Bajo su mandato, la RFEDI ha pasado de la incertidumbre económica a un modelo profesionalizado, con 37 deportistas en equipos nacionales consolidados, mayor proyección internacional, y una apuesta decidida por el talento joven y femenino.
¿Cómo se presenta la temporada 2025/2026 para la RFEDI y para los deportistas españoles?
Esta es la temporada que marca un final de ciclo Olímpico y Paralímpico, y por primera vez en la historia, RFEDI acude a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de invierno de la mano y conjuntamente, con un equipo nacional sólido. El reto es claro: ir a competir y al máximo nivel. Hemos definido un equipo competitivo, con 37 deportistas de disciplinas Olímpicas y Paralímpicas, que aspiran no solo a clasificarse, sino a dejar huella. Así que el objetivo es dual: que cada deportista dé lo mejor y que nosotros como dirigentes les ofrezcamos todas las herramientas para hacerlo.
¿Cómo describirías el estado actual de los deportes de invierno en España?
Estamos en un momento de madurez y consolidación. RFEDI ha pasado de gestionar deuda y un mísero presupuesto de 2,8M a tener un presupuesto ordenado de 7M de €, respaldado por grandes patrocinios y la confianza del CSD. La nieve española ya no es menor: tiene visibilidad, estructura, y ambición, ¡y todo esto se debe convertir en resultados mediáticos que aún den más visibilidad a nuestros deportes y estaciones de esquí!

¿Qué distingue el modelo español del de otros países, y qué podríamos aprender de ellos?
Nuestra clave es la pasión y la adaptabilidad. Con el horizonte marcado por “El plan estratégico de los deportes de nieve españoles 2022-2030”, en España los deportes de invierno han crecido con esfuerzo, con menos recursos de los países tradicionales y eso forja carácter. Lo que podemos “tomar prestado” de otros es una constante inversión en la base, un sistema sin fisuras para que esos 37 que hoy están con nosotros, formen luego parte del alto rendimiento sin interrupciones.
Después de varios años al frente de SPAINSNOW, ¿qué balance haces de tu gestión?
Estoy orgulloso: hemos cambiado la hoja de ruta, hemos saneado, hemos profesionalizado. En tan solo 11 años hemos logrado multiplicar las ayudas y el apoyo externo. Ahora nuestro compromiso es consolidar esta federación profesional, donde la gestión, el deporte, la cantera y la visibilidad vayan de la mano y que lo conseguido no se quede en un ciclo, sino se convierta en legado.
¿Cuál ha sido la decisión más difícil o arriesgada?
Sin duda alguna la de presentarme a la Presidencia de la RFEDI en 2014, una federación con apenas nueve deportistas, con una deuda enorme, y con mucha falta de credibilidad, pero gracias al equipo humano y profesional que me ha acompañado en estos once años hemos podido darle la vuelta. Otra fue aumentar la ambición del calendario internacional, organizar eventos grandes en España, atraer competiciones de élite, cuando el sistema interno aún se estaba construyendo. Pero era el paso que había que dar.

Barcelona, septiembre 2025.
Jornadas Profesionales de Preparación, seguridad, e innovación en pistas.
Si pudieras cambiar una sola cosa en el sistema deportivo español, ¿cuál sería?
Que el talento no se pierda. Tenemos jóvenes de altísimo nivel; lo que falta muchas veces es el puente, la continuidad, los recursos adecuados en las FFAA y los Clubes, que no se queden por el camino o se vayan a otro deporte.
¿Cuál es la estrategia de RFEDI para situar a nuestros deportistas entre la élite mundial?
Mucha planificación deportiva y económica, optimizar al máximo nuestros recursos, técnicos muy profesionales y apasionados, y darle visibilidad al trabajo para atraer a más patrocinadores y esquiadores a nuestras estaciones de esquí.
¿Qué disciplinas tienen mayor proyección en España?
Fuerte proyección tienen: esquí alpino y el fondo, que siguen liderando; como emergente el freeride, que ya está en la conversación internacional con un equipo nacional propio; snowboard y freeski, donde el talento joven tira con fuerza; y también el paralímpico, que sigue creciendo y debe tener una mirada igual de estratégica.

Sede del Comité Olímpico con su presidente, Alejandro Blanco.
Presentación de todos los deportistas de los equipos nacionales de la RFEDI.
¿Cómo valoras la evolución de la presencia femenina en los deportes de invierno?
Ha sido un salto cualitativo. Ya no es una asignatura pendiente: las mujeres están presentes en el equipo, en los órganos técnicos y directivos, y eso cambia la dinámica global del deporte de nieve en España. La incorporación de programas y proyectos femeninas demuestra que no es solo hacer, sino creer.
¿Qué acciones concretas ha impulsado RFEDI para fomentar la participación femenina?
Hemos creado programas de apoyo, de formación para técnicas y entrenadoras, becas, visibilidad, e incluido la perspectiva de género en la estrategia general. El patrocinio femenino con marcas que apoyan solo la parte femenina de la federación refuerza ese compromiso.
¿Cuál es tu après ski ideal?
Silencio de montaña, amigos, buena conversación, un café o un vino en un refugio o en mi pueblo (Salardú) sin grandes alardes. Así es como lo siento mío.
¿Qué estación de esquí española te emociona más, y por qué?
La mía: Baqueira Beret. Nací allí, crecí allí, vivo allí, y es parte de mi historia como persona, como esquiador, y como dirigente. Pero lo que realmente me mueve es ver cómo todas nuestras estaciones españolas se están poniendo a la altura de los retos que hemos marcado: alto nivel, internacionalización, deporte y sostenibilidad social y económico en el territorio.

Año 1982, Campeonato de España de slalom en Astún.
