Nuestras aventuras por los Alpes franceses, parte II.
Grenoble, en Alpes Isère, es la gran capital alpina y también es la ciudad más llana de Francia. Rodeada de cumbres rocosas, valles con bosques frondosos, castillos de postal y a las puertas de los grandes glaciares y estaciones de esquí de los Alpes franceses, Grenoble es una ciudad que nos encanta. Con buen tiempo, desde los miradores del fuerte de la Bastille, podremos ver el Mont Blanc y varios glaciares alpinos, destacando las cumbres de les Ecrins y la estación de esquí de Les 2 Alpes. En 1968 Grenoble se mostró al mundo como una de las ciudades más cosmopolitas de Francia, organizando unos JJOO de invierno espectaculares, donde brilló con luz propia el esquiador francés, Jean-Claude Killy.

El fuerte Bastille y el colorido barrio a orillas del río Isère, desde la estación inferior del teleférico.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Estamos pasando unos días de vacaciones en Grenoble y alrededores, y lo cierto es que vamos a necesitar más tiempo para poder disfrutar de todo lo que nos ofrece la ciudad. En próximos reportajes os hablaremos de otros destinos de Alpes Isère, como Oisans y el Pays Voironnais, pues son tantas las actividades que podemos realizar, que ni en un mes te las acabas. Es realmente fascinante.

Al anochecer, las calles de Grenoble se llenan de gente con ganas de disfrutar de la gastronomía,
la alegría y de la joie de vivre. Tradición y modernidad conviviendo de un modo único.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
A nivel de historia, es importante mencionar que en la época prerromana ya existía la ciudad, cuyo nombre era Cularo (de origen celta). Con la conquista romana se mantuvo dicho nombre, pero bajo el reinado del emperador Graciano el nombre de la ciudad se cambió por Gratianopolis. Durante la época medieval (siglo XI) los condes de Albon eligieron la ciudad como capital de su provincia, el Delfinado. Esta situación, reforzada por la anexión a Francia en 1349, le permitió desarrollar su economía convirtiéndose en una de las ciudades más prósperas y ricas de los Alpes, enclavada estratégicamente a la hora de establecer rutas comerciales con Italia.

Vista aérea de Grenoble subiendo en el teleférico hacia el fuerte Bastille.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Grenoble nos ofrece enormes posibilidades a la hora de practicar deportes al aire libre, disfrutando de un entorno natural de gran belleza. Los amantes del senderismo, el cicloturismo, la BTT y el esquí tienen en Grenoble el campo base ideal para disfrutar de la montaña durante todo el año. Y en verano, el ciclismo se convierte en el deporte rey, como podemos comprobar al visitar la zona. Pocas veces hemos visto en los Alpes a tantos ciclistas juntos. Y si hablamos de bicicletas, tenemos que hablar de La Vuelta, pues, este año, la cuarta etapa pasará a pocos kilómetros del centro de Grenoble, después de haber recorrido la región de Oisans y antes de finalizar en Voiron.

Paseando por Grenoble siempre te encuentras a familias en bici.
Quien sabe, igual estamos viendo a un futuro Laurent Fignon...
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Por las calles de Grenoble no paramos de ver familias en bici, mayores, jóvenes, niños, aquí mucha gente se desplaza en bici o en Tram (tranvía), moderno, rápido y muy práctico. Tenemos que reconocer que incluso en días festivos, observamos menos tráfico que en otras ciudades...por algo será. Quienes disfrutan de la bici, (BTT o cicloturismo), tienen la excusa perfecta este verano para lanzarse a la aventura. En Grenoble encontrarán rutas e itinerarios perfectamente señalizados para todos los niveles, complementadas con servicios de gran calidad, puntos para alquilar bicis y una densa y segura red de carriles bici, dentro y fuera de la ciudad.

Ruta en bici en Sassenage
Copyright: Grenoble Alpes Metropole-Territorium
Estos son algunos ejemplos de itinerarios para los amantes del cicloturismo que podemos encontrar en la zona:
- La Belle Via, espectacular ruta ciclista que discurre a lo largo de 195km desde Chanaz hasta Pont-de-l´Isère, descubriéndonos el valle del Isère a través de un itinerario sin ningún tipo de complicación y accesible para todos, descubriendo paisajes de cuento cómodamente.
- La Via du Tram, itinerario que sigue el antiguo trazado del tranvía que unía Grenoble con el Vercors en 1909. Son 38km desde Grenoble a Saint-Nizier-du-Moucherotte, cruzando bosques y prados preciosos. Ideal para familias.
Y para los amantes de las carreras por montaña, no podemos pasar por alto el Trail Bastille, una ruta de Trail-running exigente que sube y baja a la Bastille recorriendo 4,5km con un desnivel de 214m.
Pasar unos días de vacaciones en Grenoble nos permitirá visitar varios puertos de montaña míticos, situados relativamente cerca. En futuros reportajes hablaremos de la región de Oisans, donde encontramos varias subidas míticas que, sin lugar a duda, saciarán la sed de aventuras de los ciclistas más exigentes.

El fuerte Bastille, con la llegada del teleférico, varios museos, restaurantes y unos miradores espectaculares.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Recomendamos visitar Grenoble con calma, dedicándole dos o tres días. Actualmente la ciudad es un símbolo de la modernidad y evolución constante, manteniendo siempre la esencia cultural, artística y gastronómica francesa. Disfrutamos visitando sus museos, descubriendo su pasión por el arte, las ferias, los mercados y la tecnología. Un buen ejemplo de evolución y modernidad lo encontramos en les “Bulles” (burbujas), el teleférico Grenoble-Bastille (el primer teleférico urbano de Francia, inaugurado en 1934), que nos ayudarán a subir cómodamente hasta el Fuerte de la Bastilla, encaramado en lo alto de la ciudad a casi 500m de altitud, ofreciendo al visitante una espectacular vista panorámica de los Alpes, desde el Mont Blanc hasta los Écrins.
En lo alto del fuerte, encontramos el parque Acrobastille, una zona lúdico-aventurera llena de vías ferratas, tirolinas y actividades para toda la familia. También podremos disfrutar de la visita al Museo de las Tropas de Montaña, el centro de arte contemporáneo (CA
, diferentes espectáculos a lo largo del año, un snack bar (La Salle des Gardes) y dos magníficos restaurantes (Restaurant du Téléphérique y Chez le Per'Gras).

Teleférico « Bulles » de Grenoble, sobrevolando el río Isère.
Copyright: Pierre JAYET
Junto al restaurante Chez le Per´Gras, situado a unos 5-6 minutos de la estación superior del teleférico, tenemos el punto de partida de toda una red de senderos perfectamente señalizados, así como una red de caminos para BTT, que nos ayudarán a descubrir la magia del Parque Natural Regional de la Chartreuse, con sus bosques de cuento y sus cumbres panorámicas. Recomendamos subir hasta una de las cumbres del Mont Jalla (630m), dentro del parque, donde se encuentra el Memorial de las Tropas de Montaña.

Desde el fuerte Bastille parte toda una red de senderos e itinerarios señalizados muy interesante.
Son muy panorámicos y aptos para toda la familia.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Regresando al corazón de la ciudad, el Museo de Grenoble bien se merece una buena visita. El museo, ubicado en el Parc Albert Michallon, está considerado uno de los mejores de Francia y Europa, posee una excepcional colección de arte clásico, moderno y contemporáneo, así como magníficas exposiciones temporales, todo ello en un luminoso marco arquitectónico. Fundado en 1798, expone unas 1000 obras en un nuevo edificio construido en 1994. El Museo de Grenoble nos ofrece un viaje muy interesante a través de las principales corrientes de la pintura, desde la antigüedad al siglo XXI, con obras de Rubens, Georges de la Tour, Zurbarán, Domenichino, Gauguin, Ingres o incluso Augusto Rodin. Pero son las colecciones del siglo XX las que sitúan al Museo de Grenoble en el primer nivel de los museos europeos con obras notables de Signac, Matisse, Magritte, Tanguy, Miro, Max Ernst, Delaunay, Vasarely, Arp, Gorin y Soulages.

Museo de Grenoble
Copyright: Pierre Jayet
El arte contemporáneo también está presente, con obras de Sol LeWitt, Donald Judd, Carl Andre, Annette Messager y Christian Boltanski. Por último, la colección se enriquece con un fondo de antigüedades egipcias estudiado y documento por Champollion durante sus estancias en Grenoble. El museo está abierto todos los días de 10:00 a 18:30, salvo los martes y los días 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre.

Interior del Museo de Grenoble
Copyright: Agence Grenoble Alpes - Pierre Jayet
Más allá del arte pictórico y escultórico, en Grenoble recomendamos explorar Les Halles Sainte-Claire, el animado y colorido mercado de la ciudad donde encontraremos auténticas maravillas a nivel gastronómico, destacando el producto de proximidad, la fruta, los quesos y los embutidos. Les Halles Sainte-Claire se encuentra a pocos metros de la Oficina de Turismo, en el casco antiguo de la ciudad.

Mercado Les Halles Sainte-Claire en Grenoble
Copyright: Agence Grenoble Alpes – Pierre Jayet
Sin ir muy lejos, también podemos visitar las animadas plazas de la Catedral de Notre-Dame, aux Herbes, Saint-André, las orillas del Isère, el Musée Dauphinois, el Museo Arqueológico Saint-Laurent, el Jardin de Ville y el barrio de Saint-Laurent, con sus coloridas fachadas y su cálido ambiente italiano. Una mención especial se merece la red de tranvías (5 líneas) que cubre Grenoble y alrededores y la conexión ferroviaria con Lyon y Paris, conectando con muchas ciudades gracias a la red de TER y TGV (tren de alta velocidad).

La estación inferior del teleférico del fuerte Bastille, a orillas del Isère y a pocos metros del Jardin de Ville.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Para visitar Grenoble os recomendamos dos ideas que os podrán ayudar a la hora de planificar el viaje:
El Mapa de descubrimiento, a través de Grenoble Alpes Tourisme. Gracias a este original itinerario/documento, descubriremos los best-sellers de la región, combinando patrimonio, arte, olimpismo y naturaleza. Para descubrir Grenoble-Alpes sin límites existe el G-PASS Grenoble Alpes (Chrono 24H o Montagne 72H), que incluye de 50 a 80 actividades gratuitas o a precio reducido y acceso ilimitado al transporte público dentro y fuera de la ciudad. Antes de hablar de Vizille y Sassenage, es nuestro deseo recomendar la visita a las estaciones de esquí cercanas a Grenoble que abren en verano, no solo para esquiar, sino para realizar un sinfín de actividades lúdico-deportivas muy interesantes. Cerca de Grenoble encontramos varias estaciones de esquí. Las estaciomes más cercanas a Grenoble son Chamrousse y Col de Porte. Otras estaciones muy cercanas son Les 7 Laux, Saint-Hilaire, Sappey-en-Chartreuse y Oz-Vaujany. A poco más de una hora tenemos las míticas Alpe d´Huez y Les 2 Alpes.
Un servidor en el puente de la Citadelle, en el corazón de Grenoble.
Copyright: Celine Besson para Matterfilm
Aquí podeis leer el super reportaje dedicado a la maravilla de la técnica que es el teleférico de Grenoble.
Le Domaine de Vizille
A unos quince minutos de Grenoble, siguiendo hacia el sureste la carretera que conduce a Le Bourg-d´Oisans, Alpe d´Huez, les 2 Alpes y Briançon (a través del Col de Lautaret, por donde pasará la Vuelta el 26 de agosto), encontramos Vizille, una pequeña población que cuenta con uno de los castillos más elegantes y espectaculares de la región, con el valor añadido de ser la cuna de la Revolución Francesa.

El castillo de Vizille y una pequeña parte de los jardines, a primera hora del día, la luz es una maravilla.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
El castillo, construido en el siglo XVII, es uno de los grandes exponentes del patrimonio histórico francés, y se ha transformado poco a poco al cambiar de propietarios (la dinastía de los duques de Lesdiguières, los Perier, Alberto Marone y el Estado francés). Nosotros llegamos a Vizille a las 08:45 de la mañana, con la idea de encontrar poca gente y buena luz. Por fuera el castillo resulta imponente, con su gran puerta de madera en la muralla, junto al monumento a las víctimas del Holocausto nazi. Pero una vez sonaron las nueve y los encargados de la gestión del castillo abrieron las puertas, ante nosotros se abrió un mundo fascinante que nos sorprendió muy gratamente.

El castillo de Vizille, bucólico, elegante, sobrio...una joya que bien se merece una visita con calma.
Copyright: Celine Baudin / Agence Grenoble Alpes
Como si de “Alicia en el país de las maravillas” se tratara, nuestros ojos fueron testigos de un magnífico espectáculo en forma de jardín exuberante, con una reserva forestal y animal espectacular, un pequeño molino de agua, cisnes, patos y aves de muchas clases. Todo un mundo fascinante donde el agua, los animales y árboles de todo el mundo conviven en perfecta comunión. En el Domaine de Vizille podremos ver cedros del Líbano, pinos negros de Córcega, cedros del Atlas y más de 15 especies remarcables. Desde la pequeña torre de observación, se obtiene una magnífica visión de todo el dominio natural.

Los jardines de cuento del Domaine de Vizille, te transportan a otro mundo, donde reina la paz y el silencio.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Si tenemos tiempo, podemos invertir unas tres horas en recorrer todos los senderos perfectamente señalizados, siendo una actividad ideal para familias con niños, pues las sombras, los árboles y la fauna se convertirán en el aliado perfecto a la hora de realizar una actividad familiar muy saludable y de gran belleza paisajística.

Bosques, prados, estanques...no hay nada como poder disfrutar sin prisas de un pequeño universo como el que nos ofrecen los jardines del castillo de Vizille, a menos de media hora de Grenoble y a una media hora de Le Bourg d´Oisans.
Copyright: Víctor Riverola i Morera
Si visitamos el Museo de la Revolución, en el interior del castillo, descubriremos que el 21 de julio de 1788, la asamblea de las tres órdenes de Dauphiné se reunieron en Vizille, invitados por Claude Perier. A partir de ese día, la Revolución cobró vida...y el resto es historia. En el museo también se exponen obras de arte y armas de la época revolucionaria y también del siglo XIX.
Sassenage
Sassenage es una de las puertas de entrada al Vercors. El Parque Natural Regional de Vercors, es una fortaleza natural de piedra caliza llena de historia, de senderos, de rutas en bici y de mil y una actividades familiares. Situado entre los departamentos de Drôme e Isère, fue creado en 1970. Repleto de tesoros naturales, el Parque Vercors se distingue por la diversidad de sus paisajes, vírgenes y grandiosos. Elevados escarpes de piedra caliza, profundas gargantas, simas y cuevas, altas mesetas, valles verdes, praderas alpinas y bosques revelan un patrimonio excepcional. Además, está atravesado por impresionantes carreteras turísticas, destacando el cañón de Écouges en Isère, con paisajes realmente espectaculares.

Cuves de Sassenage (grutas de aguas cristalinas)
Copyright: Laurent RAVIER/Agence Grenoble Alpes
Recomendamos visitar las Cuves de Sassenage, misteriosas grutas de aguas cristalinas donde abundan las leyendas de hadas y otros seres mágicos. En la superficie, el castillo de Sassenage hace gala de su elegancia, construido entre 1662 y 1669, por Charles Louis Alphonse de Sassenage, es la última de las tres casas construidas por los poderosos señores de Sassenage. Obra del arquitecto Laurent Valence Resumen, refleja el estilo de vida de la era dorada de la nobleza en Francia. El sitio, que consiste en el castillo y sus jardines del siglo XIX, está clasificado como monumento histórico. El castillo acabó convirtiéndose en la última residencia ocupada por la familia Bérenger-Sassenage. Magnífico ejemplo de arquitectura clásica conserva el mobiliario familiar, testimonio del arte y la fastuosidad de los siglos XVII y XVIII. Para completar la visita al castillo, podemos acercarnos hasta las gargantas del Furon. El itinerario parte muy cerca del castillo y a lo largo de casi 3km (casi dos hora de excursión circular) nos descubre un mundo espectacular, siendo una gozada para los senderistas y los aficionados al barranquismo.

Castillo de Sassenage
Copyright: Agence Grenoble Alpes – Pierre Jayet
La gastronomía, otro de los puntos fuertes de Grenoble Alpes
Nuestra primera noche en Grenoble fue toda una declaración de intenciones, disfrutando de la gastronomía de montaña que tanto nos apasiona. Tras dar un par de vueltas y consultar la opinión de clientes y expertos, nos decidimos por el restaurante la Ferme à Dédé, situado en el corazón del casco antiguo. Era justo lo que estábamos buscando: un restaurante con alma, con identidad y esencia, cuya autenticidad se notará antes de poner los pies en su interior. Tras ser acomodados por el personal, muy atento y amable, disfrutamos de una velada mágica, donde pudimos degustar una rica variedad de especialidades locales y regionales.

Restaurant Chez Le Per’Gras situado en el Fuerte de la Bastilla
Copyright: Victor Riverola i Morera
La cocina de Grenoble refleja las influencias de la cocina de montaña y del Dauphiné. Destacan la nuez de Grenoble (con DOP), el gratin dauphinois (haga frío o calor), las carnes, la trucha de río, los ravioles de Royans...el festival gastronómico en Grenoble es considerable, sin olvidar el aroma a queso fundido, que se deja notar en muchos restaurantes, el Bleu de Sassenage, una gozada para los amantes de los quesos fuertes, y una copita de licor de Chartreuse, del cual hablaremos en futuros reportajes hablando del Parque Natural de la Chartreuse y del Pays Voironnais.

Ejemplo de la gastronomía de Grenoble platos del restaurante La Ferme à Dédé
Copyright: Víctor Riverola i Morera
A partir de la primera noche, el festival gastronómico se fue repitiendo, obligándonos a dosificar fuerzas y a ser muy selectivos. En Grenoble y en general, en todo el departamento de Isère, se come de maravilla. Los Alpes son los Alpes, y cada día la aventura de probar nuevos sabores se convierte en un reto que nos seduce de un modo único. En Grenoble recomendamos probar la carta y los menús de Chez Le Per´Gras, L´Ardoise, La Belle Idée, y por supuesto, la Ferme à Dédé. En Chez Le Per´Gras disfrutamos de una selección de la mejor cocina de Grenoble, brillando con luz propia los ravioles con colmenillas, el gratin dauphinois, el pescado, las cremas, verduras...y los quesos, destacando el queso Bleu de Sassenage (una auténtica maravilla). Y qué decir de la panorámica que se divisa desde la terraza, en lo alto del fuerte Bastille...
Para profundizar un poco más y navegar a través de la gastronomía de Grenoble, os recomendamos este pequeño reportaje que publicamos no hace mucho en nuestro blog.

No hay que dejar de probar la variedad de quesos de la zona
Copyright: Victor Riverola i Morera
Más allá de Grenoble, en Vizille, recomendamos comer a la sombra de los árboles centenarios del restaurante Le Floréal (en el corazón del Domaine de Vizille) y visitar la nueva Fromagerie des Copains. En Le Floréal cocinan un Brioche artesano con trucha ahumada del Isère, queso de cabra fresco a las hierbas y miel, que es una gozada, y un Gratiné de ravioles con Bleu de Sassenage y nueces de Grenoble excelente, sin olvidar los surtidos de quesos y charcutería Iséroise. En Sassenage, recomendamos hacer una parada gastronómica en el restaurante Tablier Bariolé, con su cocina colorista y generosa.
Como llegar a Grenoble
Desde España podemos llegar a Grenoble cómodamente en tren, ya sea en AVE o en TGV, bajando en Valence (unas 4h), para cambiar a los nuevos TER que en menos de hora y media nos dejan en Grenoble. También podemos volar hasta Lyon o Ginebre. Desde Lyon en una hora y media llegamos en tren a Grenoble (desde Ginebra se tarda un poco más). Recomendamos alquilar un coche en el aeropuerto, ya sea en Lyon o en Ginebra, para poder movernos cómodamente. En coche, moto o autocaravana, podemos llegar a Grenoble desde Barcelona en unas seis horas, a través de las autopistas A-9, A-7, A-49 y A-80.
Podeis consultar esta idea de itinerario de 7 días / 6 noches por Alpes Isère que incluye etapas en Grenoble, Vizille y Sassenage, además de la región de Oisans y el Pays Voironnais.
Y si quereis más info sobre Alpes Isère, aquí podéis consultar detalles.
En breve os explicaremos nuestras aventuras por la región de Oisans...y más allá...
