Tenía muchas muchas ganas de probar estos esquís, pues siempre había tenido excelentes referencias de muchos esquiadores que los usaron en su época por lo que los he tenido muy en mente. Hace un tiempo localicé unos de slalom gigante. Pero cual fue mi sorpresa, pues al cabo de pocas semanas me llegó otro par, pero esa vez de slalom especial, por lo que tengo un par de cada modalidad. Si los miras bien, en apariencia son exactamente iguales por fuera, salvo las nomenclaturas Geant y Special y los laterales, blanco para el SL y negro para el SG
El reto ahora es descubrir las diferencias entre estos dos pares iguales pero diferentes, por lo que ambos pares me tendrán que decir diferentes cosas cuando los tenga en las botas, que seguro hacen, ¿Pero seré yo capaz de reconocerlo? ¿De entenderlo?


Una fantástica noticia: Al revés que muchos pares, estos me han llegado en un estado de forma excepcional y están francamente bien. Los de SG de dos metros y el de SL es de uno noventa... son los esquís perfectos para hacer el test con los dos pares el mismo día para buscar esas diferencias entre un modelo y otro. Igual que en la verdadera competición. Me siento como un corredor de la casa Dynastar...
Y antes de seguir con estas dos bellezas, un poco de historia del Dynastar del tomate, como los llamaban en la época.
Su nombre verdadero, Dynastar Course, ya da a intuir para lo que estaban hechos, para la competición pura y dura. Los primeros Course, los dorados, salieron de las olimpiadas de Sarajevo '84 con dos oros y un bronce, casi nada si tenemos en cuenta que en aquella época solo se repartían dieciocho medallas en tres modalidades, damas y hombres y marcas en liza habían muchas.
En la temporada 85 salieron los de color blanco, los que yo voy a esquiar, probablemente con alguna evolución interna, pero el tomate en la espátula era el mismo. ¿Y para que sirve el tomate? Para que el esquí no aplauda en la nieve.. ¿Cómo dices? Pues si. La función del tomate era muy especifica. Empecemos por las intenciones del fabricante. Dynastar siempre estuvo orgullosa de poner los esquís más ligeros en las botas de sus corredores entre todas las marcas de competición. Pero esta ligereza estaba comprometida. Contra más metal, más fuerte es el esquí y menos vibra, pero claro, pesa más. Encontrar el compromiso entre ligereza y rigidez era el rompecabezas que se tenía que resolver.
La apuesta de Dynastar fue introducir un artilugio tipo "dumper" o "selenblock" que absorbiera las vibraciones que se generan en la espátula. En cuanto la espátula del esquí vibra por las irregularidades de la nieve, la energía que se produce es transmitida a un peso calibrado instalado en la espátula (el famoso tomate) y disipado a través de la absorción por un émbolo en movimiento.


Otra de las cosas que dice la casa es que cada par de gigante y de especial está construido con sus propias especificaciones, pero no he logrado encontrar nada en ningún lado para poder trasladarlo al articulo, por lo que tendremos que tener fe en los anuncios de Dynastar. A simple vista, la serigrafía es prácticamente exacta pero los laterales de los GS son negros y los de los SL blancos.
Volviendo a los dos pares que tengo, solo he tenido que restaurar el tomate de los de SL y adelantar las fijaciones un centímetro en los GS pues no me entraban las botas por lo que creo que serían de un junior o de una chica, pero esto no me va a impedir disfrutarlos a tope. Los SL debían ser de un chico, pues la fijación Look es perfectamente suficiente para alojar mis 28.5 de bota y además las he tenido que cerrar un poco de talonera para que queden perfectas. Por lo demás, ambos pares están impecables y son a la vista, muy bonitos.


Una cosa que si he hecho ha sido cambiar el derecho por el izquierdo en ambos pares, para aprovechar el menor desgaste del lado exterior del esquí y convertirlo en el interior. Es algo que suelo hacer si no son nuevos y va muy bien. Una vez ya arregladitos, encerados y perfectamente trimados a mi gusto, puedo esquiarlos. ¿Qué me voy a encontrar?

Como decía Van Morrison en su canción, Perfect fit.
Ahora ya solo queda esquiarlos. Subo con los dos pares al telesilla, algo que sorprende a los pocos esquiadores que me encuentro, ya sea por ir con dos, o con dos tan vintage. Pablo, el remontero del telesilla me asegura que el par que se quede ahí estará bien vigilando, por lo que me iré tranquilo con el primer par que escoja. ¿SL o GS?

Me decido por los GS para poder girar largo y con velocidad, pues no hay mucha gente en pista. Más tarde cambiaré a los SL, de giro más corto e intenso, pues con la nieve transformada serán más divertidos.
Los GS en primer término...Salvo las fijaciones y los laterales, son prácticamente iguales. 
Ya encima de ellos, en las botas se ven muy largos... es un shock recurrente, pues los mas largos que uso actualmente con los de 179 cm y 110mm de patín de freeride y estos son taaaaaaaaaaaaaan estrechitos y tan largos que cuesta entender que vas a poder esquiar con ellos... los SG de dos metros, tienen unas cotas de 83/65/75 y los SL de uno noventa tienen unas cotas de 85/64/74 y de estos números saco lo siguiente.
Los de gigante son dos milímetros más estrechos por la espátula que los de especial. Su radio de giro es ligeramente más grande pues su sidecut es solo de dieciocho milímetros por los veintiún milímetros de los SL. Una ligera diferencia pero que ya nos dice que sus características son diferentes y que el SL debería entrar mejor en la curva, o más fácilmente que el GS.

Fijaciones a punto y las de gigante adelantadas. No hay excusas, tengo que poder llevarlos sin miedo.
Ahora a esquiar.
Los GS se sienten algo pesados en las botas y son perezosos a poca velocidad, paro no tanto como lo fueron los Fischer C4 del pasado test. Al principio soy cauteloso con los giros pero pronto me doy cuenta que si los fuerzas un poco, responden perfectamente. Empiezo a disfrutar de giros medios y algo más largos donde el esquí se encuentra en su salsa. Se dejan esquiar y para mi sorpresa giran mucho más redondo de lo que me espero. Es un placer ver como a pesar de longitud y su larguísimo radio de giro, los puedo dominar sin mayor problema. No son los más rápidos que he probado, pero si les dejas hacer, corren lo suyo. No me puedo arriesgar, quiero esquiar todo el día y sobre todo, probar también los SL.
A medida que caen las bajadas, la confianza es total. La nieve se deja y los esquís son como una extensión más en mis botas. Van por donde yo quiero, no hacen extraños y pronto me atrevo a saltar ya un poco y a exigirles un poco más. No hay ninguna caída y disfruto mucho con ellos. Peeeeeroooo... cuando la nieve empieza a transformar y se hacen grumos, sufro un poco, pues los esquís tiran mucho de las botas y no me siento cómodo. Nada que achacar a los esquís... son las botas... con muchos años a cuestas, me van demasiado bien y a pesar de apretarlas a tope, no logro evitar el desvío de los largos esquís, por lo que toca cambio de botas...

Dejo los de gigante muy satisfecho en manos de Pablo y me llevo los SL. Lo primero que noto al cogerlos es la ligereza. Son mucho más ligeros que los GS y no es por los meros diez centímetros de diferencia. Seguro que es por la construcción interna, menos metal y todo acorde a lo que pregona la casa. Los más ligeros entre sus competidores.

Puestos en las botas, se notan ligeros pero se ven largos tambien. Los primeros giros son de prueba, pero enseguida noto que con ellos puedo hacer lo que quiera. Giro corto corto, mucho más que con los GS y sin ningún encarrilamiento o interior. Disfruto a tope con ellos a pesar de las botas y la nieve y puedo probar cosas. Giros muy cortos y rápidos, giros más redondos, en fin, un placer esquiar con ellos.
Lo que está claro es la gran diferencia entre un par y el otro, cada uno para hacer lo suyo, lo que le corresponde y ambos lo hacen muy muy bien. Por ello fueron unos esquís buenísimos en manos de los corredores de la época, como así lo sugiere los dos oros y el bronce de Sarajevo. Ahora toca cambiar de botas para que en el próximo test, todo vaya mejor... ya tengo clarisimo cuales serán...
Ha sido una delicia esquiar con los dos pares, pero si me preguntas, me quedo con los SL. Son muy manejables y difrutones, por lo que seguro que me veréis repetir más de una vez con ellos.

