
Primer vistazo llegando a Anchorage, AK
Creo que todo esquiador ha soñado alguna vez con teletransportarse alguna vez a las montañas de Alaska. Spines, frío, helicópteros...lo habremos visto mil veces en las pelis y especialmente ahora, cada inicio de primavera, en las redes sociales de todos los riders que seguimos. Desde que me vine a Estados Unidos la idea me rondaba la cabeza, y este pasado mes de marzo se hizo realidad!

Anchorage se encuentra a las puertas del Chugach, con muuuchas opciones para el esquí de montaña
Ha sido un invierno muy malo en Utah, y en todo el oeste americano. No ha sido el más seco, pero sí el que menos nieve ha acumulado en las montañas cercanas a Salt Lake City en mucho tiempo. Estaciones abiertas a medio gas, porteos para travesear toda la temporada, lluvia por encima de 3000m varias veces en pleno invierno...menuda maravilla nos espera en el futuro, jodó. Poco esquí y la cabeza en otras cosas. A cambio, muchas partes de Alaska han tenido uno de los inviernos más fríos que se recuerdan, tirando a seco, pero frío de pelotas...así que hablando de ello surgió la idea con dos amigos splitboarders. Como el heliesquí quedaba totalmente descartado (la investigación se paga igual de mal a este lado del Atlántico), centramos el tiro en la zona de Anchorage: cómodo para llegar, acceso fácil a mucho terreno y variedad. Vuelos, apartamento y coche de alquiler, nos vamos a Alaska!

Primavera más allá de los 60ºN: atardeceres infinitos
La llegada te pone rápido en tu sitio, venir del desierto de Utah a un mundo de nieve y hielo siempre tiene gracia. -15ºC a nivel de mar, todo congelado y una megaurbe en mitad de todo esto. Anchorage es un sitio muy curioso, en la ciudad vive un porcentaje muy alto de la población de AK y es como cualquier ciudad americana pero con 20-30cm de nieve por todos lados. Un caos de enormes pick-up trucks, zonas comerciales, y algún que otro moose paseando por las calles. Aquí haríamos base y cada día nos moveríamos a alguna zona diferente.

Alyeska, mítica estación de esquí en Girdwood

Alyeska resort, en la base del teleférico

Esquiando en Crow Pass, terreno facilón en Girdwood
Cerca de Anchorage está una de las estaciones más míticas del país, Alyeska. Es pequeña pero con bastante desnivel y unas vistas muy chulas al fiordo? ría? Turnagain arm en inglés. Los horarios los adaptan para sobrevivir al frío y la falta de luz, abriendo en torno a las 10:30 y cerrando ahora en primavera más allá de las 18h. Mucho ambientillo local, mucho nivel (incluyendo a los del Natural Selection dando vueltas por allí) y la sensación de esquiar en un sitio donde se ha escrito parte de la historia del esquí en Alaska. Todo ese sector de Girdwood tiene muchas opciones de esquí de montaña, ya sea directamente desde la carretera o adentrándose un poco más allá hacia la zona de Crow Pass.

Hatcher Pass, en el interior de las Talkeetna Mountains

Terreno súper accesible en Hatcher, aquí frente al Microdot


Toma de contacto, zona muy trabajada por el viento y algo justita de nieve este invierno 2026!
Al norte de Anchorage y todo el macizo del Chugach, están las montañas Talkeetna y uno de los sectores típicos para el esquí de montaña: Hatcher Pass. Terreno variado, generalmente con poca pendiente, y acceso por carretera muy fácil, con lo cual no es raro ver gente en motos de nieve, trineos, lo que sea. Una cosa curiosa de Hatcher es que hay un gradiente de precipitación muy marcado entre el mar y el interior de Alaska, con un clima muuucho más continental que al sur de Anchorage, pese a haber poca distancia. Este año de poca precipitación lo encontramos con poca nieve (delito) y bastante trabajado por el viento. Nada que un pirenaico bregado en costras no sepa gestionar 

Montañas inmensas allá donde mires. Impresiona ver el Chugach y el río Matanuska totalmente congelado

En umbrías es fácil encontrar polvo, nieve cambiante en toda esta zona
En condiciones normales la zona tiene una pinta espectacular, con travesías de varios días posibles gracias a una red de refugios abiertos, algo que me sorprendió ya que no es muy habitual por esta parte del mundo. Es zona minera, y aún se pueden ver muchos vestigios de la fiebre del oro de inicios del siglo XX que contribuyó al desarrollo económico de toda esta región.

No solo hay spines en Alaska!

Eddie's en Turnagain Pass, una opción fácil en días con riesgo de avalancha

Ojipláticos. Tincan a la derecha, otra zona clásica de Turnagain
Al sur de Anchorage y justo a la entrada de la península de Kenai encontramos otra de las zonas con más “tráfico” de la zona: Turnagain Pass. Diferentes montañas/valles a ambos lados de la carretera: el lado norte es para motos de nieve, y el lado sur para esquiadores, problemas del primer mundo. Aquí el manto es totalmente diferente del que encontramos en Hatcher: mucho más espeso (más precipitación al estar más cerca del golfo de Alaska), y repleto de capas débiles, especialmente en años más secos como este 2026. Hay opciones para todos los gustos en función de estabilidad y ganas del grupo, mini-spines, zonas más planas, bosques espesos, más abiertos...lo que queráis. Una opción muy buena incluso para días de mal tiempo.


Terreno suave en Eddie's, al fondo la carretera y la zona dedicada a motos de nieve

Alvaro, Pat, Joe. Tres investigadores de nieve en la meca del powder!


Imposible aburrirse por las carreteras de Alaska. Qué disparate

Byron Glacier

Portage Lake, totalmente congelado. Shakespeare y the Bard al fondo, buff
Con buen tiempo, tan solo conducir a ambos lados del Turnagain arm es un espectáculo. Montañas inmensas, blancas de arriba a abajo y la mayor parte prácticamente inaccesibles sin moto de nieve o helicóptero. Te dan ganas de parar a cualquier paisano y tirarlo al fiordo para quedarte con su moto...o plantarle unas ruedas de clavos a la RAM que llevamos y ancha es Alaska!


Whittier: el pueblo que vive bajo el mismo techo

Un día perfecto: sol, sin viento y nieve fría y suelta!

Portage Glacier
Whittier es uno de esos sitios que hasta que no lo ves no te crees que la gente viva allí. Desde Anchorage se accede por un túnel de un único carril compartido entre vehículos y trenes, y todo el pueblo vive en el mismo edificio. Te cagas, el problema de la vivienda solucionado en los años 50. Semi-fantasma a finales de marzo, pero lleno de gente en verano al ser un lugar frecuentado por los cruceros que recorren los fiordos de la bahía Prince William.

Días que amortizan un viaje

Todas las cimas están redondeadas, menudo pastel


Paisajes de película en esta zona. Qué sitio!!

La inmensidad del Chugach, la bahía Prince William, y 3 amigos

Pon a un splitboarder en tu vida!

Para casa. La próxima a por the Bard!
En torno a Whittier encontramos montañas que sí recuerdan al clásico Alaska que vemos en las pelis. Se puede acceder a glaciares inmensos como el Portage o más modestos como el Shakespeare, montañas flipantes como the Bard...un sitio de flipar. Aquí tuvimos nuestro mejor día de la semana y no vimos un alma en todo el día, igualito que en nuestros queridos Cottonwoods. Días que amortizan un viaje!


Cerca de Anchorage podemos esquiar frente el mar. Aquí entre Peak Two y Peak Three

Parque Nacional del Denali al fondo, la cima de Norteamérica!
Sin salirse del área urbana de Anchorage también es posible esquiar muy a gusto. Flattop Mountain y alrededores es uno de los clásicos de la ciudad para algo rápido antes/después del trabajo, el acceso es rápido y la esquiada es buena si las condiciones acompañan. En días despejados se puede apreciar todo el macizo del Denali, la cima más alta de Norteamérica, y sumado a las vistas del mar y las montañas alrededor de Anchorage (Tordrillo, Chugach, …) hacen que sea una opción muy buena para echar un rato.


Un coche apropiado para las carreteras y el clima de Alaska, brrrr (-23ºC a nivel de mar una mañana! )

A falta de bares, bueno es un tailgate

Seward, al final de la península de Kenai, maravilloso pueblo pesquero


Seward forma parte de la historia de la Iditarod, la carrera de trineos tirados por perros

La actividad favorita del fin de semana

Resurrection Bay, puerta al Parque Nacional de los fiordos de Kenai

Hasta la próxima, AK!
Hemos tenido mucha suerte con el tiempo. Nevó un par de días antes de que llegáramos y tuvimos toda una semana de sol, prácticamente sin viento y temperaturas relativamente agradables. Esto no es habitual para esta zona de Alaska, raro es el día que no está nublado, nieva/llueve o hace un viento de mil narices. No tuvimos ni un buen down day para trabajar, aún estamos lidiando con el curro atrasado de esa semana…pero que nos quiten lo bailao!
Desde hace un tiempo intento que el esquí sea una excusa para conocer sitios nuevos, y de nuevo me vuelvo a casa contento. Alaska es un sitio salvaje, con unas dimensiones que no nos entran muy bien en la cabeza (es 3 veces más grande que España) y con una geografía de flipar. Solo hemos visto una pizquita de todo lo que hay y hemos vuelto ojipláticos, no me imagino lo que debe ser el Denali, la inmensidad del North Slope, o toda la costa del golfo hacia Juneau/Haines, la virgen. Normal que esta peña viva aislada de todo y de todos, parece otro planeta, totalmente desconectados de lo que pasa en el lower 48. En fin, como podéis ver no todo son spines ahí arriba, pero ya solo pienso en una cosa y es que quiero volver, y por desgracia me va a salir caro porque ahora quiero helicóptero sí o sí!!!
Hasta la próxima!


Siempre ventanilla mirando al norte, nada como dormirse con la aurora bailando ahí fuera!
