-¿No harás tonterías durante el camino, verdad hijo?
-No. Se lo aseguro- contestó Juan compungido.
-De acuerdo hijo. Llegaremos en diez minutos.
El sheriff de la pequeña estación, un hombre de edad madura, le miraba por el retrovisor de vez en cuando con ojos tristes. Podía ser su padre. Juan estaba en el asiento de atrás, si bien el sheriff no le había puesto las esposas.
Ese era el tiempo que le quedaba a Juan antes de entrar en la sala donde esperaba que le cosieran a preguntas. El sheriff ya le había advertido.
-Este tipo de accidentes han de pasar por el juez del condado- le aclaró.
-Si...
Juan estaba intentando convencerse de que todo era un mal sueño, pero no, no lo había sido. En su fuero más interno, no las tenía todas consigo. Notaba un deje de culpabilidad por todo lo que pasó. Todo el magnífico viaje que habían tenido hasta hoy se había empañado, todo se había vuelto oscuro.
Pepe estaba en el hospital, donde estaban intentando que saliera vivo. No había sido una asfixia por el alud como casi todo el mundo cree.. había quedado destrozado por las rocas dando volteretas dentro del alud montaña abajo.
Ahí en la sala de espera Juan intentaba recomponer todo lo vivido, pero se le hacía un nudo en el estomago al intentar seguir el hilo de los acontecimientos... lo estaba pasando fatal.
-Vamos hijo, ya puedes entrar- le dijo el Sheriff.
Juan salió de su pensamiento lentamente sin aún creerse muy bien todo lo que le estaba pasando, pero la triste mirada del Sheriff le devolvió a la cruda realidad.
Juez Akerman: -Buenas tardes, hijo, Cuénteme como se encontraron con Pepe.
-Verá usted, estamos aquí los dos como parte de un viaje que queríamos hacer desde hace un par de años.
"Era un viaje que teníamos planeado hacía mucho tiempo y en el que habían puesto mucho esfuerzo e ilusión, trabajando todas las horas extras que podíamos en la escuela de esquí y ayudando en el bar por las noches, en vez de bebernos la pasta ganada con las clases"
Juez Akerman: -¿Por qué decidieron venir a Jackson?
-Por que es uno de los mejores destinos de freeride de los USA.
"Fue la elección de Pepe y yo estaba totalmente de acuerdo. Jackson molaba. No tuvimos dudas en eso"
Juez Akerman: -¿Y ustedes conocían lo que se podía hacer o no en fuera pistas?
-Si, habíamos estudiado las condiciones y cuando llegamos a la estación fuimos a preguntar a los Patrol.
"Aunque cada mañana lo hacíamos, era ya una especie de rutina. Como nos molaban los patrollers y eran simpáticos, echábamos un rato con ellos. Esa mañana se habló poco del estado de las pistas y bastante del bar de anoche"
Juez Akerman: -¿Y que les dijeron ellos?
-Que como la política de la estación era de responsabilidad del propio esquiador, teníamos que hacer las cosas bien y auto protegernos.
"Eso nos dijeron el primer día y ya llevamos cuatro en la estación. Llevábamos todo el material de salvamento en perfecto estado y habíamos repasado todo una y otra vez. No había nada que no funcionara. Los Patrollers nos dijeron que las condiciones estaban algo mejor que el parte, pero que no querían actualizarlo para que no hubiera una estampida hacía el fuera pistas y todos nos reímos"
Juez Akerman: ¿Y siguieron sus instrucciones?
-Sí, por supuesto.
"Si, pero yo me quedé con la mosca detrás de la oreja con esa diferencia entre el parte real y la información dada a los esquiadores. ¿Y si no era así? ¿Y si las condiciones eran más difíciles de lo que nos aseguraron? Se lo comenté a Pepe y se rió diciendo que no viera visiones"
Juez Akerman: ¿Y que hicieron después?
- Pues esquiamos unas bajadas en pistas para ver un poco como estaba la situación.
"Yo intentaba alargar esquiar en las pistas y no salir tan pronto, a ver como iba la situación y que comentaban los demás esquiadores. Al final Pepe no pudo más y en la cabina estudiamos los itinerarios y por qué puerta nos convendría más salir"
Juez Akerman: ¿Cuándo fueron a ese fuera pista, creían que las condiciones eran óptimas?
- Si. Parecían condiciones óptimas y ya habían bajado varios esquiadores por ahí.
"Cuando llegamos a la puerta, vimos que solo habían tres huellas anteriores, al revés que en muchas puertas, en las que se habían metido docenas de esquiadores... algo no iba bien. Le pedí a Pepe que sacara el mapa de pistas e itinerarios para ver mejor que podía ser que no bajara tanta gente por ahí. Pepe lo sacó y vimos que había un paso expuesto, pero no parecía peor que muchos que ya habíamos esquiado con anterioridad"
Juez Akerman: -¿Quien cree que fue el responsable del accidente?
- Nadie..... los dos.... no lo sé... no se como responder a eso...
"Pepe estaba on fire y yo estaba más frío. Él quería ir a toda costa y yo había estado demorando la salida. Todo estaba muy cargado, aunque se veía todo precioso bajo la luz del sol, pero cuando pensaba en el fuera pista, me sentía inquieto, pero no fui capaz de transmitirlo correctamente"
Juez Akerman: -¿Por qué no bajó usted primero?
- Porque ya habíamos decido el orden antes. Una vez cada uno el primero.
"Pepe insistió que yo fuera primero, que estrenara el bajadón y que disfrutara y lo pasara bien, pero yo estaba un poco temeroso y no estaba seguro de querer ir primero y le dije que no, que fuera él y yo filmaría y en la siguiente ya haríamos al revés."
Juez Akerman: -¿Que pasó entonces?
- Nada. Sencillamente, cuando Pepe dio el primer giro, la montaña cayó entera.... y él con ella...
"No me lo podía creer... hacía tiempo que no veía algo tan bestia. Me quedé en shock, pero recuerdo vagamente estar gritando como un poseso NO NO NO... "
Juez Akerman: -¿Y qué hizo usted entonces?
-Seguí el protocolo de aludes, no perdí de vista a Pepe ni un momento y sólo dudé si bajar a buscarlo enseguida o llamar primero.
"Estaba en shock y no podía desviar la mirada ni un milímetro de donde había quedado Pepe inerte, unos setenta metros más abajo. Al final me repuse y logré dar la vuelta maría para ir hacia la izquierda, al bosque. Un par de metros por debajo de mí ya no quedaba nieve esquiable, solo rocas que sobresalían de la primera capa de nieve de esa temporada. La segunda capa, generosa, más de medio metro, había caído toda"
Juez Akerman: -¿Y por qué decidió bajar primero antes de llamar?
- Porque que quería llegar rápidamente hasta Pepe para ayudar, pero en la línea del alud había muchas rocas y era imposible, por lo que tuve que dar un rodeo por el bosque para llegar y no quería perder tiempo. Ya llamaría desde abajo.
"Cuando empecé a bajar iba llorando y gritando... me metí en el bosque para bordear el filo del alud, ya que por donde había caído estaba impracticable. Las lágrimas se helaban en mi cara... hacía mucho frío ese mes de diciembre. Notaba que iba lento e intentaba esquiar más rápido, pero por otro lado no quería llegar, por que no quería encontrarme con la realidad, con lo que sabía que habría pasado"
Juez Akerman: -¿Que hizo usted cuando llegó hasta pepe?
-Horrorizarme y gritar.
"Lo que vi no me dejó dudas.. Pepe estaba literalmente roto por todas partes. La mancha de sangre en la nieve era horrible y tuve que apartar los ojos de su figura. Pensé que estaba muerto... cogí fuerzas de donde no tenía y me quité las gafas... se las puse delante de su nariz ensangrentada pero vi como se empañaban ligeramente el cristal y enseguida cogí el teléfono... había una esperanza.
Juez Akerman: -¿No le ayudo?
-No podía hacer mucho más que llamar rápidamente por teléfono.
"Gritaba a la vez que intentaba marcar el número del puesto de socorro de la estación... seguía gritando cuando alguien contestó.... entre sollozos logré decirle donde estábamos y que se dieran prisa..."
Juez Akerman: -¿Cómo le encontró?
-Hecho un asco. Estaba inconsciente y estaba lleno de sangre.... yo.... yo... solo pude llamar por teléfono, sentarme a su lado y cogerle la mano. Había perdido el guante.
"Pasaron horas.... en realidad me dijeron que solo habían sido diez minutos, pero me parecieron horas... primero llegó Bill, a quien conocíamos bien de nuestros encuentros mañaneros... sin decir nada me apartó suavemente de Pepe y se puso a trabajar... yo me quedé parado a un lado sin saber que hacer... los siglos pasaban lentamente.... oí el ruido del helicóptero a la vez que llegaban dos socorristas más desde arriba... inmediatamente se pusieron a trabajar junto a Bill. Yo miraba sin ver nada. Estaba absolutamente en shock y el tiempo se había parado"
Juez Akerman: -¿Quiere decir usted alguna cosa más?
-Que lo siento mucho... no me atrevo a llamar a sus padres... ojala no hubiera pasado esto...
Juez Akerman: -¿Y cómo se declara usted?
-Yo.... yo..... yo... yo creo que culpable...
Juez Akerman: -Yo no. Yo también soy esquiador y por lo que me ha contado, le declaro inocente. Creo que hubieran podido ser algo más precavidos, pero la montaña es así... no avisa. Ya tiene usted bastante castigo con todo esto, por lo que queda en libertad. Vaya al hospital a ver cómo está su amigo. Le llevará el Sheriff.
-Gracias Señor juez- contestó Juan con la mirada en los ojos del juez, mientras el Sheriff lo cogía suavemente del codo para ayudarle a salir.
Comentario del Friki.
"Each snowflake adds to the depth,
and each snowflake adds to the weight.
It might take a million snowflakes
for a skier to notice the difference.
It might take just one more for a mountain to move"
