Günther Amann, pionero en los rescates aéreos en el Eiger

Günther Amann, pionero en los rescates aéreos en el Eiger
Inmersos todavía en la celebración del 50 aniversario de Air Zermatt, el primer piloto de la compañía, pionero en los rescates en helicóptero en la norte del Eiger, celebra su 80 aniversario dando un repaso a su vida como piloto de rescate en alta montaña con 4.040 misiones a sus espaldas.

Günther Amann sigue mostrándose risueño como un colegial cada vez que le preguntan por sus inicios como piloto, por los rescates en el Eiger y el Matterhorn por y su especial relación con las grandes cumbres alpinas. Nacido en Regensburg (Ratisbona, Alemania) el 15 de noviembre de 1939, de muy joven ya comenzó a mostrar su pasión por la acción y la aventura a lo largo y ancho de Baviera. El 16 de abril de 1958 inició el servicio militar sintiendo una especial predilección por el aire y en noviembre de 1959, participó en el proceso de selección para ser piloto en la Heeresflieger (aviación del ejército).

Supero las pruebas y el mismo mes de noviembre realizó su primer vuelo de instrucción con un Piper L4. Durante todo el curso, que finalizó el 18 de diciembre de 1959, registró 25 horas de vuelo. A mediados de enero de 1960 descubrió el apasionante mundo de los helicópteros y comenzó a recibir clases de vuelo en un Agusta-Bell 47G-2. Su pasión por la montaña le llevo a volar en zonas de montaña, recibiendo clases en la región del Oberjettenberg Reiteralpe (Alpes bávaros). El curso a los mandos de un helicóptero terminó satisfactoriamente el 10 de septiembre de 1960, acumulando 103 horas de tiempo de vuelo en su haber.


Cinco años mas tarde dejó el ejército alemán y se trasladó a Inglaterra, donde contactó con la Bristow Helicopter, una de las compañías de helicópteros más grandes del mundo. Firmó un contrato con ellos y entre 1966 y 1967 estuvo trabajando como piloto en Nigeria y el Golfo Pérsico. Fue precisamente en Oriente Medio donde comenzó una historia que le convertiría en toda una leyenda en los Alpes, llegando a recibir el prestigioso premio Robert E. Trimble Memorial Award durante la reunión anual de la Asociación de Helicópteros (HAI) en Las Vegas en 1972, tras protagonizar el primer rescate con helicóptero en la pared norte del Eiger.

 

¿Qué tipo de trabajo realizaba en Nigeria y el Golfo Pérsico?

Me encargaba de transportar personal y equipos a las plataformas petroleras, por aquel entonces, muchos pilotos empezamos a ganarnos la vida trabajando en plataformas, se vivió una especie de boom. Volé con un Westland-Sikorsky S-55 Series 3, el Hiller UH-12E4 y el Bell 204B. Este último lo utilizamos para abastecer unas obras situadas a 3.300m de altitud en la cordillera de Zagros en Irán.

 

Y un buen día decide usted regresar a los Alpes…

Me cansé. Fue mientras estaba en Teherán junto con mi mujer Gisela cuando decidimos regresar a Europa. Estábamos esperando nuestro primer hijo y pensamos que sería mejor regresar para poder vivir cerca de nuestras familias. Antes de regresar envié varias cartas a los operadores de helicópteros europeos con la intención de encontrar un nuevo empleo. Me había enterado que en Heliswiss buscaban un nuevo piloto para un Agusta-Bell 204B pero llegué tarde.  Walter Demuth, el piloto principal de Heliswiss me dijo que ya habían encontrado un piloto, pero que había otra compañía suiza de helicópteros que estaba buscando un piloto con experiencia, y así fue como entré en contacto con Beat Perren, fundador de Air Zermatt. Dejamos atrás Oriente Medio y me reuní con el señor Perren en Zürich, en las oficinas de F. Bühler, director técnico de la Guardia de Rescate Aérea de Suiza, que por aquel entonces estaba asesorando al señor Perren en la creación de Air Zermatt. Aposté por ello y dejé la Bristow Helicopter.

 

Mudándose a vivir a Zermatt…

A principios de 1968 dejé atrás Teherán y nos mudamos a Zermatt. El 28 de marzo de 1968 completé en tres horas un curso práctico para poder hacer la  transición en Milán-Malpensa y el 1 de abril de 1968 me puse a los mandos de un Agusta-Bell 206A Jet Ranger HB-XCL, el primer helicóptero de Air Zermatt, en Belp. En abril del mismo año trasladaron el aparato a Täsch.

 

Por aquel entonces la base de Zermatt todavía no existía.

No, todavía no. Operábamos en Täch, donde habían alquilado un terreno con una construcción rudimentaria que utilizábamos como hangar. El señor Perren estaba realizando las gestiones necesarias para poder abrir un heliopuerto en Zermatt, algo que para él era un sueño desde hacía muchos años.



¿Recuerda cual fue su primera misión de rescate en Zermatt?

Fue a mediados de abril de 1968, cuando rescatamos a un niño que se había roto una pierna. A partir de aquel momento empezamos a transportes personas y mercancías a puntos estratégicos del Valais, convirtiéndonos en el principal medio de transporte en altitud.

 

Y llega su mítico rescate en el Eiger. ¿Qué nos puede contar de aquel momento?

Fue el resultado de un proceso de aprendizaje, práctica y mucha sangre fría. En 1970, mi compañero Siegfried Stangier y yo volábamos en un Alouette equipado con un cabrestante y durante un rescate logramos dejar en la pared norte del Eiger a varios guías y personal sanitario. Los fuimos descolgando en cinco sitios diferentes, algo que hasta entonces se había considerado casi imposible. Nos tacharon de locos imprudentes, pero lo cierto es que teníamos muy claro que se podía hacer, y lo hicimos. Teníamos las herramientas necesarias y las horas de vuelo necesarias, sabíamos que la evolución del alpinismo era imparable y el Eiger no perdonaba. En nuestras manos estaba el poder salvar vidas en alta montaña de un modo nuevo, y para mi eso es sinónimo de avance. El mes de septiembre de 1971 fuimos mas allá y utilizando el cabrestante rescatamos a dos escaladores alemanes accidentados en la misma pared. Fue el primer rescate en helicóptero realizado directamente en la cara norte del Eiger, sin aterrizar.

 

 

El rescate de Martin Biock y Peter Siegert marcó un antes y un después en la historia de los rescates en alta montaña.

Los dos se pasaron cuatro días colgados en la norte del Eiger a cinco grados bajo cero esperando ser rescatados por guías que subirían escalando, pero las malas condiciones meteorológicas impedían el rescate a pie. Tuvieron problemas con el equipo, con los crampones…para ellos fue toda una odisea y tras descender unos metros, tuvieron muy claro que no podían seguir.    Entonces nos llamaron y empezamos a analizar las posibilidades…Como ya había dejado a varios médicos en la pared, pensamos que podría ser viable utilizar el cabrestante para dejar a un guía junto a Block y Siegert y así lo hicimos. No teníamos mucha visibilidad pero decidimos acercarnos. Las palas de las hélices del Alouette 315 Lama llegaron a pocos metros de la pared, tuve que calcular muy bien todos los movimientos para dejar al guía Rudolf Kaufmann junto a los dos escaladores. Una vez Rudolf se aseguró de que todo estaba bajo control, me alejé unos metros para regresar con el cable bajado y evacué a uno de los muchachos, bien asegurado. Luego regresé y rescatamos al otro escalador y a Rudolf Kaufmann (juntos), dejándoles en Kleine Scheidegg.

 

¿Cuánto tiempo duró el rescate?

Un poco mas de una hora. Realmente fue un momento muy emotivo, pero no le doy mayor importancia. Para mi un rescate es un rescate, se trata de salvar vidas, de arriesgar lo justo para que sobrevivan el piloto y el accidentado. Si yo caigo, no hay rescate…En el Eiger recuerdo que fuimos acercándonos mas y mas a la pared, se veía enorme, gigantesca…Hay que controlar el viento, pues golpea contra el aparato y contra la pared, creando situaciones impredecibles. Hay que tener sangre fría, una buena preparación, con  muchas horas de vuelo y confianza en tu equipo. Sigo pensando que en el Eiger dimos un paso de gigante, pero he vivido rescates mucho mas peligrosos y complicados en otras cumbres de los Alpes, por ejemplo en el Matterhorn.

 

A finales de 1971 abandona Air Zermatt

Air Zermatt había apoyado la creación de una nueva compañía, la Berner Oberländer Helikopter AG, así que Interlaken se convirtió en nuestro nuevo destino. Estuve trabajando con ellos hasta finales del año 2004.

 

Víctor Riverola i Morera

 

 

 

 

 

3 Comentarios Escribe tu comentario

  • #1
    Fecha comentario:
    05/12/2018 10:28
    #1
    Que interesante! Gracias por traernos estas historias!

    karma del mensaje: 17 - Votos positivos: 1 - Votos negativos: 0

    • Gracias!
  • #2
    Fecha comentario:
    05/12/2018 12:34
    #2
    Gracias a ti por leerlas #1

    karma del mensaje: 0 - Votos positivos: 0 - Votos negativos: 0

    • Gracias!
  • #3
    Fecha comentario:
    05/12/2018 13:59
    #3
    Grandes, rescatadores

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