Doble retrotest.... ST vs 507

Doble retrotest.... ST vs 507
Un test curioso... esquís de competición contra esquís de paseo gama alta... ¿Cuáles son mejores?

De Suiza me llega un nuevo par exclusivo de mi marca favorita. Un magnífico par de Rossignol Roc 507 de mediados de los setenta, gentiliza del coleccionista Suizo Peter Senn. Me parecen muy bonitos y este modelo de Rossignol Roc 507 fue muy poco poco visto. Fácil confundirlos con los ST o Roc de competición de la misma época. Hay que probarlos, pero estos 507 vienen muy trabajados y maltratados. 

Pero... ¿Que son los Roc 507?  No logro encontrar nada respecto de estos esquís... ni siquiera en las mejores revistas americanas de esquí de la época que tengo amorosamente encuadernadas. Ninguno de los conocidos que esquiaron en los setenta ochenta los recuerda. Todos tienen en mente los naranjas y negros pero nadie recuerda los azules y rojos. Extraño, ¿Estoy ante un modelo de serie muy muy limitada? Ojalá sea así. 

La serigrafía no corresponde a los ROC pero tampoco totalmente a los ST, por lo que bien podría ser un mix de ambos,  más Allrounder... si es así, es un esquí curioso. Genial, el esquí va a ir bien en cualquier terreno y lo voy a disfrutar en todo tipo de giros.

 

 

Aspecto trabajado, pero preciosos igualmente.
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Comparad las dos fotos... los 507 tienen la serigrafía más parecida a los ST de 1976 de slalom especial pero de nombre son ROC (slalom gigante)

 

 

Pues nada mejor que hacer un test doble y sacar del garaje unos ST naranjas y negros, como los de la izquierda de la foto, para poder hacer una comparativa con ambos pares.

Rebuscando entre el montón de esquís, logro sacar los ST que llevan ahí años, sin que pueda recordar quien me los dio o como llegaron a mi... 

De los ST tengo algo más de información. Fueron los sucesores de los míticos  650 blancos, azules y rojos, los primeros en llevar la nomenclatura EQUIPE que eran la gama de competición. ST son las siglas derivadas del Strato, que fue ya un buenísimo esquí de competición, siendo los Strato AR los destinados al gran publico, más blandos y más fáciles. 

La evolución de los ST no solo fue a nivel estético, si no también en su interior. Un esquí para slalom con unas características muy propias y más duro que el ROC de gigante, con cotas diferentes y sobre todo fácil de girar (en teoría) para poder pasar un cerrado trazado de slalom especial. 

 

Estos ST fueron bonitos y además, iban muy bien. 



Los ST y Roc naranjas y negros plantaron cara a la competencia y en las botas de Piero Gross, Fausto Radicci y Herbert Plank llegaron a hacer varios podios en copa del mundo en 1975 y 1976. 

Lo que hizo Rossignol para estos ST fue cambiar el tradicional núcleo de madera por uno de espuma de poliuretano y lámina de metal y hacerlos algo más ligeros pero a la vez solidos y reactivos. Así con este modelo moría la gama Strato, que cosechó a lo largo de su existencia grandes éxitos para la casa, dando paso posteriormente a ellos a la gama VAS, pero esta es otra historia.  

Los ST estaban prácticamente impolutos y donde realmente he tenido que trabajar ha sido en los 507... llegaron en un estado 3 de 10... su suela transparente bastante machacada y su cosmética también bastante trabajada, por lo que tuve que meterme a fondo con ellos. A pesar de su estado, me siguen gustando mucho y dejarlos lo mejor posible ha sido un bonito reto y así se esquía más seguro. 

 

Mucho trabajo, pero el modelo lo merece...

Tenían muy bien marcado el izquierdo y derecho, por el desgaste en la serigrafía, notándose más de un lado que del otro, pero sobre todo, por las dos dentelladas salvajes en la suela que resaltaban a nivel de bota,  típica del esquí del apoyo. Para esquiar cambiaré de lado el par para tener "más nuevo" el lado interior de cada esquí, pues el exterior está mas entero. 

 

          
La machacada en ambos cantos es espectacular...
espero que no afecte.

 

En cuanto a las preciosas Look Nevada rojas, solo las he aflojado del todo sin desmontarlas, he puesto una cantidad de aceite importante para que chupe y todo se mueva como debe y he ajustado la talonera adelantándola medio centímetro para que las botas estén perfectas. No he tenido que adelantar la puntera y ello me dará la sensación exacta de como se esquiaban en su época, pues están montadas by the book, ni un milímetro adelantadas o atrasadas, algo que no me gusta mucho, pero se trata de no hacer mas agujeros.

 

Arreglados, limpios y las fijaciones trimadas, pero ya no serán estas botas las que los esquíen. 


Respecto de los ST, no he tenido ni que tocar las fijaciones, pues mis nuevas Lange entraban perfectamente en ellas. Serán esquiados tal y como lo hizo su último dueño, seguro que fue un chico, pues son 195 cm de especial y probablemente un corredor con varios pares pues el esquí está muy entero, nada tocado, prácticamente sin rasguños y la suela perfecta. Solo se han repasado los cantos y se han encerado a conciencia con la VoláRacing más caliente, para no tener sorpresas sea la nieve que sea que nos encontremos...

 

Los ST en estado 9/10 con las preciosas Lange encajadas a la perfección.

 

¿Encontremos? Si. Para este test cuento con la inestimable ayuda de Magí, entrenador del Esquí Club Mega Neu, con quien nos hemos reencontrado hace unos días en las pistas muchos años después y nada mejor que esquiar juntos para para ponernos al día. Magí accede encantado a probar ambos pares y la suerte es que ambos tenemos 28.5 de bota para no tener que andar trasteando en las taloneras. 

 

Los dos pares ready para esquiar. 

En este último día de esquí para mi, lluvioso y con niebla, contamos además con Pau, quien hará de vídeo cámara, pues hoy cierra la estación y no podemos perder esta oportunidad. Por culpa del viento la estación ha limitado los remontes a dos, por lo que tendremos que conformarnos en dos o tres pistas a lo sumo, sin poder hacer viguerías y menos con la nieve que tendremos debajo de los esquís, bastante mojada y blanda, pero las ganas de probarlos son muchas y nos ponemos las pilas y las capelinas. Eso si... no hay nadie.. prácticamente estamos solos y es un gusto. 

Las primeras bajadas serán con Magí encima de los ST, esquís que a la postre los había tenido en su época de corredor, por lo que podrá recordar sensaciones y es bueno para el test. Yo estaré encima de los 507 que me parecen brutalmente bonitos. 

 

 

Briefing antes de empezar... 

 

Magí comenta que él, de joven había corrido con ese mismo modelo, por lo que va a tener sensaciones, si no parecidas, semejantes a lo que debió esquiar en su época. 

Los primeros giros de la primera bajada son muy cautos por ambos... más por la nieve que por los propios esquís. Paramos después de unos cien metros y Pau, ya cámara en la mano, nos sigue en giros cortos y en una nieve que no nos merecemos, pero que es la que tenemos.

Ambos usamos la técnica esquí alternativo y les sacamos giros muy cortos, llegando a la conclusión que los dos pares responden y hacen lo que queremos sin más. Magí está muy contento y  respecto del esquí, el metro noventa y cinco de largo no lo nota para nada. El esquía en moderno con metro ochenta y cinco, por lo que esos diez cm de diferencia no le causan ningún problema. Se centra más en la estructura del esquí, en lo que pueda llegar a hacer con ellos y se encuentra muy cómodo, yendo todo perfecto... los esquís le responden a la perfección en todo lo que les pide. 

Respecto de los 507 me pasa algo parecido. Los esquís, más cortos,  de 190cm,  me van como anillo al dedo. Puedo hacer lo que quiera con ellos y responden a lo que les pido sin ningún extraño. Son Roc, o así se llaman, teóricamente de slalom gigante, pero ni sus cotas de 8.4 - 6.6 - 7.5 mm  dan sensación de obligar a hacer giros largos, ni cuando alargas lo giros dejan de funcionar como les pides en giro corto. Es un amor de esquí, que hacen lo que les pides sin chistar. Genial. 

Unas bajadas mas tarde, sin que la niebla haya mejorado, hacemos el cambio de par. En la primera bajada  con esquís cambiados, Magí detecta que el stopper interno del 507 está hacia abajo, algo que hay que arreglar enseguida, pues en un giro pronunciado te puede llevar a la nieve en un momento... suerte que la nieve es blanda y no ha pasado de un frenazo a media curva, pero mejor llevarlos bien. Es algo en que ambos hemos coincidido. Los stoppers mirando adelante son un error... por suerte no duraron mucho tiempo y ahora solo miran hacia detrás.  

 

Un pequeño incidente con el stopper interno se arregló rápido... 

 

 

Respecto de los 507, Magí no se siente tan cómodo como yo, pues a él no le acaba de gustar como van en giro corto, no los siente...  son demasiado ligeros comparados con los ST, pero esta misma ligereza le deja girar sin sustos pero con los 507 prefiere los giros medios antes que los cortos. 

Encuentro los ST en mis botas muy pesados, probablemente el cambio de unos a otros esquís  penaliza, pero también es por la cantidad de material debajo de la bota. Los 507 tienen un grosor de 1,8 mm ahí debajo, por los 2,00 mm de los ST. Una diferencia bastante grande que se nota a la hora de hacerlos girar y más en esta nieve.... tengo la ligera sensación de que esquío peor, que no se esquiar... hasta que encuentro el punto. Dándoles un poco mas de caña, sin miedo a la nieve papa, los esquís responden mejor, giran mejor y van más por donde toca.

Es en este momento, donde me doy cuenta de la gran diferencia entre un modelo y otro. Los 507 son para el gran publico, para disfrutarlos sin ser superados por el propio esquí. Un esquí razonable para cualquier ocasión, al revés que los ST, que quieren ser conducidos y esquiados para lo que están hechos, giro corto agresivo y mandando el esquiador sobre el esquí. Entonces responden a lo que les pides. 

 

Arriesgando más así que esquiando...

 

Ambos hemos quedado muy satisfechos respecto del primer par probado y no tanto del segundo, por lo que ambos tenemos favorito, Magí los ST y yo los 507. Respecto de estos últimos, ya que son los raros, poco conocidos, diré que Rossignol acertó al hacer un par tan dócil con la cosmética muy parecida a los de competición, acercando al gran publico a unos esquís buenos, pero sin las pretensiones de unos de competición puros, para mi, un acierto. Me han gustado mucho. Y a Magí los ST también, tanto, que se los lleva a casa. No podrían encontrar mejor hogar. 

 

Final del test... nos intercambiamos de nuevo los esquís y Magi se llevó los ST y yo los 507 a casa. Todos contentos.

El próximo test con Magí será la temporada que viene con dos pares de los míticos Olin Mark VI. ¡¡No os lo perdáis!!