
Paraisos de Nieve - El Blog

Luis Pantoja » Reportajes revista, meribel, courchevel, val, thorens, los, valles, freeride, alpes » Publicado el 20/1/2009
Os describimos las zonas que más nos han gustado de Meribel en esta primera semana de enero, en la que Los Reyes Magos no nos trajeron nieve. Aun así, esta estación que es uno de los dominios de esquí más extensos del mundo, tiene rincones excepcionales para el Freeride.

Los Reyes Magos llegaron a Meribel, pero nos dejaron carbón en vez de nieve. Aun así, esta estación que es uno de los dominios de esquí más extensos del mundo, tiene rincones excepcionales para el Freeride.

Lástima que la escasez de nieve no colmara nuestras expectativas de trillar todos los “fuera de pista” de Los 3 Valles. Pero acostumbrados a rebuscar en el Sistema Central los rincones para satisfacer nuestras ansias de nieve, encontramos en las entrañas de Meribel rincones de singular belleza donde dejar deslizar y saltar nuestras tablas.

Vamos a enumeraros algunas de las zonas que más nos han gustado, a pesar de la falta de nieve de esta semana. Pero en el próximo número de la revista impresa escribiremos en un extenso artículo las distintas vertientes esquiables de Los 3 Valles, y las zonas Freeride que nos han parecido más interesantes en las visitas que estos últimos años hemos realizado allí.

Sin duda que el Mont Vallon ocupa un lugar destacado entre las zonas interesantes. Un sólo telecabina nos deja en la misma cima, desde la que accedemos a cualquiera de sus vertientes en las que podemos dibujar todas las líneas que nuestra imaginación sea capaz de trazar.


El viento había barrido la nieve de las zonas altas, pero en la parte baja del Mont Vallon, cerca del telesilla Moures Rouges, el bosque de pino negro había acumulado nieve polvo seca. Las formaciones de pequeños “pillows” sobre rocas y árboles nos permitieron disfrutar de saltos y trucos en ellos.



El sector de Mont de La Chambre próximo al telesilla de Cote Brune también nos permitió enlazar virajes sobre nieve virgen con algún que otro pequeño salto.


En Val Thorens, la Cime de Caron tenía también palas amplias de nieve virgen, pero eso sí, compacta y difícil de esquiar. En esta zona el viento fue muy fuerte durante varios días y la poca nieve que caía apelmazaba más y más el manto nivoso. A pesar de que se formaron algunas placas de viento, estas eran de reducidas dimensiones y el peligro de avalanchas era escaso (2 escala europea).

En la zona alta de Courchevel, el Pico Saulire tenía varias canales esquiables, aunque con la misma nieve compacta y “enganchona” que en la mayoría de partes altas. Decidimos volver a buscar más abajo, en la zona de bosque de abetos y, mejor aún, en la de alisos, encontrando enriscadas interesantes en las proximidades del Col de La Loze, cerca del telesilla de Bou des Lanches. Aquí también, la protección de los árboles y arbustos nos ofreció algo de nieve polvo.


Así que la moraleja de todo esto es que a pesar de que en ocasiones las condiciones de nieve no sean las mejores, en estaciones tan inmensas no deja de haber pequeños rincones para descubrir.

Agradecemos a Julie de Meribel (www.meribel.net) y a Liliane de Maison de La France (www.franceguide.com) su inestimable ayuda.

Fotos: Luis Pantoja