Todas las estaciones de esquí buscan desestacionalizar su oferta, y las marcas de material no se quedan atrás. Rossignol es una marca que asociamos de forma natural al esquí y ahora quieren abrirse un poco más a otros deportes.
La marca francesa ya se metió en el mundo de las bicis hace poco, pero manteniendo su esencia de montaña (que yo sepa no hacen bicis de carretera). Ahora le toca al mundo del running, donde de nuevo, quieren seguir ligados a la montaña, así que han hecho material centrado en el Trail Running.
Desde M+ Store me enviaron algunas de sus novedades, entre ellas, la joya de la corona: las zapatillas Rossignol Vezor. Un calzado bastante técnico que en general ha tenido buena acogida. Os dejo el vídeo del unboxing y os sigo contando.
Las zapatillas tienen una amortiguación potente, pero sin exagerar, sigue siendo relativamente ligera y tiene una suela bastante flexible que aporta cierta reactividad. Para alguien como yo, que se está iniciando en esto, y busca algo cómodo para hacer salidas de distancias medias (15-25Km) creo que resulta ideal. No busco ligereza extrema para ganar carreras, pero tampoco quiero algo pesado y duro que me lastre.
Tenía ganas de estrenarlas en Asturias, cerca de casa, y me propuse hacer una ruta que me llamaba desde hace tiempo: el recorrido del trail Diantrín, una carrera circular que sale de Colunga y conecta con la playa de la Griega y el pueblo de La Isla, recorriendo una senda costera preciosa con vistas a los acantilados y al Cantábrico. Una zona que muchos conoceréis más por las huellas de dinosaurios que hay grabadas en la roca, pero que como ruta es una pasada.
El perfil no es muy exigente, pero tiene algunos repechos al principio y al final que conviene tomarse con calma. En total son unos 15 km y 350 m de desnivel positivo, así que encajaba perfecto como primera toma de contacto con las zapatillas. El terreno estaba húmedo, con algo de barro en tramos de bosque, pero las Vezor se portaron bien. Tienen buen agarre incluso en roca mojada, y eso se agradece cuando corres pegado a un acantilado.
Aproveché también para grabarlo todo con la Insta360 X5, que sigue siendo la cámara que más uso cuando voy solo. La calidad del vídeo, y sobre todo del audio es inmejorable.
El recorrido merecía la pena y me pilló una de esas mañanas de cielo precioso, en el que las nubes van retirándose según sale el sol, que hacen que Asturias luzca todavía más. Os dejo el vídeo por aquí:
Una de las cosas que más disfruté fueron las vistas de la Sierra del Sueve, con el Pico Pienzu bien despejado. Una montaña de 1165m a solo 4km de la orilla del mar que la convierte en un mirador perfecto de la mitad oriental de Asturias, se ve desde Picos de Europa hasta Gijón en un día despejado. Pero lo mejor es que algunos años es hasta esquiable, como demostró Alberto en este post de 2021.
No sé si Rossignol logrará hacerse un hueco en el mundo del trail, ya que tiene competidores muy consolidados, pero esta primera impresión ha sido bastante buena. Y sobre todo, me alegra que una marca tan ligada al invierno esté buscando formas de seguir presente también en verano, sin perder su vínculo con la montaña.
Yo ya tengo el Pienzu entre ceja y ceja como próximo objetivo.
