
Paraisos de Nieve - El Blog

Quique R » Reportajes, Paderna, Pico, del, Alba, Maladetas » Publicado el 24/6/2010
A 48 horas de la entrada oficial del verano, así encontramos el Pico del Alba en el macizo de las Maladetas el 19 de junio . Nevando a partir de 2500 metros y lloviendo por abajo, un día húmedo, frío y sin visibilidad que nos impidió llegar a la cima de este ´tresmil` pirenaico, pero que no nos impidió disfrutar de esta ultima esquiada de la temporada 2009/10.
Tras consultar la ´meteo` los días anteriores, el viernes 18 de junio a última hora de la tarde dejamos el coche en el plan de Besurta y subimos a cenar y dormir en el refugio de la Renclusa. Caían algunos chubascos pero de vez en cuando salía el sol, pensábamos que al día siguiente tendríamos buen tiempo y quizás buena nieve por arriba, ya que llevaba unos días nevando por encima de los 2500.

En el refugio, mi litera era la de arriba y podía ver el cielo a través de la claraboya del techo, a veces se llegaron a ver las estrellas, pero a partir de las 4 de la mañana empezó a repiquetear el agua sobre los cristales, una sensación muy desagradable cuando te vas a levantar dentro de un par de horas para intentar subir y esquiar en el macizo de las Maladetas.

Nos lo tomamos con calma, desayunamos, preparamos las cosas y esperamos en vano que dejara de llover y aumentase la visibilidad. En vista de que era perder el tiempo, a las 7 de la mañana comenzamos a subir por el valle de Paderna para intentar llegar al Diente del Alba (3140 m.) y esquiar desde su pala cimera. A la altura de los lagos de Paderna (2300m.) nos pusimos los esquís y en medio del aguanieve y la niebla que espesaba cada vez más, llegamos sin ver nada hasta el punto donde suponíamos está el pequeño glaciar a los pies de la pala que lleva a la cima del Diente del Alba. Por precaución habíamos subido marcando puntos de referencia en el gps.

Rozando los 2900 metros de altitud, descansamos en una roca a la espera de algún síntoma de mejoría. En vez de aclarar, la niebla se hizo más espesa y la nevada más copiosa, así que con el GPS a mano, descendimos sobre una nieve nueva muy ´enganchona` que luego iba mejorando para volver a estropearse (podrida) al final . La verdad que a pesar del mal tiempo disfrutamos de este largo descenso de casi 700 metros a las puertas del verano y con un ambiente más propio del mes de diciembre. Después del remojón y la esquiada, bajamos andando los últimos 250 metros de desnivel hasta la Renclusa, donde repusimos fuerzas con buen par de huevos fritos con panceta y bajamos al plan de Besurta calados pero felices. Un broche final perfecto, a pesar de todo, de una buena temporada que empezamos hace 8 meses.
















ADVERTENCIA: los deportes de nieve entrañan riesgos, la montaña es un entorno cambiante y a veces peligroso. Paraísos de Nieve advierte de la necesidad de practicar estos deportes con experiencia sobrada, conocimientos técnicos, material adecuado, técnica suficiente y acompañados de guías UIAGM o monitores de esquí/snowboard titulados.
