La marca originaria de Vashon Island (USA) sustituye los Disruption de pista, una de sus gamas de referencia durante las últimas cinco temporadas. En cuanto a botas, la novedad es todavía más relevante, pues con las Cortex, K2 propone una bota de alto rendimiento con el nuevo ajuste BOA.
Adiós Disruption, bienvenido Blur
K2 es sinónimo de freeski, freeride y freestyle; pero también saben hacer buenos -muy buenos- esquís de pista. De hecho, su histórico incluye victorias en la Copa del Mundo y medallas olímpicas.
Para este invierno que comienza, la personalísima silueta de los Disruption, con una espátula muy cuadrada, da paso a los nuevos Blur. Una renovada gama para pista con un aspecto más convencional, que recupera la icónica gráfica con el logo múltiple de K2, tanto en la parte superior del esquí como en las suelas.
Todo en los Blur es nuevo: segmentación, construcción y geometrías, buscando una mayor versatilidad. La gama se compone de cuatro versiones para hombre y tres para mujer. En los primeros, el Blur XT es el más ancho, un allrounder con patín de 83 mm, lamina de titanal reciclado H Beam (perfilada en forma de H para mejorar el contacto de los cantos con el terreno) y la capa Flax Shield de fibra de lino, que absorbe vibraciones y mejora la estabilidad.
Le acompañan el Blur 74 y el Blur 79, sin titanal pero igualmente con núcleo de madera de álamo y la lámina Flax Shield de lino. La oferta se completa con el Blur 76, más asequible.
En la oferta específica para para mujer tenemos el Blur 74W y Blur 79W, homónimos de los de hombre, con los que comparten geometría y construcción con álamo y lino; pero el núcleo recibe la tecnología Aircore Channels, unos canales longitudinales que reducen peso y adaptan la respuesta del esquí, mejorando la agilidad. También hay una versión de acceso, el Blur 76W, y un modelo junior, el Blur Jr.
Cortex, una bota high performance con BOA
Desde su presentación hace dos temporadas, la apuesta de K2 por el BOA ha sido firme. El nuevo sistema de ajuste mediante cable y dial acapara la práctica totalidad de modelos en sus gamas Mindbender y Recon de horma media. Pero sin duda, la primicia este año es la nueva Cortex, una bota de alto rendimiento que en su versión más prestacional se sitúa en el segmento race.
Con una carcasa de bajo volumen (96 mm) y doble BOA -no sólo en el empeine sino también en la caña-, K2 aúna la precisión de una horma ajustada con la comodidad del cierre por cable y dial, sin ganchos.
La Cortex 140 abre una nueva categoría: es una bota de competición de freeride, desarrollada por el vencedor del Freeride World Tour de hace dos temporadas, Max Hitzig.
Además de por el BOA, se diferencia de una bota de competición alpina por sus suelas GripWalk y por llevar inserts para fijación pin en la parte delantera, lo que la hace compatible con las fijaciones híbridas de freeride. Tienes la prueba en este artículo.
La gama está formada por cinco modelos de hombre y cuatro de mujer. Con índices de flexión 140 a 110 y 125 a 95, respectivamente, doble BOA en las durezas más elevadas y sólo en el empeine en las menos firmes.
Entre sus características, los modelos de flex más alto disponen del Ski Edge Sensitivity, un sistema de cuñas laterales que se pueden colocar en el botín para modificar el canting.
Por otro lado, en toda la gama se puede modificar la dureza eliminando uno de los tornillos posteriores.
