Los hechos ocurrieron en el Bar Constellation en el centro de ski Crans Montana, en Suiza, mientras los asistentes celebraban el año nuevo.
Aproximadamente a la 1:30 a. m., se observó humo saliendo del establecimiento. Un tercero alertó de inmediato al centro de operaciones de la policía. Las primeras patrullas policiales llegaron al lugar minutos después, seguidas de una operación de rescate a gran escala.
El incendio habría comenzdo en el subterraneo del bar, propagandose rapidamente al resto del establecimiento. Se calcula que habían alrededor de 200 personas en el momento de la tragedia.
Dos jóvenes francesas, Emma y Albane, estaban entre las asistentes de la fiesta y han contado a la cadena BFM TV que “en cuestión de segundos, toda la discoteca se incendió”. El fuego, según su relato, comenzó en la planta inferior del local y ellas apenas tuvieron el tiempo justo de subir al piso superior y salir. “Cundió el pánico absoluto, todo el mundo gritaba”, ha afirmado una de ellas. Las jóvenes aseguran que una bengala colocada sobre una botella de champán que alguien alzó hacia el techo fue el origen de la tragedia, aunque está siendo investigado.
Los heridos fueron trasladados a varios hospitales, incluyendo centros en Sion, Visp, Martigny, Rennaz, Lausana (CHUV), Ginebra (HUG), Friburgo, Berna y Zúrich. Al mismo tiempo, los bomberos trabajaron para controlar el incendio y asegurar el lugar.
Durante la noche, se habilitaron varios centros de atención para brindar asistencia tanto a los heridos como a los familiares de las víctimas. Además, se estableció una línea telefónica de ayuda y un servicio de apoyo psicológico.

Ya se contabilizan 47 muertos y alrededor de 115 heridos, la mayoría de ellos con lesiones graves. Las víctimas son de diversas nacionalidades. La identificación de los cuerpos será larga y compleja, ya que muchos están gravemente carbonizados.
La Fiscalía ha abierto una investigación penal. Según las primeras conclusiones, se descarta un acto intencional.



