Según ese informe, el 56% de los contratados en las comarcas de montaña son hombres y el 54% mujeres, mayoritariamente de 25 a 45 años y un nivel académico medio de educación secundaria. Camareros, personal de limpieza, albañiles, dependientes, peones de la construcción, cocineros y deportistas son las ocupaciones más contratadas en las comarcas aragonesas de montaña.
El informe indica que la actividad, tanto en empleo como en consumo, ha seguido una trayectoria
creciente, ya que el consumo ha pasado de 144 millones de euros de la primera temporada a
237 en la última estudiada, en la que, pese a la crisis, siguió creciendo el empleo fijo, con
812 contratos, además de 7.025 estacionales.
El estudio analiza el consumo final que generan los esquiadores teniendo en cuenta el
gasto directo (forfaits, alquileres, restaurantes o alojamiento) y el
inducido necesario para abastecer esos servicios (suministros, gastos de alojamiento de los trabajadores de estaciones y hostelería). Además, distingue entre esquiadores que
pernoctan en el entorno de las estaciones y los de
proximidad, y los turistas
no esquiadores que se aproximan a los centros invernales durante la temporada. Así, el gasto en consumo final del agregado de estos tres colectivos aumenta en paralelo a la creciente afluencia de esquiadores a las estaciones, que ha subido un
50% en el periodo analizado.
En 2004-2005 se registraron 1,2 millones de esquiadores, que generaron un consumo de 144,5 millones, y en la última temporada, la 2008-2009, se alcanzó
1,8 millones de días de esquí, con un gasto total de
237,7 millones (138,9 de gasto directo y 98,7 por efecto inducido). El número de esquiadores ha aumentado de forma constante de una temporada a otra, salvo en la 2004-2005, en la que bajó de 1,5 millones de la anterior hasta 1,1.
El gasto que generan los esquiadores
que pernoctan en las comarcas de montaña superó los
110 millones de euros entre noviembre de 2008 y marzo de 2009, de los que el 58,5% corresponde a gasto directo y el 41,5% es inducido, y el de los que
no pernoctan en las comarcas de montaña se cifró en
109 millones de euros esa temporada.
En cuanto a la distribución sectorial, el estudio subraya que las
estaciones de esquí absorben únicamente el 22,7% de ese gasto, mientras que los restaurantes ingresan el 23,7%, los servicios inmobiliarios el 20,2%, los alojamientos turísticos el 12,9%, el transporte de viajeros el 7,7% y el comercio el 2,5%. El estudio constata que este entorno está
resistiendo mejor la crisis, de forma que en el conjunto de las comarcas con estación, el número de nuevos contratos indefinidos entre 2003 y 2009 fue de 6.313 y 42.139 temporales. En la temporada 2008-2009, en pleno estallido de la crisis económica, se generaron
812 contratos fijos y 7.025 temporales.
El informe recoge una serie de recomendaciones sobre líneas estratégicas que podrían impulsarse en el futuro para
ampliar el potencial de desarrollo empresarial y laboral en estas zonas, como la diversificación de actividades, el planteamiento de ofertas integrales y complementarias o la promoción de alianzas estratégicas y acuerdos de colaboración. También sugiere la utilización intensiva de las nuevas tecnologías, el acceso a la vivienda para los trabajadores no residentes en las comarcas, la ruptura de la estacionalidad y formación y cualificación a través de políticas activas de empleo.
La metodología utilizada para calibrar el impacto económico parte de la investigación llevada a cabo por el Grupo ECAS para la publicación
"El turismo de montaña en Aragón. Efectos económicos y territoriales", editada por Aramon en 2005, mientras que para la sección del mercado de trabajo se han utilizado las bases de datos del Servicio Público de Empleo Estatal y de la Seguridad Social.