
Paraisos de Nieve - El Blog

Quique R » Rutas, líneas, Picos, Europa, esquí, verano, torre, Blanca » Publicado el 8/7/2009
Mientras que algunos privilegiados esquían el Mont Blanc de Tacul, otros nos buscamos la vida en la Península. ¿Dónde queda algo de nieve?... Miramos y remiramos en foros y…aparte del Aneto y poco más en Pirineos, no parece que hubiese nada. Pero, el amigo José Luís dice que “sabe de buena tinta” que en Picos de Europa hay nieve como para esquiar la Torre Blanca (macizo Central) y allá que fuimos.
Mientras que algunos privilegiados esquían el Mont Blanc de Tacul, otros nos buscamos la vida en la Península. ¿Dónde queda algo de nieve?... Miramos y remiramos en foros y…aparte del Aneto y poco más en Pirineos, no parece que hubiese nada. Pero, el amigo José Luís dice que “sabe de buena tinta” que en Picos de Europa hay nieve como para esquiar la Torre Blanca (macizo Central) y allá que fuimos.

Según nos acercábamos con el coche a Fuente Dé se nos iban nublando las esperanzas: todo muy verde en los valles, muy marrón en las laderas y grandes neveros pero sin continuidad en las cimas era lo que podíamos llegar a ver. Empecé a pensar que José Luís se había dejado llevar por la pasión y que lo que íbamos a hacer ese 30 de junio, aparte de pasear los esquís, era el ridículo entre un montón de gente que subía en el Teleférico poco menos que en bañador.


A las 11,15 de la mañana (hora más que tardía para buscar nieve en verano) comenzábamos a andar desde la estación superior del Teleférico a unos 1800 metros de altitud. Entre las miradas curiosas y fotos de los turistas, seguimos el cómodo camino hasta la Vueltona, donde se suponía que había un nevero continuo hasta los 2300 m. del refugio-vivac de Cabaña Verónica. Nevero había, pero que fuese continuo ´na de na`, así que con más pena que gloria fuimos ascendiendo en un continuo quitar y poner esquís, tropezar con las piedras y renegar del momento en que decimos (el día anterior) venir a esquiar en Picos en verano.


Llegamos a Cabaña Verónica con la moral por los suelos y una sudada que espantaba a cualquiera, nos tomamos una cervecita que nos ofreció Quique, el nuevo guarda de verano del refugio, y todavía pensando que estábamos haciendo el ridículo con los esquís, pudimos ver de cerca parte de la pala cargada nieve que, desde los Jous Sengros, ascendía hasta muy cerca de la cima de la Torre Blanca (2617 m.). La visión de algo prometedor y la cerveza nos animó, seguimos una pequeña cresta de roca y nos pusimos los esquís en lo alto del collado que hay al suroeste de la Torre de Horcados Rojos.




Bajamos a los Jous Sengros en unos pocos pero ilusionantes virajes y enfrentamos la pala que nos separaba de la cima. Foqueamos hasta muy cerca del final del nevero que se inclina bastante por arriba y, los últimos metros, los hicimos con los esquís en la mochila pero sin necesidad de piolet ni crampones pues la nieve estaba muy noble.



Paramos a tomar algo, beber y disfrutar del paisaje en el collado al oeste de la cima y desde ahí comenzamos el descenso, sobre una nieve de verano pero que nos sorprendió gratamente pues, aunque papa, aguantaba bien los esquís y no se hundían demasiado. Disfrutamos de los casi 400 metros de pala, remontamos del jou al collado y afrontamos la mejor parte: una pala corta pero muy empinada en donde la nieve estaba francamente buena para ser pleno verano y donde nos desfogamos. Con la sonrisa en la cara, llegamos al final de la nieve continua y a trancas y barrancas, entre piedras, tropezones y maldiciones, esquiamos lo que pudimos de los neveros ´interruptus` que nos regresaron hasta la Vueltota y luego, ya caminando, hasta la estación superior del Teleférico. Desde luego mereció la pena, aunque esperamos una próxima temporada para repetirlo pero como poco un mes antes.












FICHA TÉCNICA:
Lugar: Torre Blanca (Picos de Europa, macizo Central). Desnivel: 380 metros hasta los Jous Sengros + 500 hasta el teleférico en función de la nieve Dificultad/ inclinación: S3 / 30-35º. Época: de diciembre a junio. Observaciones: Peligro de avalanchas y desprendimientos de nieve bajo las paredes oeste de Peña Olvidada y Peña Vieja después de las nevadas.