Estábamos todos de nuevo en Casa Margarita cenando plácidamente, después de esquiar hasta pasadas las cinco de ese soleado día de marzo con los treinta centímetros que habían caído la noche anterior. Incluso Jose,Toni, Alex y yo habíamos estirado más la tarde y a las cinco, con la estación cerrada, subimos pateando desde el final de la última silla para hacer un aproach a las palas a la derecha de la seis, que aun no habían sido tocadas por nadie.
La conversación en la mesa era variada si bien, el esquí tenía su protagonismo, sobre todo esa última bajada con el sol ya casi besando las cimas. .
- Me encanta cuando alguien esquía bien- soltó Juan.
- Esquiar bien está al alcance de muy pocos- dijo Pepe
- Pero para ti ¿Que significa esquiar bien? Todo el mundo esquia bien. En principio nadie esquia mal. Es imposible decir que alguien esquía mal, salvo en algún caso- contestó suavemente Alex.
- Alex, ¿Que quieres decir? ¿un tio en una azul esquia igual de bien que otro en una negra, o uno de copa del mundo? - le pregunté yo.
- Si y no. Os equivocáis cuando decis que alquien esquia mal... esquiar bien es más fácil de lo que pensáis. Todo el que esquia, puede esquiar bien- soltó Alex...
Ahí estaba... el Alex de siempre, el metebollos, el zizañas, el que la lía parda siempre... Mi Alex...
Un silencio después, Toni dijo - Alex, se te va la olla...
- ¿Pos?- contestó Alex con cara de sorpresa. - Si no me interrumpís, os lo explico.
-Vale tío, pero no te pases- cortó Toni a la vez que se hacía un denso silencio en la sala. Todas las miradas estaban posadas en Alex.
Y empezó su relato su con voz calmada.
"Pues veréis... todo aquel que se pone encima de unos esquís, con más o menos pericia, sabe esquiar. Si. Si es capaz de deslizarse y bajar, al nivel que sea, sabe esquiar. Esto es un hecho. Ahora si: vamos a individualizar el esquí a cada uno de esos miles de esquiadores que se deslizan por las miles de pistas que hay en el mundo. Cada uno de ellos tiene un nivel, ese nivel al que ha llegado en ese mismo momento, a base de esquiar, de subir a la nieve, de bajar por las pistas, de caerse, de superarse e ir progresando y aprender de la forma que sea. En definitiva, todos sabemos esquiar y no podemos criticar si uno lo hace mejor o peor que el otro. Eso es subjetivo. Lo que si deberían hacer todos esos esquiadores es esquiar al máximo nivel que tienen. Lo que no es válido es que esquíen al cincuenta, sesenta u ochenta por ciento del nivel que tienen. Eso no es esquiar bien. Solo esquía bien quien lo da todo, quien esquía al cien por cien del nivel que tenga, da igual si es principiante o esquiador de élite. Un corredor de élite no esquía bien si no da el cien por cien y lo mismo pasa con un principiante o esquiador medio que no lo da todo en cada bajada, en cada giro, en cada frenada, no está esquiando, solo está bajando"
y Alex acabó con una frase lapidaria - Si no lo dais todo en cada bajada, sabéis esquiar pero no esquiáis bien.
El denso silencio en la sala se podía cortar a cuchillo... yo pensaba de nuevo que Alex tenía razón, pero no me atreví a exteriorizarlo... y mil nanosegundos después, Toni, con cara de preocupación le preguntó...
- ¿Y yo como esquío?
- ¡Pues fácil tío... que no se vea que sabes esquiar, ¡que se vea que esquías! que no es lo mismo...
Los decibelios de los gritos, risas y pullas subieron de forma tan alarmante que María, la dueña de casa Margarita tuvo que entrar corriendo a poner orden en la sala.
Dedicado a Patricia C. Ese día esquió al 110/100 y además me sacó unas estupendas fotos.
