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En el último artículo para principiantes revelé 9 trucos para sacar más partido a tu primera clase de esquí, pero me dejé el 10º consejo en el tintero porque merecía un artículo completo. Cuando aprendemos a esquiar es frecuente caerse, y la energía que gastamos en levantarnos puede ser la diferencia entre acabar reventado físicamente y abandonar, o tener ganas de volver al día siguiente a seguir progresando. Con ese espíritu hice el vídeo que os dejo a continuación y debajo os detallo lo más importante.
Caerse forma parte del aprendizaje
El 99% de las caídas siendo principiante no tienen consecuencias más allá del orgullo herido y tener que sacudirse un poco la nieve después. Pero levantarse es un gesto que requiere un esfuerzo físico importante cuando no estamos habituados a las botas, esquís o las condiciones. Ojo, que a los experimentados también nos supone un esfuerzo, sobre todo en condiciones de nieve polvo profunda, pero ese tema da para otro artículo.
La realidad es que levantarse de forma eficiente tendrá un efecto directo en la progresión del esquí ya que con más energía, seremos capaces de practicar más tiempo, y nuestro cuerpo responderá mejor a cualquier movimiento, orden y ejercicio que nos proponga un profesor.
Cómo tirarse con seguridad
A caerse nadie te va a enseñar, pero es cierto que a veces, cuando ya mantenemos bien el equilibrio sobre los esquís, pero somos incapaces de controlar la velocidad correctamente podemos vernos en una situación de descontrol. La cuña no siempre nos viene a la cabeza y la memoria muscular aún no está entrenada. Por eso es importante que si nos tiramos, sea con la mayor seguridad posible.


Lo más importante es no tirarse hacia atrás y dejarnos caer sobre la espalda. Puede parecer la opción más segura, pero pondremos en riesgo nuestras rodillas hiperextendiendo los ligamentos y podríamos lesionarnos. Además, de que la mayor parte del peso seguirá sobre los esquís, y seguiréis deslizandoos sin control.
La clave es tirarse a un lado, de esta manera frenaremos rápido, y con las manos podemos aumentar la fricción para acelerar el proceso. Solo hay que tener en cuenta soltar los bastones antes de frenar.
Cómo levantarse
Para levantarse, tendremos que usar los cantos del lado de la montaña (los de arriba), de la misma manera que se clavaban los cantos para subir en escalera en el artículo anterior. Es crucial que los esquís estén perpendiculares a la línea de la máxima pendiente, de esta manera no nos iremos hacia delante ni hacia atrás cuando nos incorporemos.

Para levantarte, puedes usar las manos y los bastones o una combinación de ambas. Si te cuesta, dobla las rodillas y coloca el trasero cerca de tus talones, de esta manera, podrás aprovechar la rigidez de las botas y el impulso de los bastones clavados a los lados del cuerpo para hacer una "sentadilla" asistida.
Cómo descruzar los esquís
Algo que es habitual cuando te caes las primeras veces, es que cruces los esquís de todas las maneras imaginables. Tus piernas son más flexibles de lo que creías, y lograrás posiciones que ni en tus mejores clases de yoga. Si esto te pasa, lo ideal es que no luches, ni fuerces tus articulaciones. Sírvete de los bastones o las manos para quitarte uno o los dos esquís.

Vas a gastar mucha menos energía, vas a forzar menos la cadera y las rodillas y mantendrás la dignidad bastante más que si te retuerces como un animal herido por la nieve.
Cómo ponerse los esquís de nuevo
Lo malo de quitarse los esquís, es que tendrás que volver a ponertelos, y eso en pendiente, no siempre es tán fácil. Sigue los siguientes pasos para que todo sea más fácil:
- Baja la talonera de la fijación. Si la fijación ha saltado, lo más probable es que se haya quedado hacia arriba, en esa posición no podrás ponerte el esquí.
- (Opcional) Si estás en una pendiente pronunciada, haz una base horizontal con el esquí golpeando contra la nieve.

- Limpia la nieve de la fijación. Con ayuda del bastón o la mano, retira la nieve compacta que pueda estar en la puntera o talonera.
- Limpia la bota de nieve. Con el bastón contra el lateral de la bota o con una patada contra la puntera de la fijación podrás quitar la nieve compactada de la suela.
- Colocate dejando el esquí entre las dos piernas y haz presión igual que hacías en el plano.
Si tienes que colocarte ambos esquís, siemrpe es recomendable ponerse primero el esquí de abajo, te dará seguridad con el canto y una posición más sencilla para poner el esquí de arriba.
