Papá, ¿por qué somos Pinilleros?

Papá, ¿por qué somos Pinilleros?

El Barón Ashler  El Barón Ashler » Pinilleros » Publicado el 29/12/2008
Hay cosas que no se pueden explicar fácilmente...





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Al igual que en el fútbol hay gente que por alguna extraña y oculta razón se hace seguidora del Atleti sabiendo lo que le espera, en el mundo de la nieve existe -existimos- un numeroso grupo de personas que nos sentimos Pinilleros. 100% Pinilleros. Pero eso, como ser del Atleti, lleva consigo una carga ineludible: sufrir. Porque en La Pinilla se disfruta pero también se sufre; la Pini duele, y hay que asumirlo. Ser Pinillero supone estar preparado para encontrarte la nevada más bonita de tu vida y cuando logras cerrar la boca y vuelves a parpadear descubres que una lluvia traicionera se ha llevado todo, todo, todo.


Un añito en el infierno pasaron los atléticos. Los Pinilleros pasamos varias veces al año por el infierno; de hecho podría decirse que vivimos en un purgatorio permanente del que nadie se libra. Para comprobarlo no hace falta echar mucho la vista atrás: apenas hace veinte días el cielo nos regaló una de las mayores nevadas de los últimos años, y tan sólo tres días después un aguacero lo dejó más limpio que mi cuenta corriente a fin de mes. Está claro que lo de Santa Rita, Rita... no funciona con la nieve pinillera.


Así que no os extrañéis si alguna vez, mientras subís en el telesilla, notáis que al llegar a la pilona 12 alguien a vuestro lado va tarareando a Sabina:


Qué manera de aguantar,

qué manera de crecer,

qué manera de sentir,

qué manera de soñar...


La Pini es así.