
Paraisos de Nieve - El Blog

Alberto Pantoja » Reportajes, sierra, guadarrama, sistema, central, navacerrada, peñalara, siete, picos, cerradillas, freeride » Publicado el 9/12/2008
¿Tendremos nieve en la zona centro este invierno? Esto es lo que nos preguntamos todos los aficionados a la nieve de los alrededores del Sistema Central. Tras un comienzo de temporada más que bueno, en el que muchos hemos esquiado aquí desde el 31 de octubre, el comienzo de diciembre nos ha echado un jarro de agua fría, literalmente hablando.

¿Tendremos nieve en la zona centro este invierno? Esto es lo que nos preguntamos todos los aficionados a la nieve de los alrededores del Sistema Central. Tras un comienzo de temporada más que bueno, en el que muchos hemos esquiado aquí desde el 31 de octubre, el comienzo de diciembre nos ha echado un jarro de agua fría, literalmente hablando.

Una de cal: Empezó la temporada muy temprano y enseguida pudimos disfrutar a primeros de noviembre de las zonas de mayor acumulación de nieve. Lugares como el Circo de Cerradillas, Ventisquero de La Condesa o los Circos de Peñalara nos permitieron enlazar los primeros virajes que desentumecieron nuestros músculos.

Siguieron las nevadas, que aunque escasas, fueron rellenando los roquedos y peñalares. El año no comenzaba mal, con más nieve que en todo el invierno pasado. El sábado 29 de noviembre decidimos subir a Peñalara con nuestros esquís FAT, puesto que las condiciones de la nieve eran más o menos aceptables, entre 10 y 25 cm recién caídos.

El día no era el más idóneo para esquiar porque había poca visibilidad y hacía mucho viento y frío, pero esto no nos impidió subir aunque nos hundiéramos hasta las rodillas.

La zona que elegimos para esquiar fue la hoya de Dos Hermanas, ya que está a sotavento y es donde se había acumulado el mayor espesor. Aprovechamos para dar algunos pequeños vuelos que nos hicieron entrar en calor.


Había que tener mucho cuidado con las posibles "placas de viento", que confieren al manto nivoso cierta fragilidad y por tanto inestabilidad. Éstas se reconocen fácilmente porque son compactas por el exterior pero huecas por dentro, y se cuartean cuando las pisas.

A primeros de diciembre continuó nevando y se llegaron a acumular entre 50 y 100 cm de nieve polvo, que sólo se podían disfrutar si estabas dispuesto a salir nevando y con temperaturas de hasta -10º y vientos de 80 km/h.


La nieve polvo abundaba y nos escapamos a las zonas más protegidas de bosque y resguardadas del temporal. Bajamos con abundante nieve polvo, pero sin base, con lo que nuestras suelas quedaron algo rayadas.

Otra de arena: Pero a la nieve le sucedió la lluvia, sin tregua ninguna. Durante los días siguientes han caído en torno a los 60 litros de agua en la Sierra y el espesor ha menguado considerablemente, incluso desapareciendo de las zonas más bajas. La nieve existente está empapada aunque en las zonas altas ha resistido este temporal de agua.

Y otra de cal: El 9 de diciembre ha vuelto a nevar desde primeras horas y el mercurio ha descendido por fin por debajo del cero (-3º). La nieve mojada se está congelando, formando una buena base para el invierno, que aún no ha llegado. Y aunque las precipitaciones irán cesando, las temperaturas caerán en picado, dejándonos unas condiciones aceptables, incluso buenas en las zonas más altas.

Y ya sabéis, aprovechad siempre que podáis aunque las condiciones no sean las mejores, que en estas montañas nunca se sabe.