Maldita lluvia
Están las cosas ´malitas` de nieve, al menos en el Sistema Central. Noviembre fue frío y nevoso pero llevamos un diciembre y enero que no para de llover. Temperaturas suaves y poca nieve para estas fechas. Sólo Sierra Nevada acumula y en los Pirineos se van defendiendo bastante bien, al menos las estaciones de estas dos cordilleras, aunque las condiciones no son las mejores. Pero por el centro y en la Cantábrica la cosa está fea.

Después de un mes de noviembre más frío de lo normal, diciembre y lo que llevamos de enero han resultado ser más cálidos y húmedos, provocando la fusión de mucha de la nieve que se había acumulado en las montañas. Durante estas últimas semanas se ha mantenido un flujo ondulatorio del Oeste sobre la península ibérica de tal manera que se han alternado breves entradas de aire frío de NW, que en las montañas del centro han dejado poca nieve, con la llegada de perturbaciones por el SW cargadas de aire cálido y muy húmedo. Estas borrascas han dejado precipitaciones de lluvia cuantiosas en el oeste y centro peninsular (más de 300 l en el Sistema Central) que han dejado peladas muchas de nuestras montañas por debajo de los 2100-2200 m. de altitud.
Con estas condiciones, tanto en el Centro como en el Cantábrico, la capa de nieve suficiente y continua está por encima de los 2100-2200 metros. Es decir que las estaciones cuyas cotas están por debajo de esta altitud, están cerradas o abiertas a duras penas y principalmente aquellas que han podido ´fabricar` algo de nieve con los cañones. En el Sistema Cantábrico, casi exclusivamente el macizo de Picos y Fuentes Carrionas tienen nieve pero también muy arriba, por encima de los 2100. Por debajo, el suelo está al descubierto limitando las esquiadas a las canales cimeras y obligando a largas caminatas hasta poder poner los esquís. En el Central, las esquiadas son sólo posibles en el Circo Gredos pero muy arriba limitándose al sector de cumbres, en Guadarrama, sólo están esquiables los tubos de Peñalara y Claveles, en la Sierra de Béjar, sólo las canales altas del Calvitero Canchal de la Ceja y Talamanca, en Ayllón no merece la pena ni intentarlo

El flujo ondulatorio
En el occidente de nuestro continente y en el norte de África los frentes vienen principalmente del Oeste, del Atlántico, en su desplazamiento hacia el Este y por su movimiento giratorio en el sentido contrario a las agujas del reloj (efecto Coriolis) envían al principio vientos cálidos del SW, que van cambiando de componente hasta ser del NW y así sucesivamente cuando una cadena de borrascas nos alcanza. Lo que está ocurriendo desde antes de las Navidades es que estas borrascas están llegando a la Península desde latitudes bastante bajas, por lo que nos afectan de lleno los vientos húmedos y templados del SW, mientras que los del NW llegan más débiles y duran poco.
El resultado es el invierno templado y lluvioso que tenemos. Como estamos en pleno invierno siempre llega a nevar algo, pero lo que cae se lo lleva el agua al poco tiempo, sólo por encima de los 2200-2300 metros el manto de nieve está creciendo y, claro, en las montañas del Sistema Central y en la Cantábrica sólo las cimas están por encima de esa altitud. Sierra Nevada, al ser tan alta, está acumulando espesores medios cercanos a los 400 cm. por encima de los 2800 y buena capa hasta los 2400-2500 y Pirineos también tiene mucha acumulación por encima de 2300- 2400 y algo menos hasta los 1900, pero afortunadamente hasta principios de diciembre había nevado bastante, por lo que, sobre todo las estaciones pirenáicas, están teniendo una temporada buena, aunque la calidad de la nieve deje que desear y desde principios de diciembre el ´polvo` escasea: Para aquellos que quieran ver e fantasma del cambio Climático, la referencia es que desde principios de diciembre la cota de nieve no baja de 1600-1700, cuando lo normal en estas fechas es que los valles estuviesen blancos .


Esperemos que la situación cambie y que bajen al menos un poco las temperaturas para poder disfrutar en todas las cordilleras. Aunque afortunadamente queda mucho invierno y primavera y con lo que ya hay en las cotas más altas parece que la primavera deparará buenas travesías y ascensiones con esquí al menos en pirineos y Sierra Nevada. De momento y en el Sistema Central hay que esperar, no hay previsión de nevadas en los próximos días y si se quiere esquiar es a un precio muy alto, con mucha caminata, poco foquéo, poco desnivel esquiable y seguridad de pegar buenos mordiscos a las suelas.




