para muchas estaciones.
©Víctor Riverola i Morera
Nuestra segunda experiencia gastronómica en el corazón de Alpe d´Huez la vivimos en el Camp de Base Pic Blanc, el primer food court (patio de comidas) alpino ubicado en Alpe d'Huez, cuya formula es totalmente distinta. En esta ocasión nos encontramos con un espacio muy moderno, donde existen varias cocinas, cada una de ellas con un tipo de platos distintos. Destaca la cocina loca/regional, con unas tablas de embutidos y quesos y unas carnes sensacionales.

La tabla de quesos y embutidos regionales del Camp de Base Pic Blanc es una gozada, y la de la foto es la pequeña...©Víctor Riverola i Morera
Las tablas de quesos y embutidos son excelentes, con una selección de productos de gama alta locales que nos ayuda a realizar un viaje gastronómico por Oisans y Alpes-Isère. Los amantes de las hamburguesas alucinarán en el Camp de Base Pic Blanc, pues la carne es excelente y el tamaño considerable.

Durante la cena del último día en Alpe d´Huez...nos permitimos ciertas licencias cárnicas, acompañadas por unas patatas excelentes. ©Víctor Riverola i Morera
Más allá de Alpe d´Huez, si subimos con el telecabina del Pic Blanc descubriremos una joya junto a un lago de cuento. A menos de una hora caminando desde la estación intermedia del telecabina encontramos el Chalet del Lac Besson, junto al lago del mismo nombre. Ideal para comer al mediodía, en la sombra o en el interior, disfrutando de una buena cerveza bien fría.

El Chalet del Lac Besson, estratégicamente situado, ideal para comer en familia.
©Víctor Riverola i Morera
La relación calidad-cantidad-precio es más que correcta, con el valor añadido de contar con una terraza preciosa con toldos. Tal y como hemos comentado en reportajes anteriores, los quesos, las carnes, la leche, las verduras, los postres...son excelentes, empezando por el macizo del Vercors y Grenoble, donde nos alojamos los primeros días. En general, en toda el área de influencia de Alpe d´Huez se come de maravilla, sin olvidar el pequeño Food-Truck del telecabina del Pic Blanc...donde sirven uno de los mejores cafes de la zona...
En Oisans y en el corazón de Alpe d´Huez, descubrimos combinaciones maravillosas, más allá de las excelentes raclettes y fondues, que siempre nos invitan a mojar pan. Un viaje gastronómico que complementa a la perfección cualquier actividad lúdico-deportiva que realizemos durante unos días de vacaciones, ya sea en verano o en invierno.

El pequeño food-truck de Alpe d´ Huez, a casi 2.700m, con el Pic Blanc detrás. (3.330m)
©Víctor Riverola i Morera
