Toubkal: las nieves del Atlas
La cordillera del Atlas siempre había estado en mi mente. Y cuando me lo propusieron no dudé en viajar allí. Eso si, la idea inicial no incluía esquís. Sin embargo hablar con Luis unos días antes cambió los planes: “Entra una borrasca y va a nevar en el Toubkal, llevaté los esquís”. No me podía imaginar ese 4000 con nieve recién caída, esas laderas sin pisar, y yo a pie. La decisión está tomada, los esquís se vienen.

¡Gran acierto! Si bien una semana antes la nieve escaseaba por la zona, y estaba bastante dura, como en nuestra sierra, el miércoles 26 de enero, estando nosotros en el aeropuerto ya empezaba a nevar. Una vez en Marruecos, nos trasladan a Imlil, aldea desde la que se inicia la ascensión y donde nos alojamos la primera noche. Pasamos esa tarde entre té, charlas y un paseo. Lugar sorprendente por lo diferente, gente agradable, trabajadora y dispuesta, todo sumido en la atmósfera especial de esta región musulmana.

Al día siguiente, nos levantamos con mal tiempo. Empezamos con calma, por ese terreno árido y yo incrédula y nerviosa porque no veía nieve para mis esquís. Nos esperaban unos 1.400 m de desnivel, desde 1.800 a 3.200m. Las mulas nos suben la carga hasta 2.700 m aproximadamente cota a la que ya abunda la nieve. Y es ahí donde por fin me calzo los esquís y subo foqueando hasta el refugio Neltner, entre niebla y una ventisca bastante desagradable. Llegamos al refugio y de nuevo un rico té y descanso junto al fuego mientras fuera sigue nevando.


Amanece el 28 de enero con un sol radiante y la nieve recién caída me impacienta hasta que comenzamos la ascensión al Toubkal por la normal. Sin embargo, los comienzos no fueron tan buenos. Una primera ladera un tanto inestable hizo complicada la subida hasta la zona de rocas donde esperamos al resto y disfrutamos de los paisajes. Después de un descanso, continuamos bajo un sol espectacular, con mejor nieve hasta llegar al collado que separa el Toubkal Oeste del Toubkal.


Viento, mucho viento define el resto de la ascensión, junto con nieve muy venteada, y hielo. Primero hacia el Toubkal Oeste, aún foqueando todo lo que puedo hasta que las rocas dominan el paisaje. Los esquís a la mochila y a por las cumbres. Toubkal Oeste (4.030 m), con unas preciosas vistas y Toubkal (4.167 m), cumbre más alta de la cordillera del Atlas.


Abrazos y fotos en la cima y comienzo de la bajada pensando en la esquiada. Por fin llego a la zona con nieve. Con un viento que no nos deja tregua me pongo los esquís mientras mis compañeros siguen bajando y comienzo entre hielo, nieve venteada y piedras el descenso por esta zona de poca inclinación.

Unos giros y llego a la primera pala, que bajo directa y no por la zona de subida ya que las rocas me impiden el paso. Parece que tampoco esta fácil, muchas dunas de nieve dura que me complican más de lo esperado hasta que consigo cruzar a mi derecha y por fin disfrutar de la nieve polvo que ha quedado allí acumulada. Abajo en el circo del Toubkal están mis compañeros descansando y siguiendo la esquiada.


Ya lo estoy disfrutando, y ¡¡aún queda!! Nieve costra hasta las piedras en que descansamos a la subida, luego buena nieve, y última pendiente que se complica un poco. Con mi bajada creo que se puede generar alguna pequeña colada y voy con mucho cuidado viendo como a mi paso se van desplazando pequeñas placas. ¡Menos mal que peso poco!


Como he subido por ahí, recuerdo donde está mejor la nieve y enlazo esas zonas sin mayores problemas hasta por fin llegar al refugio donde están los cocineros, guías, guarda del refugio esperándome. ¡¡Bonita bajada!! Contenta con la jornada, espero a mis compañeros y nos juntamos alrededor del fuego con un té para comentar el día, ver fotos, videos, y merendar al más puro estilo español: jamón serrano, chorizo, queso, chocolate…


Toca reponer fuerzas para seguir al día siguiente ascendiendo cumbres, Ras (4.083 m) y Timesguida (4.089 m), ya sin esquís, por el corredor nordeste y bajada por la normal. Y confiar en que el domingo hiciese un buen día para subir el Akioud con esquís. Sin embargo el domingo no pudo ser, volvieron las nevadas esa noche y preferimos aprovechar un día más en Marrakech. Eso si, con los esquís de nuevo en los pies, bajé todo lo que pude por la nieve recién caída, disfrutando los últimos giros que no eran fáciles con tanto peso a la espalda. Ya en Imlil descansamos y en Marrakech nos empapamos del ambiente de la ciudad, el zoco, paseos, compras y regateos y nos dimos nuestro merecido homenaje a base de pinchos morunos.

Texto: Blanca Jordán de Urries. Fotos: colección Blanca
ADVERTENCIA: los deportes de nieve entrañan riesgos, la montaña es un entorno cambiante y a veces peligroso. Paraísos de Nieve advierte de la necesidad de practicar estos deportes con experiencia sobrada, conocimientos técnicos, material adecuado, técnica suficiente y acompañados de guías UIAGM o monitores de esquí/snowboard titulados.

13 Comentarios Escribe tu comentario
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Enhorabuena Blanca. Esquiar en África siempre es algo entrañable, extraño y para recordar.
un fuerte abrazo
kike -
Enhorabuena Blanca. Esquiar en África siempre es algo entrañable, extraño y para recordar.
un fuerte abrazo
kike -
Yo estuve en el Toubkal en Enero deo 2001 y para nada habia nieve como para hacerlo con tablas pero si recuerdo que pudimos escalar bastantes resaltes de hielo que salpicaban toda la ladera del Toukal.La experiencia en Marrakech y en despues en el Rif fue de lo más alucinante.
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Blanqui cada día me sorprendes más, eres una máquina.
Espero foquear pronto contigo después de estas nevadas.
Besos -
Yo estuve en abril de 1992 y fué increible, había mas de 2 metros de nieve, no había todas esas piedrotas que he visto en estas fotos. Y el refugio, como ha cambiado, madre mía!! Eso sí, estuvimos 3 días y el día que nos íbamos ya se había fundido más de 1 metro de nieve. Que calor de dia, y qué frío de noche. Y como iba el río, que bién lo pasamos. Recuerdos de áfrica...
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Eres una maquina, Blanca. Se te está metiendo el veneno del esquí en las venas.
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Gracias por los comentarios!! la nieve como siempre...observar, esperar el momento oportuno y aprovechar!! en este caso hubo suerte.
Y ahora de nuevo va a tocar aprovechar la nevada, jeje. Luis, el veneno creo que venia de serie, pero pisar nieve multiplica sus efectos :D
Vosotros si q sois makinas!! -
gran repor..yo solo lo he hecho en verano...
pero patina lo de región musulmana...será bereber o marroquí o yo que sé..., no se que coño tiene que ver, que religión profesan... -
Pues supongo que lo de región musulmana...es porque llama un poco la atención y es bastante caracteristo de ellos, pero bereber me parece perfecto.
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....atmósfera especial de esta región del Alto Atlas, esto sería lo más correcto.
Pero no te apures Blanca, has escrito una buena crónica.
Muchas gracias compañera. -
jeje,en cualquier caso teneis razón...cualquiera de estas otras expresiones son mas correctas, me lo apunto
Wilow por cierto, menos carreras y mas esqui........asi como quieres coincidir :P -
Brava!!
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¡Espectacular!
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