Peñalara: nieve venteada, cristal y mucho frío

El pasado sábado 22 de enero Peñalara era una nevera con poca nieve y mucho hielo. La temperatura a mediodía de -10º C y el viento de 60 km. Dejaron una jornada heladora.
La poca nieve que calló el miércoles la barrió el viento dejando acumulaciones de nieve muy prensada en algunas zonas y en el resto la capa dura anterior, que en muchos sitios era un auténtico cristal.
En el puerto de Cotos nos cargamos todo a la espalda y fuimos descubriendo que la nevadita de unos días antes no había mejorado la situación, siguiendo todo muy pelado y sólo esquiables algunos corredores. Hasta la cima de la Hermana Menor no pudimos poner las pieles y empezar a foquear hacia la cima de Peñalara (2430 m.).
Miramos por donde bajar y lo encontramos todo bastante helado, sólo en el contrafuerte oriental de la pala Ruau, un poco al este de la cima de Peñalara y antes del comienzo del cresterío de Claveles, se había acumulado la nieve venteada presentado un estado bastante aceptable. El descenso fue precioso buscando los campos nieve y empalmándolos por los canalillos que había entre las piedras. Apenas 400 metros de descenso, pero muy bonito y con ambiente de alta montaña con tanto frío y viento.
Tras la corta esquiada tiramos de nuevo para arriba siguiendo el itinerario del tubo Ruau que estaba impresionante y en unas condiciones perfectas para subirlo con piolet y crampones e imaginar que estábamos en algún corredor del Ben Nevis. El ascenso fue tan bonito como el descenso y de nuevo en la cima de Peñalara bajamos el tubo Ancho que estaba bastante exigente y, a duras penas, esquiamos de regreso por la loma las Hermanas hasta las Hoyas, donde volvimos caminando hasta el puerto. Poca nieve , mucho hielo y frío, pero quedamos satisfechos y con la sensación de que casi siempre se encuentra algo de nieve cuando se busca. Eso sí, hasta que no caigan 20 cm., más de uno ha dicho que no vuelve.












