ADAPTAMOS Y ACTUALIZAMOS UN REPORTAJE DE HACE UNOS AÑOS CON NUEVAS CUMBRES, NUEVAS IMÁGENES Y NUEVOS TESTIMONIOS.
Tal y como nos detalló el pasado 6 de julio de 2025, Carolina Teruel (Informe Semanal, RTVE)
-"Un equipo de Informe Semanal sobrevuela Huesca en un helicóptero de la Guardia Civil. Apenas hay viento, y el cielo está despejado. Desde el aire, se ven los imponentes paisajes del Pirineo Aragonés. Se trata de uno de los equipos de rescate que más vidas salva en la montaña: el GREIM, el Grupo de Rescate Especial de la Guardia Civil. En sus más de 50 años de historia, ha ayudado a más de 35.000 personas. Están operativos en toda España, pero en esta zona su presencia es vital, porque es una las que tiene más accidentes del país.
En verano, con millones de personas de vacaciones disfrutando de días más largos, es cuando más rescates se producen. "Hay días que hemos llegado a hacer hasta 18 rescates en un día entre los dos helicópteros que tenemos", asegura el brigada José Manuel García Varcárcel, piloto de la Guardia Civil condecorado por su trabajo de salvamento, con más de 2.000 rescates".

Helicóptero de la Guardia Civil en la base de Monflorite, Huesca ©INFORME SEMANAL
Más allá de la temporada de esquí, en alta montaña siempre tenemos que extremar las precauciones siempre que realizamos alguna actividad deportiva, observando con un cierto grado de preocupación el aumento de los accidentes y el colapso o masificación de ciertas cumbres muchos fines de semana, destacando el Aneto y el Monte Perdido y algo más cerca para nosotros, el Puigmal o el Pedraforca, cuya canal del Verdet no es moco de pavo.

Los GREIM en acción, arriesgando sus vidas para salvar vidas.
©Guardia Civil y Desnivel, Grandes Espacios.
Desde hace unos 10 años, nos estamos especializando en la Gestión y la Prevención de Riesgos, trabajando y colaborando con entidades tan importantes como son la FEEC (Federació d´entitats excursionistes de Catalunya) o el CEC (Centre Excursionista de Catalunya), donde hemos rodados dos temporadas de la sección "Cinema de Neu" para TV3, la televisión catalana. Han sido varios los programas de radio y TV donde hemos podido colaborar hablando de rescates, seguridad y de imprudencias en alta montaña, destacando varios programas en ETB, la televisión del Pais Vasco.

Si entramos en internet, observaremos como los rescates en alta montaña van en aumento
©Víctor Riverola i Morera
Dentro del sector, creo que la mayoría estamos de acuerdo a la hora de afirmar que, desde la pandemia de la COVID-19, en toda España se ha disparado el número de personas que quieren pasar su tiempo libre en la montaña, y con ello, el número de accidentes. -“A nivel nacional, el año pasado (2024) hubo 166 muertos, que son demasiados”, se lamenta el Sargento de la Guardia Civil Eloy Báscones, jefe del GREIM de Boltaña. Es nuestra responsabilidad tener cuidado de nosotros mismo y de quienes viajan a la montaña con nosotros, con la intención de ayudar a reducir el número de accidentes y rescates.

El imponente Breithorn (4.164m), visto desde la salida del túnel del Klein Matterhorn.
©Víctor Riverola i Morera
Si hablamos de gestión y prevención de riesgos, hoy en día es muy importante tener claro que a ciertas altitudes, toda precaución es poca y que más vale prevenir que curar. Más allá de nuestros queridos Pirineos, que son una gran escuela a la hora de preparar montañeros y esquiadores, si nos vamos a los Alpes, la situación se complica. La facilidad con la que podemos acceder a ciertas cumbres y las ganas de vivir aventuras de una parte de la sociedad, inexperta en ciertos menesteres, ha generado un auténtico boom en el mundo de la montaña que puede llegar a ser peligroso. En ocasiones, los montañeros nóveles cometen la imprudencia de querer subir su primer cuatromil sin ningún tipo de preparación, formación, ni equipo.

El Mittelallalin (3.456m), por encima de Saas-Fee, con su restaurante giratorio modelo Schiltorn.
©Víctor Riverola i Morera
Nunca está de más informase con antelación, leer libros, estudiar mapas, hablar con gente más experta, equiparse como es debido y contar con la ayuda de un guía o de alguien que conozca muy bien el terreno in situ, si es la primera vez que vamos a subir un cuatromil, realizar una travesía cruzando pasos a gran altitud o si vamos a cruzar un glaciar alpino como es el caso del Aletschgletscher, la Mer de Glace o el Gornergletscher. En el caso del glaciar de lengua más largo de Europa, el Gornergletscher, ya sea en verano o en invierno, podemos descenderlo con precaución bajando desde el Jungfraujoch (3.454m), pasando por el Konkordihütte para llegar al Aletsch Arena, ya sea Fiesch o Bettemeralp.

El impresionante Aletschgletscher, desde el Eggishorn, a casi 3.000m de altitud.
©Víctor Riverola i Morera
Hemos visto a mucha gente lanzarse a la aventura sin la preparación ni el equipo necesarios, y siendo realmente peligroso debido a las impresionantes grietas que vamos a encontrar. El Breithorn, el Allalinhorn, la Dome de Gouter, la Parrotspitze, la Pirámide Vincent, el Bishorn, el Alphubel, el Castor o incluso el Pollux son las cumbres ideales para iniciarse en la alta montaña en los Alpes, al mismo tiempo que nos ayudan a preparar futuras ascensiones a cumbres más difíciles.

El camino que baja desde Rotenboden hasta los hielos del Gornergletscher, en Zermatt.
Con el Nordend y la Dufourspitze al fondo (Monte Rosa).
©Jekaterina Nikitina
También hemos visto a mucha gente mal equipada en Les Ecrins, intentando pasar más allá de la Dôme de Neige des Écrins (4.015m), antes de llegar a la Barre, la cumbre más alta. También hemos alucinado en el Gornergletscher, cruzándonos con una madre y una hija con unas Nike...subiendo hacia el refugio del Monte Rosa y en los refugios de Gouter y Hönrli, donde hemos podido conversar con "montañeros" que querían subir el Mont Blanc y el Matterhorn...sin la preparación adecuada y con un calzado (y sin arnés, crampones ni cuerda) no apto para la actividad que están practicando. Cruzar el Gornergletscher no es ninguna broma, y la excursión hasta el nuevo refugio del Monte Rosa requiere tener una buena capacidad de orientación en caso de niebla o mal tiempo. Y saber utilizar los crampones, pues las grietas que nos vamos a encontrar son realmente espectaculares.

Preparándonos para bajar al Gornergletscher, camino del nuevo refugio del Monte Rosa.
©Víctor Riverola i Morera
Por mucho que nos digan que con buen tiempo las cumbres del Monte Rosa son asequibles desde el refugio Gnifetti en Italia, por experiencia sabemos que no existen los cuatromiles fáciles. Cuando publicamos la guía oficial en español del Tour de Monte Rosa, detallamos la subida a las principales cumbres, contando con la colaboración de alpinistas, guías y personal de remontes mecánicos, grandes conocedores de la zona, que nos ayudaron a la hora de aportar detalles muy importantes a nivel de seguridad y prevención de riesgos.

El Allalinhorm (4.027m) con su via normal a la derecha desde el y la arista del a la izquierda.
@Víctor Riverola i Morera
El Allalinhorn (Saas-Fee) es otra de las cumbres que puede llegar a masificarse en pleno verano, gracias al Metro Alpin, su flamante funicular subterraneo que ha sido renovado completamente hace un año. Desde la cota 3.456m, tan solo nos quedará subir siguiendo la huella evidente que avanza hacia el N, cruzando las pistas de esquí de verano y dos teleskís, llegando hasta el collado del Feejoch (3.826m). Desde el collado la arista O nos conducirá sin complicaciones hasta la cumbre, con su gran cruz. Con buen tiempo es una gozada, pero con mal tiempo puede ser muy peligroso llegar hasta el Feejoch y perder la huella hasta la cumbre. Desde el refugio Britannia, la arista E (Hohlaubgrat) permite llegar a la cumbre sin llegar al Mittelallalin, subiendo por encima del Hohlaubgletscher (paso de Iº)

El Bishorn a la izquiera y el Weisshorn a la derecha.
©Víctor Riverola i Morera
El Bishorn es otra cumbre que nos encanta, subiendo desde Zinal hasta el refugio de Tracuit, a más de 3.200m. La subida es potente y suele hacerse en una jornada. Aquí la aproximación se realiza como antaño, a pata, sin remontes mecánicos. Con buen tiempo la subida por el Turtmanngletscher es una gozada, llegando hasta la cumbre siguiendo la huella y la pequeña cresta final. Llegados a este punto, recuperamos al descripción detallada de la subida al Breithorn publicada en dos de nuestras obras más vendidas, la guía oficial de Zermatt y alrededores, y la guía oficial de la Matterhorn Region, publicadas por Ediciones Desnivel hace ya unos años. En dichas obras también podreis descubrir las reseñas detalladas a las principales cumbres del Valais, destacando el Matterhorn y las principales cumbres del macizo del Monte Rosa.
BREITHORN, 4.164m
El gran erudito en cuatromiles, Richard Goedeke, comentó en su excelente obra Los 4.000 de los Alpes que: -«Hoy día se va al Breithorn con los remontes mecánicos», siendo una cumbre "asequible" según muchas guías. Es cierto que gracias al teleférico del Klein Matterhorn (Zermatt) y al nuevo telecabina 3S Glacier Ride, el acceso a la zona del Breithorn, el Castor y el Pollux desde Zermatt se ha convertido en un paseo para miles de turistas y esquiadores inexpertos, que evitan tener que subir por el Theodul Gletscher hasta el Plateau Rosa y el Breithorn Plateau. Gracias a la inauguración del segundo tramo del 3S Glacier Ride II, ahora también se puede llegar cómodamente desde Breuil-Cervinia hasta el Klein Matterhorn (3.826m), alcanzando el Breithorn Plateau en pocos minutos, cruzando la frontera para bajar en el Glacier Ride hasta Zermatt (Alpin Crossing) .

Disfrutando de unos días en familia en el Gandegghütte, a más de 3.000m, a los pies del Breithorn.
©Víctor Riverola i Morera
Una vez tenemos claro que toda precaución es poca, bien encordados, con piolet y crampones, vamos a detallar la ascensión al Breithorn desde el Klein Matterhorn (Zermatt), cuya cumbre occidental es la más alta. La bajada por la arista NE no es apta para personas con vértigo.
Aproximación
Si no queremos patearnos la subida desde Zermatt hasta Trockner Steg, durmiendo en el Gandegghütte (toda una experiencia), y a posteriori, seguir hasta la Testa Griggia y el Plateau Rosa, invertiremos una interesante suma de francos suizos en subir con los remontes mecánicos hasta el Klein Matterhorn. Desde Zermatt subiremos con el telecabina Matterhorn Express hasta Trockener Steg, pasando por Furi, Schwarsee y Furgg.

El espectacular Glacier Rice, el nuevo telecabina 3S de Zermatt, cruzando por delante del Matterhorn
©Víctor Riverola i Morera
También podemos subir hasta Furi a través del nuevo teleférico cabrio, espectacular a nivel panorámico, que discurre en paralelo al telecabina Matterhorn Express. Una vez en Trockener Steg, subiremos a bordo del espectacular telecabina 3S Gracier Ride, diseñado por Pininfarina, con incrustaciones de Swarovsky. Al llegar al Klein Matterhorn, saldremos de la estación superior y cruzaremos una parte del túnel bajo la cumbre, dejando a mano izquierda el ascensor que sube hasta la cumbre, a 3.883m. Al llegar a la salida podemos bajar a la gruta de hielo o avituallarnos en la cafetería-restaurante, la más alta de Europa (3.827m).

Alegría en la terraza panorámica del Klein Matterhorn, a 3.883m, con el Breithorn detrás.
El ascensor que sube hasta la cruz es el más alto de Europa.
©José Lopez del Castillo (Pepebilly)
Justo delante tenemos todo el área de esquí de verano de Zermatt, la Gobba di Rollin, con su teleskí, a la derecha la Testa Grigia, con la conexión con Cervinia, un poco más allá veremos el Matterhorn y a nuestra izquierda, el imponente Breithorn, con el Breithornplateau extendiéndose hacia el Castor y el Pollux.
Descripción del recorrido
Si la meteorología acompaña, la huella es fácil de seguir y, por el número de cordadas que ascienden al Breithorn, podemos asegurar que si no hay niebla o está nevando con intensidad, es casi imposible perderse. Al salir del túnel del Klein Matterhorn, cruzaremos la pista y el teleskí de la Gobba di Rollin y realizando un giro a la izquierda y siempre con la huella y la cumbre bien visibles, avanzaremos por el Breithornplateau hacia el Breithornpass. Es una marcha muy agradable, a unos 3.800m, llegando a un punto en el que el enorme collado del Breithornpass se abre ante nosotros.

El Klein Matterhorn (pequeño Cervino), con una cordada subiendo hacia la cumbre del Breithorn.
©Víctor Riverola i Morera
Al cabo de una hora iniciamos la subida, acentuándose ésta de forma gradual hacia el SO, dejando la huella que sigue hacia el Castor y el Pollux y el pequeño refugio libre Rossi e Volante (CAI). Las rampas del Breithorn nos obligarán a hacer pequeñas paradas. Vamos subiendo, primero un poco a nuestra derecha y luego a mano izquierda. Al llegar al tramo final, daremos un pequeño giro hacia la izquierda y ascenderemos con precaución (grietas y hielo vivo en verano) por la loma redonda de la cumbre Oeste, la más alta del Breithorn, hasta alcanzar la cima (4.164 m), un mirador alpino de primer orden.

Debemos subir siempre bien encordados, sin desviarse de la huella.
@Víctor Riverola i Morera
Si el día acompaña, nuestra vista alcanzará desde el Mont Blanc a las cumbres principales del Monte Rosa y el Liskamm, pasando por el Matterhorn y todos los cuatromiles que rodean el Mattertal y el Saastal, junto con toda la zona italiana al sur. Realmente espectacular.

Desde la cumbre del Breithorn, a 4.154m, vemos la Punta Dufour al fondo a la izquierda.
©Jekaterina Nikitina
En verano, si se inicia el retorno a partir de las 13.00 horas, deberemos tener en cuenta que el Breithornplateau y el Glaciar di Verra se convierten fácilmente en un auténtico horno y las grietas afloran con facilidad. En ocasiones suele nevar por la noche, pero la fina capa se funde con el sol de la mañana, dejando al descubierto sorpresas que es mejor evitar si se va bien encordado y con los crampones bien calzados. El Breithorn puede hacerse con bastones telescópicos, pero no está de más llevar un buen piolet. En caso de nieve o niebla, lo mejor que podemos hacer es aplazar la ascensión.

Los desayunos a 3.900m tienen su magia...La primera vez en el Breithorn fue toda una aventura.
@Felipe Garcia para Matterfilm
Tal y como hemos comentado anteriormente, no vale la pena arriesgar, pues en muchos casos las paredes de nieve y hielo que rodean al Breithorn pueden no estar bien estructuradas a causa de la temperatura o la humedad. Sin buena visibilidad es fácil desorientarse y perder la huella, lo cual podría tener fatales consecuencias. Aunque muchos nos digan que el Breithorn, el Allalinhorn, el Castor, el Pollux y algunas cumbres del Monte Rosa son facilísimos y se pueden subir sin problemas, nunca debemos subestimar un cuatromil.

El Breithorn Plateau a finales de julio...un universo helado donde reina la paz y el silencio
©Víctor Riverola i Morera
Basta con darse un paseo por el pequeño cementerio de Zermatt para comprobar que no existen montañas fáciles ni cuatromiles fáciles, pues un brusco cambio de tiempo puede complicarnos la ascensión, y más si no llevamos el equipo adecuado. Si no lo vemos muy claro, lo mejor es contratar un guía en Zermatt y ahorrarse preocupaciones, ellos nos llevarán hasta la cumbre con seguridad, y si somos un grupo tampoco sale tan caro. Si tenemos experiencia y no tenemos vértigo, la subida al Breithorn, al Castor y el Pollux bien equipados, la recordaremos toda la vida. Con los años, hemos subido con amigos, hemos guiados a gente que se iniciaba en el alpinismo y hemos logrados que disfrutaran como cosacos (¿como disfrutaba un cosaco realmente?.

Kat en la cumbre del Breithorn, con nuestra querida mascota Marmo.
©Víctor Riverola i Morera
Variante: cumbre del Breithorn - arista - Klein Matterhorn
El descenso a través de la afilada arista que separa la cumbre Oeste de la central nos ofrece una vía alternativa muy interesante a la vez que atrevida, permitiéndonos seguir hasta el Castor y Pollux si disponemos del tiempo suficiente. La cumbre central, claramente visible, se encuentra justo antes de la Breithornxwillinge (4.139 m) y su gendarme (4.106 m), conocidos como los gemelos de Breithornz. La Roccia Nera, o Schwarzfluh en alemán, es la última cumbre del Breithorn (4.075 m), separada del Pollux a través del Schwarxtor (3.731 m).

La segunda subida al Breithorn, más técnica, con más material y mayor preparación.
©Francine Besson para Matterfilm
Con la intención de añadir un poco más de emoción, el descenso de la cumbre Oeste puede efectuarse a través de dicha arista, que si bien no presenta ninguna dificultad técnica con buen tiempo, exige encordarse muy bien, no tener vértigo y saber manejar bien los crampones, pues el patio expuesto que cae a nuestra izquierda (la cara Norte del Breithorn) es realmente impresionante.

La primera parte de la arista es muy expuesta, obligándonos a avanzar con cuidado.
@Lucia Meler
Siguiendo la arista hacia el E, llegaremos a un pequeño collado a 4.076 m; desde aquí podemos regresar al Klein Matterhorn siguiendo la huella de la vía normal o podemos ascender a la cumbre central (PD+), que se levanta justo encima de nosotros (en verano la huella es muy visible), prestando especial atención a la cornisa final.

Avanzando por la arista hacia la cumbre central del Breithorn.
@Víctor Riverola i Morera
La cumbre central del Breithorn (4.159 m) se alcanza en una hora desde la cima Oeste. La travesía integral de la cresta del Breithorn, a través de la Roccia Nera, las cumbres de Breithornz, la cumbre central y la occidental, suele realizarse de este a oeste partiendo del Bivacco Rossi e Volante en unas 9 o 10 horas (AD IIIº).

Y después de un buen Breithorn, al día siguiente toca esquiar en verano...
Recargando combustible en Testa Griggia, y si hay mucha gente,
recomendamos bajar hasta el refugio Theodul.
©Jekaterina Nikitina
Y para rematar, una buena cerveza en el refugio Testa Griggia. Esquiar en verano en Zermatt es una experiencia que recomendamos disfrutar por lo menos un par o tres de veces en la vida. Con la inauguración del nuevo telecabina 3S, subir hasta el Klein Matterhorn es mucho más rápido y cómodo que antaño, aunque se ha conservado el mítico teleférico que sube desde Trockner Steg hasta el Klein Matterhorn, inaugurado en 1976.
Para tener más información os recomendamos leer la entrevista a Daniel Luggen, CEO de Zermatt Tourism, realizada hace unos años durante la inauguración del nuevo telecabina 3S Glacier Ride.
