Porté-Puymorens es una estación bucólica, entrañable, única...como las tres que forman parte del Grupo Trio Pyrénées. Es una estación llena magia y de recuerdos imborrables. A comienzos de los años 90, recuerdo perfectamente cuando tenía entre 18 y 19 años, mi primera vez en Porté.
Un día os explicaré la relación que me une a nivel personal con Porté-Puymorens...gracias en buena parte a Laura, mi primera novia, al filme de James Cameron "Abyss" y a los Maristas-La Inmacula. Es una história personal que me gustará compartir, pero ahora no es el momento...

Tras las últimas nevadas, Porté nos ofrece un aspecte hivernal espectacular.
©Óscar López para Matterfilm
Para empezar, es muy importante recordar que detrás del Grupo Trio-Pyrénées en encontramos una sociedad pública formada por el Consejo General de los Pirineos Orientales, la región de Occitania y los Ayuntamientos de Eina (Mairie de Eyne), de Sant Pere dels Forcats, de Formigueres y de Portè-Puymorens.

El grupo se ha encargado de potenciar y modernizar las estaciones de esquí de Formigueres, Cambre d´Aze y Porté-Puymorens, y a Dios pongo por testigo que lo están logrando. Formigueres con nuevos remontes, incluyendo el único telemix del Pirineo, Cambre d´Aze con un nuevo restaurante, nuevo telesquí y un plan de modernización espectacular, y Porté con el nuevo TSD6 Dome de la Mine, nuevo restaurante y nuevas ideas de cara al futuro.

El mirador-pasarela "le Pied dans le Vide", desde Fontfrede hacia la Mine y más allá.
©Óscar López para Matterfilm
Actualmente lo más importante es:
- Se ha recuperado el optimismo. Hay mucha nieve, hace mucho frío y hay muchas ganas de esquiar.
- La facturación es impresionante, enhorabuena a los amigos del Grup Trio.
- Los precios realmente son muy competitivos.
- Las pistas y los fuera-pistas son impresionantes. Panorámicos, largos, anchos, estrechos...para todos los gustos.
- La estación va subiendo, dejando atrás su pasado un tanto vintage...(en el buen sentido de la palabra). El siglo XXI ha venido para quedarse.
- El nivel de fidelización no para de subir. Cada vez son más y más los esquiadores que suben a Porté-Puymorens desde el otro lado de la frontera.

Dios mio que luz, que colores...Como dijo nuestra compañera Alice:
- "Porté es un mar de nieve bajo el sol".
©Óscar López para Matterfilm
Estamos hablando de una estación que nunca pasa de moda. O quizás sería mejor decir: una estación que siempre está de moda, y cada vez más. Tal y como rezaba un antigio slogan, "Porté Puymorens, la estación refugio". ¡Muy buen slogan, si señor!. Hoy en día, Porté-Puymorens, sigue siendo el mejor refugio para muchos esquiadores que huyen de las masificaciones, las colas y los precios elevados.

Un mar de nieve...y un mar de nubes, subiendo desde l´Ariege hasta la Alta Cerdanya.
©Óscar López para Matterfilm
Porté-Puymorens es una estación que sabe aprovechar al máximo sus 50km esquiables, con 35 pistas para todos los niveles, (13 verdes, 6 azules, 5 rojas y 6 negras) y con la cota más alta de Les Neiges Catalanes, rozando por tan solo unos metros los 2.500m.

En el sector de Fontfrede encontramos la azul Fontfrede, perfecta para ganar nivel.
©Víctor Riverola i Morera
Esta temporada en Les Neiges Catalanes están batiendo muchos recors de afluencia de público y de facturación, disfrutando de una temporada que ya podemos considerar como histórica. ¡¡Ya era hora!!, por fin han podido abrir al 100% todas las estaciones de Les Neiges Catalanes, siendo Porté-Puymorens una de las mejores opciones a la hora de subir a esquiar, ya sea por la proximidad con Puigcerdà o por la excelente calidad y cantidad de nieve.

Llegando al restaurante La Tramuntana, en el Lac de l´Estagnol
©Víctor Riverola i Morera
Creo que a estas alturas la mayoría de esquiadores saben perfectamente lo que se va a encontrar en Porté, y aunque no tenga remontes mecánicos de última generación (con permiso del TSD6 Dome de la Mine) Porté tiene algo que otras estaciones no tienen: mucha y muy buena nieve, frío y un paisaje de cine, espectacular. La magía de Porté reside principalmente en los precios, la simpatía, la nieve (calidad y cantidad), la identidad y la gastronomía. Tal y como hemos comentado, la estación es única e inimitable y poco a poco más y más esquiadores se dan cuenta de ello.

El Pic de la Mine, con la llegada del nuevo TSD6 Dome de la Mine a mano derecha.
©Óscar López para Matterfilm
Si a la calidad de la nieve, las pistas, las canales, el esquí de montaña de lujo, las vistas y el aire frío y seco...le añadimos tres restaurantes: Le Casteil Isard, Les Carlines y La Tramuntana, donde podemos degustar especialidades locales y platos de montaña, la experiencia de esquiar en Porté gana muchos puntos.

El Col de Puymorens y la Vignole, vistos desde la pista azul La Traversée.
©Óscar López para Matterfilm
En el sector de La Mine, bajo la cumbre del mismo nombre, encontramos una de las mejores zonas para disfrutar de pistas largas, perfectas, tales como la roja La Combe, la azul La Mine o la verde La Panoramique. Desde lo alto del sector, podemos bajar hasta la Vignole por dos negras, cinco pistas rojas, una azul y varias verdes, ideales para disfrutar de la nieve en su estado más puro.

La roja Les Baillettes, bajando de la Dome de la Mine hacia la Vignole.
©Víctor Riverola i Morera
En el sector de Fontfrede, con el mirador colgado del abismo, (impresionante) descubriremos la roja Le Nid d´Aigie y tres negras espectaculares, con el añadido de varios fuera-pista brutales. Dos teleskís nos ayudarán a llegar hasta el mirador, punto de partida de bajadas de alto voltaje fuera pista.

Nieve a punta pala y mucho frío, mirad los cables del teleskó Fontfrede 1.
©Óscar López para Matterfilm
Para quienes deseen disfrutar de una bajada más tranquila y muy panorámica, la pista azul La Traversée, que conecta con el sector de la Vignole es preciosa, siendo La Vignole una de las áreas o sectores favoritos por la mayoría de esquiadores. A nivel de accesos, nosotros casi siempre aparcamos en la Vignole, por debajo del mítico Col de Puymorens. Justo por debajo del collado, donde antaño existió un teleskí, encontramos la verde Les Crêtes, una gozada para quienes están aprendiendo y quieren disfrutar de recorridos largos y panorámicos.

Llegando a la Dome de la Mine, a casi 2.500m.
©Óscar López para Matterfilm
Le Village es el sector más "urbano", situado muy cerca de la población de Porté. A 1.600m encontramos el telesilla de cuatro plazas que sube hasta l´Estagnol y un pequeño teleskí, ideal para quienes se inician en el bello arte del esquí. Si llegamos en coche y el puerto esta cerrado, (incluso se puede llegar en tren), este será nuestro acceso más rápido y cómodo.

Espectacular la nieve y el paisaje, con el Pic de la Mine al fondo.
©Óscar López para Matterfilm
Porté-Puymorens ha presentando esta semana un magnífico aspecto, con mas de un metro y medio de nieve en cotas altas, esperando que con las nevadas que están al caer, logren superar los dos metros. En Porté-Puymorens hace mucho frío por la noche y tras una buena nevada, con sol...el paisaje alpino es sensacional. Tal y como podemos comprobar, es una estación muy panorámica.

Vista panorámica desde Fontfrede, con el Pic de la Mine y la frontera con Andorra al fondo.
©Óscar López para Matterfilm
Gracias a las nevadas que no paran de caer, y al frío, sin olvidar una buena campaña de comunicación de imagen de marca por parte del Grup Trio Pyrénées, la presente temporada está siendo histórica, destacando el altísimo número de esquiadores llegados desde el otro lado de la frontera. Si no hay cambios, se esperan unas vacaciones de febrero realmente espectaculares.

Subiendo con el teleskí Fontfrede, con la azul Le Stade de Font-Frede a la izquierda.
©Óscar López para Matterfilm
El particular micro-clima que reina en Porté-Puymorens, con vientos que llegan desde el Atlántico y el Mediterráneo, y su particular orografía, unida a la altitud, han obrado el milagro año tras año. Poder esquiar con tanta nieve y de tanta calidad, es algo que no sucede todos los años, y esta temporada, todas las estaciones del Pirineo pueden respirar aliviadas pues la Navidad está a salvo (sin el Grinch ni Jack el esqueleto).
