Y es que desde que se asignaron los fondos europeos para la construcción de este remonte en 2021, ya han pasado cuatro años, y si atendemos a las últimas previsiones de apertura para el año 2027, según dio a conocer el Gobierno de Aragón en septiembre, habrían pasado seis años para construir un proyecto que debería de haberse inaugurado en 2024 y que objetivamente podría tramitarse y construirse en un año y medio sin problemas.
No obstante, no todo han sido malas noticias, ya que a la vez que el retraso en la inauguración del remonte, se ha anunciado el inminente inicio de obras que según nos comentan fuentes cercanas, está previsto para este mismo otoño, que aunque evidentemente no es la mejor fecha para comenzar una obra de este tipo, sin duda aliviaría la incertidumbre de todos los que deseamos que esta obra arranque de una vez y por todas.
También se ha hecho saber que los componentes del remonte están en buena parte fabricados por la empresa adjudicataria Leitner, y se está buscando una localización para acopiarlos en Candanchú. Todo lo cual es prueba de que no hay vuelta atrás, y el telecabina, tarde o temprano, va a ser una realidad.
Una realidad largamente anhelada por los centros invernales de Astún y Candanchú, por todos sus usuarios y por descontado por todos los municipios del Valle del Aragón, para los que la unión de ambas estaciones es un importante hito para consolidar el sector del esquí en el valle del que todos se benefician, y que tan falto de inversiones ha estado en los últimos años.
Desde la Plataforma de Unión de Candanchú, Astún y Formigal, seguimos defendiendo firmemente que este proyecto es fundamental para en primera instancia salvar la delicada situación del esquí en el Valle del Aragón y generar un dominio con una extensión de 100kms reales, más adecuada a lo que los esquiadores de hoy en día demandan.
Pero de ninguna manera debemos perder la perspectiva de que el objetivo real, y que PUCAF seguirá reivindicando y que comparte con las alcaldías y la mancomunidad del Valle del Aragón, es el de la unión de Astún y Candanchú, con Formigal, ya que ese es el escenario que situaría a las estaciones altoaragonesas en la vanguardia de España, pudiendo atraer a nuevos públicos, abriendo la posibilidad del “esquí de semana”, lo cual paliaría la escasa demanda que actualmente hay los días entre semana.
Todo esto redundaría en riqueza y oportunidades para los pueblos de los valles, fijando población y servicios, y ofreciendo la posibilidad de nuevas economías de escala que mejoraran la calidad y cantidad de los puestos de trabajo. Desde PUCAF seguiremos apostando por la unión de las 3 estaciones de Candanchú, Astún y Formigal hasta que se haga realidad.
