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En el Catálogo Esquí Pro explicamos que los principales parámetros geométricos de un esquí son la longitud, el radio de giro, el perfil y la anchura. Todos son importantes, pues condicionan el carácter de cada modelo: su estabilidad, su capacidad para girar y la respuesta sobre los cantos. Pero la anchura es lo que define de manera más evidente la tipología de un esquí.
En nuestro test probamos diferentes categorías, que se identifican en gran parte por esta medida. Vamos a describir cada una de ellas con la colección de Atomic; la firma austríaca tiene un catálogo muy completo, que abarca toda la oferta del mercado.
¿Dónde se mide la anchura del esquí?
La amplitud de un esquí varía de espátula a cola. Es más amplia en los extremos que en el centro, lo cual genera la imprescindible curvatura lateral que define su radio de giro y, en consecuencia, su capacidad para cerrar las curvas.
La anchura se mide en el patín, en la parte más estrecha. Es una cota que afecta, fundamentalmente, a dos características: la agilidad y la flotación. Y son contrapuestas.
Un patín estrecho permite un paso rápido de una curva a otra, mientras que uno ancho incrementa la superficie del esquí y, en consecuencia, la capacidad para no hundirse en nieves blandas. Por este motivo, un esquí de competición es estrecho, mientras que uno de freeride es ancho. Entre ambos encontramos todas las opciones posibles, en función del uso al que va destinado cada modelo.
Competición
La precisión y la rapidez de maniobra lo son todo cuando lo que se busca es el rendimiento sobre la compacta nieve de un estadio de competición. Los esquís race, además de duros, son estrechos.
El patín del Redster G9 Revoshock S (el race carver de Atomic, derivado de los GS de competición) mide 67 mm, mientras que el modelo de slalom, el Redster S9 Revoshock S, apenas tiene un milímetro más (68 mm). El resultado: un cambio de canto instantáneo, lo que permite un paso de una curva a otra muy rápido.
Pista
Los esquís específicos para pista no son muy diferentes a los de competición. Su nivel de exigencia es más bajo y son más polivalentes, pero igualmente están diseñados para nieve preparada y firme. Ello los lleva a utilizar patines estrechos.
El Redster X9S Revoshock S es el Atomic más deportivo para pista. Un esquí próximo a los de competición, pero con una geometría más versátil. De hecho, es el más estrecho de los Redster, con un patín de sólo 65 mm. Los demás modelos de la gama Redster X son algo más anchos, llegando hasta los 70 mm, lo que les da un carácter más tolerante.
Allround
También están pensados para un uso en pista, tanto por su construcción como por su geometría, pero son más anchos. ¿Ventajas? Ese extra de superficie mejora el comportamiento en nieves irregulares (al final del día, por ejemplo, cuando las pistas se han deteriorado por el paso de los esquiadores) y apenas afecta a la agilidad.
Los allround de Atomic son los Redster Q, con un esquema similar al de los Redster X; pero su patín sube hasta 75 mm o un poco más (según el modelo). Los Redster Q9.8 son todavía más anchos (84 mm).
All mountain pista
A partir de los 80-85 mm nos adentramos en la categoría all mountain. En este caso las diferencias van más allá de la anchura del patín, pues están concebidos para funcionar en cualquier tipo de nieve. Suelen tener rocker y una mayor elasticidad, para adaptarse al terreno. Hasta 90 mm de anchura se pueden considerar all mountain para uso mayoritario en pista.
Los Maverick de hombre y Maven de mujer son los Atomic all mountain, con versiones de 84, 86 y 88 mm, perfil con doble rocker y soluciones como la espátula HRZN, aligerada y cuyo diseño mejora el comportamiento en nieves blandas.
All mountain fuera-pista
Si buscas un esquí que funcione en todo tipo de nieve pero sales fuera de pista en cuanto tienes ocasión, la anchura de tus esquís debería estar entre los 90 y los 100 mm. Estamos lejos de la agilidad que nos ofrece un esquí de pista, pero su mayor superficie y su perfil, generalmente con doble rocker, son nuestros mejores aliados en nieve virgen y variable.
El Maverick 96 CTi y el Maven 94 CTi, anchos y con un 20% de rocker en la espátula y un 15% en la cola, se defienden bien en pista y, tras una nevada, nos garantizan muy buenas sensaciones en cualquier condición.
Freeride
Cuando superamos la barrera de los 100 mm de anchura, nos adentramos en el universo del freeride. Son esquís tan específicos como los de competición, pero el extremo opuesto. Su hábitat es la nieve más profunda que podamos encontrar. No les pidas la agilidad de un esquí pistero… ahora bien, flotarás en el polvo como un insecto sobre el agua de un estanque.
Los esquís de freeride de Atomic son los Maverick CTi de 105 y 115 mm, el Maven 103 CTi y los Bent 100 y 110.
Aunque si te parecen poco, siempre puedes recurrir al Bent Chetler 120. Sí… 120 mm de anchura de patín. Casi el doble que los Redster con los que hemos empezado este artículo.
¿Con qué anchura de esquí te quedas?
