Este artículo y vídeo está patrocinado por Skiset
Las clases de esquí son caras, pero son enormemente útiles, sobre todo en un deporte como el esquí, en el que nada es trivial. Ni los movimientos, ni el material, ni siquiera la superficie sobre la que lo practicamos, la nieve, es algo a lo que la mayoría de personas esté acostumbrada. Así que hoy os traigo 9 trucos con los que podrás adelantar un poco el trabajo y acabar tu primer día de esquí haciendo hasta algún giro en cuña.
En vuestra primera clase, la primera media hora se os va a ir en la adaptación al material, así que mejor que vayamos adelantando. Si todavía no tienes los esquís alquilados, te recomiendo que le eches un ojo al anterior post y aproveches las ofertas de Skiset para ahorrarte algo de dinero.
Esta web es la número 1 para reservar material de alquiler. En ella puedes elegir el destino y fechas en las que vas a esquiar y tener ya escogido el tipo de material que necesitas, si eres debutante te aconsejo el pack más básico, es más que suficiente. Tienen tiendas por casi todas las estaciones de la península y muchas más en los Alpes así que seguro que allá donde vayas estarás cubierto. Y ahora, vamos con los consejos.
1. Partes del esquí
Lo más importante es familiarizarse con las partes del esquí y sus nombres.
- Espátula y colas: La parte delantera y trasera del esquí.
- Fijación: Incluye la puntera, talonera y los frenos.
- Cantos del esquí: Bordes de acero que cuando los clavamos en ángulo en la nieve aumentan la fricción permitiendonos girar o parar.
- Suela: La parte inferior que desliza sobre la nieve.
2. Llevar los esquís
Carga los esquís sobre el hombro para transportarlos con comodidad. Asegúrate de sujetarlos firmemente para evitar accidentes. Antes de empezar, busca un área plana y libre de obstáculos. Evita lanzarte directamente a una pista.
3. Ponerte y quitarte los esquís
Para poner los esquís primero limpia de nieve las suelas de tus botas y la fijación, lo más fácil es hacerlo con el bastón. Baja la talonera si está levantada.
Coloca la puntera de la bota en la puntera de la fijación y asegúrate de que esté alineada con la talonera. Presiona con todo el cuerpo para fijar el esquí.
Para quitarlos, lo más fácil es que presiones la talonera con el bastón.
4. Familiarízate con el peso y el deslizamiento
Levanta alternadamente un esquí para adaptarte a su peso.
Practica caminar con un esquí, luego con ambos.
Empújate con los bastones o prueba el paso de patinador si tienes experiencia con patines.
5. Gira con los esquís
Practica giros simples: Separa las colas o las espátulas de los esquís. Intenta completar una vuelta completa sin pisarte los esquís.
6. Posición base del esquiador
Mantén los esquís, en una posición natural, con la separación de los hombros o las caderas.
Flexiona los tobillos, las rodillas y la cadera, con el peso sobre las espinillas.
Practica flexión y extensión, incluso con pequeños saltos en el sitio. Estos dos movimientos van a ser la base de prácticamente todos los movimientos del esquí a partir de ahora.
7. Subir en escalera
Una vez que estés en una zona que acabe en contrapendiente (recuerda que todavía no sabes frenar), es hora de empezar a subir para poder descender.
Coloca los esquís perpendiculares a la línea de la máxima pendiente. Usa los cantos del lado de la montaña para generar fricción y evitar deslizarte sobre la suela.
Una vez que subas un poco, intenta girar separando las colas hasta quedar frente a la pendiente.
8. Descenso directo
Colócate en la posición base del esquiador y deslízate suavemente hasta detenerte por inercia.
9. Cuña
Junta las espátulas (sin tocar) y separa las colas clavando los cantos interiores del esquí. Empujando con los talones hacia fuera te será más fácil. Practica la cuña para frenar y controlar la velocidad.
Repite arrancar y detenerte varias veces para ganar confianza.
Espero que todo esto te haya resultado útil y si tienes alguna duda déjame un comentario.
