A través de un emotivo registro en sus redes sociales, el máximo referente del esquí de velocidad en Chile informó que cuelga los esquís tras una carrera marcada por la resiliencia y el orgullo nacional.
Lo que comenzó como un juego de niños en las laderas de los Andes ha llegado a su última estación. Henrik von Appen, el esquiador que desafió las leyes de la física y los prejuicios geográficos para situar a Chile en la élite del esquí alpino mundial, ha anunciado oficialmente su retiro de la alta competencia a los 31 años de edad.
El anuncio llega tras un inicio de 2026 devastador. A pocas semanas de los Juegos Olímpicos de Invierno, una caída a alta velocidad en Crans-Montana, Suiza, le provocó una grave lesión de menisco que no solo lo dejó fuera de su cuarta cita olímpica, sino que se convirtió en el factor determinante para poner punto final a su trayectoria.
El peso del sacrificio
En un vídeo cargado de honestidad, Von Appen reflexionó sobre la evolución de su carrera, una que transitó desde el placer puro hasta la presión de la élite mundial. "Me retiro del esquí profesional, la diversión se transformó en entrenamientos, Copas del Mundo, Mundiales, Juegos Olímpicos y el orgullo de representar a tu país" , confesó el deportista nacional.
Para el esquiador, el cuerpo ha comenzado a pasar las facturas de una disciplina que no perdona. A lo largo de su camino, Von Appen se enfrentó a tres lesiones de extrema gravedad que habrían retirado a cualquier otro atleta antes de tiempo. "Me tocó recuperarme, volver a armarme, entrenar y competir. Estas lesiones han ido dejando marca en mi cuerpo, disminuyendo mi capacidad atlética y movilidad" , admitió con crudeza.

Un adiós en la cima de su rendimiento
Lo más agridulce de su retiro es que ocurre en un momento de madurez deportiva excepcional. Poco antes del accidente en Suiza que sepultó sus sueños para Milano-Cortina 2026, Henrik había logrado meterse en el Top 20 de descenso en una fecha de la Copa del Mundo, un hito histórico para un esquiador sudamericano en las pistas más exigentes del circuito europeo.
Sin embargo, la realidad médica se impuso a la ambición deportiva. Con la lucidez de quien ha mirado al peligro de frente durante más de una década, Von Appen sentenció: "Ya hay un punto en que el riesgo en un deporte ya riesgoso es inaceptable" .
Más allá de los cronómetros, Von Appen se convirtió en un embajador cultural. En un circuito dominado históricamente por austríacos, suizos y noruegos, ver el nombre de Chile en el Top 20 era una anomalía que Henrik portaba con orgullo. Siempre destacó que su formación comenzó en las montañas chilenas, defendiendo la calidad de nuestras pistas y demostrando que los Andes pueden producir atletas de élite mundial si existe la disciplina y el apoyo necesario.
¡Gracias Henrik!



