Los alcaldes de las localidades situadas en el entorno de las estaciones aragonesas reconocen haber sufrido un menor impacto de la crisis, tal y como revela un estudio de Ibercaja y el Servicio Público de Empleo Estatal publicado ayer. Admiten que las pistas mitigan la crisis. Reconocen que sus comarcas gozan de mayor estabilidad laboral y económica.
«Está claro que la nieve hace que estas zonas nos veamos menos perjudicados» advertía Fernando Sánchez, alcalde de Canfranc, quien, sin embargo, apuntaba una menor afluencia de esquiadores en la pista de
Candanchú respecto a otras estaciones aragonesas por la
«falta de modernización y de inversión».
En el Alto Gállego, la crisis tampoco está azotando con la misma intensidad que en el resto de la comunidad.
«En los tres últimos años se ha mantenido el empleo en temporada de invierno», subrayó el alcalde de Sallent de Gállego, José Ignacio Urieta, que desvelaba, sin embargo, la dependencia de la estacionalidad.
«Es difícil cambiar los hábitos de la gente y la afluencia en otoño y primavera seguirá siendo baja». En
Panticosa también se está notando menos la crisis.
«La afluencia de la gente ha sido similar a la del año pasado y la nieve nos hace tener la suerte de no estar tan afectados», subrayaba el alcalde José Luis Pueyo, que tambien consideró
«muy complicado» tener éxito en prolongar la temporada y obtener recursos en primavera u otoño.
«Mercados medievales, un festival de cine de humor, actividades deportivas... pero aquí, si no es invierno o verano, nos quedamos cuatro».
La Ribagorza también ha visto llegar la crisis
«más tarde», según apuntaba su alcalde, José Ignacio Abadías, alcalde de Benasque, que recurría a los «hábitos de la gente» para compartir con el resto de ediles la escasa confianza en poder acometer proyectos que eviten la dependencia de la estacionalidad.
«Depende de la estructura laboral de cada país».
El alivio es algo menor en Teruel, aunque
«el esquí hace que el impacto no sea tan fuerte», apuntó Jesús Edo, alcalde de Alcalá de la Selva, a escasos kilómetros de
Valdelinares.
«Creo que la gente sigue viniendo, aunque es verdad que se gastan menos».