Un año más tuve la enorme suerte de ser invitado al viaje de prensa del Freeride World Tour de Baqueira.
Me cogí jueves y viernes libre en el trabajo.
La cosa pintaba bien. Nieve a saco en el Baciver. "Seguro que este año sí lo puedo ver en directo".
Mi historial con el FWT en vivo es bastante regulero:
- Andorra 2020. Voy de viernes a lunes: se compite el martes.
- Andorra 2022. Pillé COVID la semana anterior.
- Baqueira 2024. Competición cancelada.
- Baqueira 2025. Se compite en la Bamba, lo veo en Beret por una pantalla.
Confirman que la competición es el jueves. Otro año no...
Medito la posibilidad de ir el día anterior. Imposible. Tendría que salir tarde y el hotel más barato son 300€ la noche.
Me armo de valor y pongo el despertador a las 3 de la mañana. La alarma sonará en 3 horas y 35 minutos. Ufff.
No pude pegar ojo pensando que por fin iba a ver el FWT en vivo. Bueno, por eso y porque llevaba dos días con problemas intestinales...
Me levanto y me voy hacia el garaje.
Me doy la vuelta a casa a por la maleta.
Ahora sí, voy hacia el coche y me pongo en camino. Un podcast, otro, un poco de radio.
Pensaba llegar y pararme tranquilamente a desayunar algo calentito, sentado... la competición no empezaba hasta las 12.
Llegando a Vielha me llaman: "Oye, que hacemos un taller de DVAs a las 10:30 antes de la competición. Te apuntas?"
¿Por qué no?
Llegar a las 10:15, cambiarse a toda leche y tener la suerte de que Ferran Latorre (que ha subido 14 ochomiles) nos explique como funciona un DVA en detalle.
Acabamos justo a las 12, ir corriendo a la silla a ver por fin la competición. El desayuno puede esperar.
Cojo el telesilla y ya veo todo lleno de banderas.
La gente asomada mirando el Baciver, el speaker calentando al público.
Por fin estoy aquí.
Bajo corriendo a la zona VIP, entro con mi brazalete de prensa, poso la mochila, saco prismáticos y veo a Nuria bajar.
POR FIN!
Acabó snow mujeres y me pude acercar a la zona de comida, devoré unas patatas fritas y un trozo de turrón (sí, había barritas de turrón) y me puse a ver snowboard hombres.
Para esquí mujeres bajé a la zona de llegada.
Bajó María.
Un bajadón entrando a una canal de un salto y luego un drop aún más grande.
Y lo primero que le dice a Aymar es que se le pasó una ultima roca de la línea.
Hay cantera.
Tocaba esquí hombres.
Me metí en medio del jaleo, con todo el público.
El speaker animando, la gente aplaudiendo cada truco y cada salto.
Llegó el turno de Abel.
La gente coreando su nombre. Pelos como escarpias (y ahora recordándolo también).
Un salto.
Otro.
Y el FRONTFLIP!
Madre mía si sale ese frontflip.
Llega Abel, todo el mundo celebra. Y se me cae una lagrimilla.
Llevo 10 años siguiendo el Freeride World Tour. Básicamente desde que Aymar entró de Wildcard en Arcalis.
Por el camino he entrevistado a casi todos los españoles, a campeones del mundo, al propio CEO.
He narrado la competición en Teledeporte.
Me he certificado como juez.
He hecho decenas de vídeos sobre la competición.
Y por fin, ya puedo tachar de la lista verlo en vivo.
Ya era hora.
Y además en el Baciver, uno de los mejores escenarios posibles.
No podría estar más contento.
Aquí os dejo el vídeo con menos esquí (y más emoción) de todos los que he hecho ultimamente.
