
Paraisos de Nieve - El Blog

Quique R » Reportajes, avalanchas, Peñalara » Publicado el 11/1/2010
Al menos tres avalanchas se han producido el pasado fin de semana (domingo 10/01/10) en el macizo de Peñalara. Una pequeña y dos de dimensiones considerables con frentes de entre 60 y 80 metros y hasta 200 metros de desnivel recorrido.
Después de casi toda la semana con frío intenso y nieve incluso en la ciudad de Madrid, parecía que le domingo 10 iba a haber una tregua de una mañana sin nevada. Así fue, el domingo 10 de enero amaneció helador –hasta 16 bajo cero en el puerto de Navacerrada– pero despejado, aunque se preveía la entrada de un nuevo frente de nieve para primeras horas de la tarde, tal como ocurrió.


A través de las siguientes fotografías os mostramos cómo resulto esa mañana que muchos aprovechamos para pillar una nieve excelente y poco frecuente en la Sierra, y así resarcirnos del Infernal jueves 7 en que también intentamos esquiar aunque las condiciones fueron malísimas.i










Pero lo más sorprendente y sobrecogedor fueron las avalanchas, de las mayores que se han producido en estas montañas y, curiosamente con una carga de nieve que no era excesiva en general, excepto en los puntos donde se desprendieron los aludes. Por suerte, a pesar de haber arrastrado a un esquiador y pasar por encima de un grupo de alpinistas, no hay que lamentar ninguna desgracia, ni siquiera un rasguño, tan sólo el susto y, de verdad, que fueron de las más grandes y muy peligrosas. Todas ellas se desprendieron espontáneamente sin acción o sobrecarga de ningún esquiador o montañero.



Los aludes se produjeron en el frente de Solana (sur-sureste) de la Hermana Mayor y en la parte superior de la ladera de umbría (este) en el tubo que llamamos el Pasillo, en misma montaña, aunque esta fue pequeñita. La más grande cortó una línea de unos 80 metros de ancho a pocos metros de la cima del cordal que va desde Peñalara hasta el comienzo del cresterío de Claveles, esta fue inmensa y bajó más de 200 metros por la ladera barriendo todo lo que conocemos como pala y tubo Ruau. Curiosamente en esta ladera había una magnífica huella de un esquiador que la había bajado sin percance alguno, luego el esquiador decidió volver a subir para repetirla pues estaba excelente, según nos contó cuando le encontramos. Cuando ascendía foqueando, la ladera se le vino encima arrastrándole y enterándole, afortunadamente pudo salir por sus propios medios. ¡Enhorabuena, tío!. Después de revisar las huellas de entrada y salida y preguntar a los pocos que lo habíamos visto, llegamos a la conclusión de que no había ninguna otra víctima enterrada y posteriormente lo comunicamos a los servicios de rescate, que aún así hicieron un reconocimiento con helicóptero y a pié.





¿Por qué se produjeron estas avalanchas? Teniendo en cuenta que la carga de nieve no era excesiva, de hecho estaba muy justo para esquiar en la mayoría de las zonas, sin embargo, no ocurría lo mismo en los tubos y palas del macizo de Peñalara. Aquí, en el punto más alto de la sierra, ha nevado algo más y se ha conservado un poco de base, esta base estaba y está (aunque ahora enterrada) muy dura, era nieve aguada y helada. Sobre este substrato duro y deslizante se han ido depositando las nevadas de la semana y muy especialmente la del pasado miércoles y jueves que se produjo con viento y formó grandes placas de viento en las laderas a barlovento (Este), es decir un nuevo estrato de nieve pero acorchado y hueco sobre la anterior base dura. Luego, volvió a nevar bastante pero con viento noroeste, lo cual aumentó la carga de nieve sobre los anteriores estratos débiles. Los casi 40 centímetros de nieve nueva presionaron la capa inferior débil que al final quebró y deslizó sobre la base helada. Estas especiales circunstancias son las que han propiciado la grandes avalanchas del domingo.

Mucha atención, pues ha vuelto a nevar, y la carga ha aumentado permaneciendo ese estrato débil por debajo, a pesar de la excelente nieve para esquiar os advertimos del peligro que todavía existe en las palas amplias y orientadas al este, especialmente aquellas que tengan forma convexa en su parte superior. Si se quiere bajar algún buen tubo aconsejamos hacerlo en aquellos que sean estrechos y protegidos del viento como el Tubo Ancho (que en realidad es estrecho) de Peñalara y evitar especialmente la Directa de Peñalara, la pala de Solana de Peñalara y la Solana de Claveles, incluso la vertiente este de la Hermana Menor también está amenazante. ¡Mucho cuidado! y ante la duda, mejor esperar a que las condiciones mejoren aunque se estropee la nieve.


ADVERTENCIA: los deportes de nieve entrañan riesgos, la montaña es un entorno cambiante y a veces peligroso. Paraísos de Nieve advierte de la necesidad de practicar estos deportes con experiencia sobrada, conocimientos técnicos, material adecuado, técnica suficiente y acompañados de guías UIAGM o monitores de esquí/snowboard titulados.