Hija del esquiador Paco Fernández-Ochoa, primera medalla de oro española en los Juegos Olímpicos de Sapporo, en 1972, de quien ha heredado su carácter fuerte y su actitud positiva ante la vida, y sobrina de Blanca Fernández-Ochoa, primera mujer en conseguir una medalla olímpica para España, bronce en los Juegos Olímpicos de Albertville, en 1992, tiene muy claro su lema de vida, “Que a reír no te gane nadie”, un legado que le dejó su padre. Porque, como ella misma afirma, tiene muchos motivos para sonreír y, si no los tiene... ¡los busca!
¿Con qué edad empezaste a esquiar y qué recuerdas de tus inicios?
Comencé a "esquiar" casi desde bebé, igual que mis hermanos, aunque, en realidad, quien esquiaba era nuestro padre, Paco Fernández-Ochoa, ¡porque nos llevaba a su espalda en una mochila! A través de esta experiencia fuimos tomando contacto con el entorno y aprendiendo sensaciones únicas. Mirando atrás, me doy cuenta de lo afortunados que fuimos, ya que aprendimos a esquiar con el mejor esquiador del mundo (que me perdonen otros), y lo hicimos casi incluso antes que a caminar. Aquellos momentos en la montaña, con el frío y todo lo que este deporte conlleva, además de enseñarnos a esquiar, nos hicieron valorar la disciplina y el esfuerzo, y sentir esa pasión por los deportes de invierno que hoy aún mantengo en mi vida profesional y personal.

Paco y Paula Fernández-Ochoa.
En 2023 fuiste una de las 100 mujeres más influyentes del sector deporte. ¿Cuáles consideras que son los pasos a seguir para la promoción de la mujer en cualquier ámbito del deporte, especialmente en los de invierno?
Ser reconocida como una de las “100 mujeres más influyentes del deporte español” en la categoría de Directiva y Empresaria, por Women’s Sport Institute, ha sido fruto de mi compromiso con los deportes de invierno y con la igualdad. Es un honor estar junto a las campeonas olímpicas Sandra Sánchez, Ruth Beitia, Mireia Belmonte, o Lydia Valentín, la alpinista Edurne Pasabán, o la presidenta de ECOMAR, Theresa Zabell, entre otras. Me llena de orgullo, ilusión, y responsabilidad para seguir promoviendo la participación femenina en el deporte, especialmente en disciplinas de invierno.
Debemos implementar estrategias que aborden tanto la visibilidad como la igualdad de oportunidades. Tenemos que:
- Fomentar un entorno inclusivo donde las mujeres nos sintamos apoyadas y valoradas.
- Aumentar la cobertura mediática de las mujeres en el deporte, destacando sus logros y desafíos, lo que inspira a futuras generaciones a seguir sus pasos.
- Y luchar contra los estereotipos y prejuicios, promoviendo una cultura de respeto y equidad en todas las disciplinas deportivas.
Todos debemos ser parte activa de este cambio, apoyándolo y sintiéndolo como propio. Con la igualdad todos ganamos.
¿Cuáles son tus motivos para sonreír?
Siempre hay un motivo para sonreír. Algo que te sacude el corazón y te hace sentir plenamente vivo. Y hay que luchar por ello. Encuentro alegría en las “pequeñas-grandes cosas” diarias, en lo afortunada que soy por tener una familia maravillosa, una pareja y unos amigos a quienes adoro, salud que me permite disfrutar de mis pasiones, un trabajo que me gusta, la ilusión constante por aprender, por viajar, por disfrutar de un buen vinito… Son algunas de las fuentes de mi felicidad. Tengo muchos motivos para sonreír y, si no los tengo, ¡los busco! Mi lema “Que a reír no te gane nadie” se ha convertido en la competición de mi vida y Vivir(cor)Riendo es mi filosofía, reírme con todo y hacer todo por reírme, porque en eso consiste la vida.

Paula Fernández-Ochoa en las islas Lofoten.
¿De dónde sacas esa energía tan positiva?
Soy una firme convencida de que cuanta más alegría gastas, más queda. Y hago todo para que así sea. Cuanto más me esfuerzo, mejor me siento y más recompensas obtengo. Es cuestión de actitud.
Me esfuerzo constantemente por mantener una actitud positiva porque sé que, además de mejorar mi bienestar, también mejora el de quienes me rodean. Cada esfuerzo que realizo, cada meta que persigo, me da fuerzas e impulsa a seguir hacia delante. No me gusta ir a medio gas en nada, ¡los grises y las medias tintas no van conmigo!, ya sea en el ámbito profesional, deportivo, o personal. Esta determinación me ayuda a superar obstáculos y a mantener una energía vibrante que me permite afrontar la vida con entusiasmo y resiliencia.
¿Qué consideras que has heredado de tu padre, el gran Paquito Fernández Ochoa?
He heredado de mi padre el fuerte carácter, la personalidad, la actitud positiva ante la vida, la determinación en la toma de decisiones, la fortaleza física y mental, y la pasión por el esquí -¡que no su talento blanco! ;-)-. Toda esta artillería podría ser una bomba de relojería si no fuese gracias a lo que también he heredado de mi madre, Chus Vargas, y en lo que estoy en constante aprendizaje: la serenidad, el trabajo por el crecimiento personal, y el bienestar integral.
De ambos he aprendido la importancia del esfuerzo y de dar todo en lo que hagas, valores que aplico tanto en mi carrera profesional como en mi vida personal y mis actividades deportivas extremas.
Su legado es una fuente constante de motivación para no rendirme nunca y seguir persiguiendo mis sueños.

¿Algún consejo que te diera y que siempre llevas grabado?
Mi lema de vida, “Que a reír no te gane nadie”, es un gran legado que me dejó y resume un consejo fundamental que me acompaña siempre. Este mantra me recuerda la importancia de mantener una actitud positiva y enfrentarme a todos los desafíos con una sonrisa. La risa, por un lado, aligera el corazón y, por otro, también fortalece la resiliencia y nos ayuda a ver las oportunidades en medio de las dificultades. Este consejo me guía en momentos de adversidad y me enseña a valorar la alegría como una fuerza poderosa para superar cualquier obstáculo.
Una anécdota en la nieve que nunca olvidarás.
Sin duda, las anécdotas más memorables que tengo, en la nieve y fuera de ésta, son aquéllas compartidas con mi familia, que son mi gran motor y mi mayor tesoro. Pero, además, quiero destacar que la temporada pasada, con mis amigos Eduardo y Alfredo, he hecho uno de los viajes de esquí más especiales de mi vida. Fuimos a hacer skimo a las islas Lofoten, en Noruega, un enclave absolutamente mágico. ¿Sabes lo que es ascender hasta la cima de montañas solitarias, disfrutar de la pureza de la nieve virgen, de paisajes increíbles, y luego descender esquiando hasta la orilla del mar? Y, encima, ¡bajo la majestuosidad de las auroras boreales! ¡Fue una vivencia única! Esa travesía reafirmó mi amor tan auténtico por la montaña, por la belleza de la naturaleza, y el desafío del deporte extremo.

Paula en las islas Lofoten.
¿Cuál es tu estación favorita y por qué?
Mi estación favorita es Baqueira Beret, la tengo un cariño muy especial. ¿Qué me gusta de ella? Todo, salvo que está más lejos de mi casa de lo que quisiera. Sus más de 170 km esquiables, destacando el mítico Escornacrabes, la zona del Baciver, y el Stadium Fernández-Ochoa; la moderna y completa red de remontes; la calidad de la nieve y la preparación de las pistas; el espectacular enclave en el que se encuentra; su excelente oferta gastronómica, hotelera y de ocio; su après-ski… Además, el Valle de Arán no es sólo un paraíso en invierno, también es más que disfrutable durante el resto del año, y voy muy a menudo a correr, montar en bici, y disfrutar de sus montañas sea la estación que sea.
¿Tu après-ski ideal?
Después de una buena jornada de esquí, mi après-ski ideal es estar con la familia, pareja, y/o amigos en un lugar tranquilo donde podamos disfrutar de una gran comilona y un excelente vinito junto a una chimenea. Y, a ser posible, que siga nevando toda la tarde/noche, lenta y copiosamente, ¡invitándonos a soñar con la gran esquiada que haremos al día siguiente!

¿Qué proyectos tienes para 2025?
Para 2025 tengo varios proyectos ambiciosos que estoy deseando llevar a cabo. En el ámbito profesional, quiero seguir creciendo como speaker motivacional y consultora en MoreThanLaw+, compartiendo mi experiencia y valores para lograr el alto rendimiento y la vida plena. Además, estoy trabajando en la publicación de Mi Libro, sobre marca personal, una obra que busca inspirar a otros a construir y potenciar su mejor versión, el más alto rendimiento y una vida plena. En el ámbito deportivo aún no lo tengo claro, pero algo potente caerá, como he hecho en el 2024 con la carrera de ultradistancia por etapas en el Everest y mi primer triatlón como en el 2023 el legendario Marathon des Sables. ¡No concibo ni quiero mi vida sin retos!
¿Cuál es el próximo sueño que te has propuesto alcanzar?
Mi mayor sueño es mantener siempre viva la ilusión de ir alcanzando retos, de superarme, de disfrutar del regalo que es la vida. El día que esa luz se apague, estaré muerta.
Me siento tremendamente afortunada con las decisiones y el rumbo que he tomado en mi vida. ¡Ya firmo donde sea por seguir así! Estoy comprometida en avanzar con gratitud y determinación, siempre buscando nuevas oportunidades para crecer, disfrutar y, en la medida de lo posible, aportar valor a los demás. Siento una gratitud inmensa por todo lo que tengo ¡y por todo lo que está por venir!

