Font-Romeu Pyrénées 2000 es sinónimo de elegancia, historia y respeto por las tradiciones y de calidad. Junto al esquí y el turismo de montaña, en la prestigiosa estación francesa encontramos una de las mayores concentraciones de restaurantes de nivel medio-alto de Les Neiges Catalanes. Font Romeu-Pyrénées 2000 es, junto a Les Angles, uno de los principales destinos de turismo gastronómico del Pirineo oriental.
Estamos hablando de una zona donde se aplica a la perfección una política realmente encomiable que nos encanta: la del respeto y cuidado por el producto de proximidad. Son muchos los que se desvían de la ruta para ir a comer a alguno de los restaurantes que encontramos a lo largo y ancho de la Alta Cerdanya y el Capcir.

En Font Romeu Pyrénées 2000 están disfrutando de una temporada espectacular.
©Víctor Riverola i Morera
Y es que la tradición gastronómica de Font-Romeu viene de lejos, pues los primeros turistas que llegaban en tren desde el norte de Francia y más allá, durante la edad de oro del turismo de montaña del siglo XX, ya hablaban maravillas de la cocina de la zona. Fue tal el éxito que se creó un pastel que los viajeros comían en el tren durante el larguísimo trayecto desde el norte del país hasta los Pirineos.
Por aquel entonces, el Romeufontain o "veraneante en Font Romeu" disfrutaba durante el viaje del “Gateau Font-Romeu”, un delicioso “pastel de viaje” inventado hace más de 70 años por la casa Lacombe, fundada por Gabriel Lacombe, pastelero del Grand Hôtel de Font Romeu.

Font-Romeu nunca defrauda, y entre semana es un festival...
©Óscar López para Matterfilm
Eran otros tiempos, llenos de romanticismo y de visionarios que lograron acercar el tren hasta la Alta Cerdanya y más allá. Desde entonces, este buque insignia de la gastronomía local nos recuerda a la vista y al paladar la época dorada del resort: envuelto en un bonito envoltorio dorado decorado con un bonito dibujo, este manjar, cuya receta (secreta, como debe ser) combina las frutas confitadas, el bizcocho derretido y una cobertura de almendras laminadas, todo realzado por un alcohol perfumado.
El pastel se ofrecía a menudo como viático al visitante que abandonaba la estación o se enviaba al amigo o al estudiante exiliado “en el norte” (necesariamente brumoso) para ayudarle a recordar sus montañas nativas. ¿Os acordais del filme de Danny Boon Bienvenidos al norte?, pues eso.

Espectacular el aspecto que presenta Font-Romeu Pyrénées 2000, con un poco de sol, todo un milagro esta temporada.
©Óscar López para Matterfilm
Si se comía en pequeños bocados, el pastel se podía conservar durante días y días sin perder nada de su sabor. Así, de “pastel de viaje” en “pastel de viaje”, la fama de este pastelito superó rápidamente los límites de la Cerdanya llegando hasta Paris y Lille.

La Chaumiere, toda una institución en el corazón de Font-Romeu
©Gaston Lacombe para Matterfilm
Volviendo al presente, en Font-Romeu hemos descubierto otra joya que brilla con luz propia en el espectacular firmamento de Les Neiges Catalanes. El restaurante La Chaumière se encuentra en el número 96 de la Avenue Emmanuel-Brousse, muy cerca de la estación inferior del nuevo telecabina Les Airelles Express que se inaugura en breve. El restaurante cuenta con el sello Bib Gourmand, otorgado por la guíaMichelin.
Quienes valoran la gastronomía en una estación de esquí, sabrán valorar el festival gourmet que nos proponen Placida y François Will. Autodidacta, el jefe ha tenido varias vidas: una en la ingeniería civil, otra como subdirector de la estación de esquí y ahora como propietario de un restaurante. Desde 2007, trabaja a tiempo completo en esta vieja creperia que se ha convertido en un templo de la cocina catalano-francesa de montaña, donde el ambiente y el olor a leña se aprecian justo al entrar por la puerta. En su acogedor interior estaremos calentitos, en una atmósfera bucólica.

François Will al frente de La Chaumière
©La Chaumière
El ambiente es muy entrañable, los platos, la decoración, los vasos...todo es elegante y a nivel de platos, es impresionante la cantidad de maravillas que podemos encontrar. Jamón Serrano Bernuy, Mangalica, Noir de Bigorre...El jamón tiene un lugar preferido para empezar, al igual que las carnes a la brasa, los caracoles o las anchoas caseras. A nivel de menús existen varias propuestas a partir de 35€, incluyendo un menú infantil. La carta de vinos es excelente y los postres son una autentica gozada.

Un momento importante de la comida lo elabora Henri POCH considerado el mejor panadero de Francia en el año 2000. Miembro de los "Toques Blanches del Roussillon", trabaja en la Boulangerie Le Convent en Ille sur Têt. Las carnes de vacuno están seleccionadas por la casa GUASCH, únicamente de raza cárnica francesa (Charolaise, Limousine, Blonde d'Aquitaine y Aubrac).

Los caracoles a la brasa con all y oli, los tomates, la trufa, el foie gras mi-cuit marinado con vino rancio y las setas...son impresionantes y mucho cuidado con el Steak Tartar, las berenjenas rellenas de cerdo, el solomillo al fuego de bosque, la presa de cerdo ibérico, el costillar a la brasa, la espada de cordero y para los amantes del pescado, el rape y el atún...

Como podeis observar, el festival gastronómico está asegurado.Ahora ya lo sabeis, junto a La Gallina, La Grange (donde Moshkis y su esposa disfrutan de excelentes galettes), Le Saint Bernard (Pyrénées 2000) y la Poule au Pot, en La Chaumière, tenéis una cita con la gastronomía de montaña más elegante, exquisita y de proximidad, casi al lado del nuevo y flamante telecabina Airelles Express. Seguiremos informando, como dice Pep.

Seguimos esperando a que el sol y le buen tiempo regresen a Font-Romu Pyrénées 2000...
©Moises Costa para Matterfilm
